29 de junio de 2017

Control de plagio (IV)


31
Llega llena de vapores
de arco iris;
todo el aire es de colores;
toda ella es risa y flores,
y arcoíris.

32
La víbora se desliza
por las húmedas ramas y parece
que desaparece…


33
Yo te quería,
penuria mía,
y me dejaste la caña vacía
y el alma fría.
Hambrienta harpía.

34
Anotaba en un cuaderno los nombres
de todos sus amantes. Junto al mío
puso: «Podría haber sido peor…
o peor que peor».

35
Caparazones de crustáceos crujen
—gamuza, tules—
estrujados bajo mis pies azules.

36
Danza el rodezno en la rueda
de tu molino;
nunca pagó mi moneda
grano tan fino.

37
La pantera nebulosa
parecía peligrosa
pero es una madre amorosa…


38
Yo la llevé a la playa
creyéndome que era un tío,
y resultó que era paya,
pero igual se apuntó al trío.

39
Despoetizan los pohetas
que escritan para sus exposas,
sus arnantes o sus novietas.

40
(Aún) espero algo;
cada día vuelvo, bebo, salgo,
porque espero algo.


(continuará)
.
ēgm. 2017

23 de junio de 2017

Control de plagio (III)


21
Tal como la noche al día
decolora,
el día a la noche ahora
invadía.

22
Las abejas asan al avispón
sin clavar ningún aguijón…


23
El poema revela,
al ser publicado, un sentido
diferente al que tuvo al ser escrito;
su verdadero —y oculto— sentido.

24
El mirlo celebra el atardecer.
Yo escucho… y callo;
yo no sé nada que no sepa el mirlo.

25
Inalcanzable, su pelo
de ondas leves
—inquieta—, sus pechos breves,
anhelo.

26
Cuando me haga viejo
y me disperse loco,
dejadme, ebrio, bajo un tejo,
dejadme solo ante mi espejo,
donde al averno invoco.

27
Sembrando la destrucción total,
las hormigas marabunta
no tienen rival en el reino animal…


28
Si alguna vez fui ducho en amores,
Dolores,
lo aprendí de tus labios —reidores—
mayores.

29
El día a la noche en hora
dividía,
igual que la noche al día
ya devora.

30
Llega San Juan y aún arde
el mismo leño en la misma hoguera.


(continuará)

.
ēgm. 2017

22 de junio de 2017

Chillido


A dónde vas, gaviota,
chillando en esta noche
ardiente; ella

duerme ahora su sueño
sin desmemoria
y yo estoy demasiado

borracho para
ni recordar sus ojos.
Ni recordar sus ojos.

.
ēgm. 2017


20 de junio de 2017

Control de plagio (II)


11
La amistad causa dolor,
y no menos el amor,
por eso siempre es mejor
un islote hacia estribor.

12
Los saltamontes solitarios
se convierten en gregarios…


13
El primer instante,
el segundo átomo,
el tercer planeta,
la cuarta dimensión,
el quinto simio,
el sexto sentido,
el séptimo verso
de un poema simplón.

14
Las hojas del magnolio cuchichean
y chillan las gaviotas en la playa:
«¡La Belle Dame sans merci
te ha tomado —necio— por esclavo!»

15
Los hombres no lloran.
El que no llora, no mama.
Ergo: A mamarla a Parla.

16
Loquito (lo quito) por ti, ayer
aguardaba algún hoy
—alondra atolondrada—, pero, a ver,
voy si soy lo que doy.

17
Y es evidente   al día siguiente
después del turno   nocturno
que el nido   está bien escondido…


18
¡Jodido beatón!
Sabes: el mundo está bien
chungo. Y tú, en tu sillón.

19
Viejo engaño, suelo fingir que finjo:
simulo clavar un clavo
mientras finjo que lo desclavo.

20
Hay un fuego dentro del fuego:
hay un infierno ardiendo
en el valle incendiado.
Dice: «Enciéndete y camina conmigo».


(continuará)
.
ēgm. 2017

19 de junio de 2017

Objetos


Y el objeto se levanta indeciso
y consigue mantenerse derecho
y se acerca despacio a la ventana

y aparta el extremo de la cortina
y ve el barranco del otro edificio
y las ventanas vacías e inertes

y busca una mirada que le busque
y solo encuentra cortinas inmóviles
y un insondable cielo sin refugio

y vuelve —objeto— a su mundo, de objetos.
.
ēgm. 2017

18 de junio de 2017

Control de plagio (I)


Los poetas inmaduros saquean; los maduros fusilan.
T.S. Eliot

1
Esta noche nadie sale,
nadie habla,
nadie piensa ni vendrá.

2
Un retazo poéticovisual
apocalíptico-arrebatador…


3
Tu hambre me sacia,
tu impotencia me potencia;
tu saciedad me azuza,
tu cerrazón me abre:
tu enfermedad me cura.

4
Cuando muerde,
la esperanza es lo último
que te pierde.

5
Las letras compartidas
–ABEHKMOPTY–
por latín, griego y cirílico:
el vórtice es el mensaje.

6
Algunos de mis mejores poemas
son peores
que algunos de tus peores eczemas.

7
Porque los osos hambrientos
siempre son osos violentos…


8
Extrañolito que arañas
el mundo sin precaución:
una de las dos extrañas
ha de herniarte el esternón.

9
Flipatis flipandis,
jodí la soledad de la naranja
por donde más le exprimía.

10
El uno está contenido en el cero;
el cero está contenido en el otro.


(continuará)
.
ēgm. 2017

16 de junio de 2017

La incompetencia es la suegra de la pseudociencia


Vuelvo a la duda meditando en algo
vagamente especial (ven a jugar
conmigo), mientras que me arranco esta

superflua obra de arte del fondo
del flácido esternón
—la paciencia lleva a la salvación—,

no mames más de las ubres-icono
de la petulancia profunda pues
entre los esqueletos hallarás

toda la información que menosprecias
perfilada sobre roca caliza
—bella, melancólica, reflexiva—,

los murmullos de las piedras encharcan
las autopistas, en las mudas dudas
(léelo como si lo comprendieras)

logras la salvación
—paciencia—, nadie supo ni sabrá,
pero pronto llegarán más mensajes.
.
ēgm. 2017

3 de junio de 2017

Deshielo


Ahora el Dios está bajo los hielos,
Enki, Ishtar, Ra, Zeus, Brahma,
bajo los hielos,
héroes, reyes, sacerdotes, hetairas,
están bajo los hielos,
los quarks, leptones y bosones
aguardan bajo los hielos,
el chamán, la matrona y el psiquiatra,
también bajo los hielos,
los ritos, el arte, el conocimiento,
están bajo los hielos,
la Realidad yace
bajo el sueño de los hielos;

la Tierra ahora está bajo los hielos,
y aun el Sol
está bajo los hielos,
el pez, el pájaro, el insecto, el simio,
bajo los hielos,
esta galaxia y el grupo local
de galaxias, también bajo los hielos,
el Universo —este universo—
aguarda bajo los hielos,
tu realidad, junto a la mía,
bajo el sueño de los hielos,
el Ente Creador, el Anticristo,
ahí, bajo los hielos;

ahora el hielo está bajo los hielos,
el permafrost,
bajo el hielo de los hielos,
aguardando el deshielo
de la primavera del Tiempo, que
—la masa, la luz, la energía,
bajo los hielos—
no tendrá fuerza suficiente
para deshelar el sueño,
y también el estío hallará hielo
bajo el hielo, hielo eterno ocultando,
apropiándose, en el hielo,
de todas las efímeras palabras;

ahora el Ahora está
soñando, mudas realidades,
el vórtice remoto del deshielo.
.
ēgm. 2017

26 de mayo de 2017

Aún


Ya el amor eterno
lo hemos disfrutado
en tiempo;

vivamos pues, ahora,
un amor sin futuro
ni tiempo.
.
ēgm. 2017

12 de mayo de 2017

Las olas en la arena


[Apropiación indebida]


Les jours s’en vont, je demeure
G. Apollinaire

Van y vienen las olas en la arena
y así nuestros amores.
Recuerda que, como las olas,
pesares y alegrías se suceden.

Llega la noche, es la hora;
los días se van, yo me quedo.

Cogidos de los hombros contemplamos
el sol sobre las islas,
mientras ante nosotros sube
cansada de miradas la marea.

Llega la noche, es la hora;
los días se van, yo no vuelvo.

El amor fluye y bate, como el agua
en el mar y la ría,
como la vida viene y va
hasta que la esperanza también cede.

Llega la noche, es la hora;
los días se van, yo me venzo.

El tiempo, con sus días y mareas,
pasa y se colapsa; no vuelven
más amores ni vida.
Solo vuelven las olas en la arena.

Llega la noche, es la hora:
los días se van, yo con ellos.

.
ēgm. 2017

A partir de →Guillaume Apollinaire, Le Pont Mirabeau. Mi traducción aquí.

14 de marzo de 2017

En Chernóbil


arañas radioactivas
tejen erráticas telas, de informe,
rota geometría.

.
ēgm. 2017


10 de marzo de 2017

Marinada


Borracho y a solas,
sentado en un bar

delante del mar,
mirando en las olas,

haciendo cabriolas,
la mierda flotar,

sonrío al brindar
por las olas frías

que dejan mis días
llegar y pasar.

.
ēgm. 2017


2 de marzo de 2017

Contra el vacío


Los analistas buscan pistas,
cualquier día amanece
como cualquier otro, pero ocultando

—arcoíris tus ojos—
algún engaño insidioso,
cualquier mañana aparece

el vacío, antes del desayuno
—este o otro poema—,
disimulado entre la llovizna

y el vaho del espejo,
cualquier día la niebla
es más clara que la luz no esperada

—es solo al regresar
cuando brilla la maravilla
que no volverás a ver—,

cualquier mañana parece
que este mismo poema
ya fue olvidado antes, con las mismas

—oh diosa, sin cisnes no existes—,
las mismas o otras mentiras,
arcoíris tus ojos,

luz no imaginada, voy
a contar tus pestañas inferiores
y a enseñarte la belleza del córner,

solo vosotras, diosas,
escucháis la fluctuación del vacío,
o hoy, este día, parece

que ya has vivido esta noche
en algún sueño anterior,
o cualquier día la fría neblina

revela la oscuridad del vacío
—las chicas listas siempre dejan pistas—,
en tales casos puede

ser lo mejor olvidar el paraguas
y salir a la calle
con las más oscuras gafas de sol,

fulgor, luz no esperada
—o el fruto pudrirá el árbol
cualquier día de lluvia—, voy

a comerme todas tus pecas, desde
la cima de tu nariz hasta…
hasta las colinas de tus tobillos,

doble arcoíris tus ojos,
—paulatinamente— voy
a devorar tu fulgor y tu sombra

en la fluctuación del vacío,
oh, diosas, solo vosotras
dais sin pedir nada a cambio,

desde las vaguadas de tus mejillas
hasta tus últimos desfiladeros,
sí —cualquier día—, voy.
.
ēgm. 2017

28 de febrero de 2017

Esos carbones


He dejado salir
a los demonios; ahora no quieren
regresar a mi mente.

.
ēgm. 2017


24 de febrero de 2017

Los susurros de las piedras enfangan las autopistas


Canta el grillo,
trina el zorzal; chillan
las veloces sirenas.

Lo que sucede en la aldea
lo sabe toda la aldea;
lo que pasa en el pueblo

medio pueblo lo ignora;
de lo que en la ciudad sucede
la ciudad no sabe nada.

Cada piedra es la misma piedra
charcos en la autopista
en que cada pie tropieza.

Grazna el cuervo,
ladra el mastín; rugen
los autobuses urbanos.

Solo la luna conoce
lo que cada puta olvida.
.
ēgm. 2017

15 de febrero de 2017

Yo mismo,


acaso, o no yo mismo;
neblina de un equívoco espejismo:
vacío del abismo.

Yo mismo el espejismo:
vacío en el espasmo del abismo;
ni siempre o nunca el mismo.

Neblina del abismo;
no el mismo que un equívoco yo mismo:
efímero espejismo.

.
ēgm. 2017


8 de febrero de 2017

Lo que muerdes


no es siempre lo que masticas,
lo que suena
no siempre es lo que se toca,

lo que dices
no siempre es lo que has oído,
lo que rueda
a veces no es lo que gira,

lo que piensas
no siempre es lo que has pensado,
lo que cae
no siempre es lo que rebota,

lo que pides
no siempre es lo que deseas,
lo que rompe
no siempre es lo que se quiebra,

lo que pierdes
no siempre lo necesitas,
lo que parte
no siempre es lo que regresa,

lo que ansías
a veces no te conviene,
lo que hiere
no siempre es lo que más duele,

lo que obtienes
a veces es lo que quieres,
lo que mata
no siempre es lo que disgusta,

lo que niegas
no es siempre lo que consigues,
lo que crece
no siempre es lo que florece,

lo que pides
a veces es lo que logras,
lo que sube
no siempre es lo que desciende,

lo que empujas
no siempre es lo que eyaculas,
lo que baja
a veces sí que remonta,

lo que esperas
no siempre es lo que te espera,
lo que arde
no siempre es lo que más quema,

lo que comes
no siempre es lo que vomitas
—si lo muerdes,
lo chupas y no lo tragas—.

Lo que explota
no siempre es lo que más brilla;
lo que rola
no es siempre una pescadilla
mordiendo su propia cola.

.
ēgm. 2017

6 de febrero de 2017

Tras la lluvia


el abejorro busca
entre las hiedras del muro un refugio
para espiar al invierno.

.
ēgm. 2017


30 de enero de 2017

Ese monstruo


que aúlla desde las profundidades,
que se acerca, que avanza y se retrae,
que huye y embiste, que se retuerce,

se encorva y se encrespa, se vela, obsceno
se exhibe ingente, que se desfigura
y postra consumido en el abismo,

ese monstruo que es, no es, está,
florece, se mustia, recrece, resiste,
desaparece y regresa, y se evade

con los vahídos del amanecer,
en la ambigüedad del resquebrajado
crepúsculo, que amaga con tronar

—ese monstruo— y trastocar, aturdir
la mente, el éter y el bronco planeta
desorbitado, que se desmorona,

que amenaza el orden-caos del cosmos,
que no llega, que se alza inflamado
a ocupar su espacio de carne y piedra,

que se disipa en la inexactitud
del oleaje, en la fluctuación de
la arena renuente de la resaca,

ese, ese monstruo, que es, no es,
que existe antes de ser, denso, incorpóreo,
ese monstruo, irreversible y efímero,

que desde el silencio se yergue inmenso
—y se desvanece— contra el silencio,
ese irresoluto monstruo: el poema.
.
ēgm. 2017

24 de enero de 2017

Estromatolitos


Learn to cope with a world
Which is built entirely of fake
Kenneth Rexroth (A Bestiary)

a.
Lo que la ardilla dijo:
El ilusionista abstracto
—¿dónde está mi nuez?—
se ríe de sus crédulos clientes.

b.
Lo que el bonobo dijo:
El voyerismo ha dejado de ser
una actividad privada y vergonzante
para convertirse en una actitud
pública, abierta y generalizada.

c.
Lo que dijo el cárabo:
En meteorología económica
nunca llovió que no escampara,
hasta ahora.

d.
Lo que el dragón dijo:
Quien ignora lo que tiene
—aquí escondo mi tesoro—
no llega a sospechar lo que le quitan.

e.
Lo que dijo el elefante:
Nunca digas
de esta agua no beberé
ni tampoco
esto siempre lo recordaré.

f.
Lo que el fénix dijo:
Si volviera a nacer,
volvería a morir;
eso es lo único imperecedero.

g.
Lo que dijo la golondrina:
Cuando me fui
dejé algo de mí aquí;
cuando volví
algo allí quedó de mí.

h.
Lo que la hiena dijo:
En serio, los que son incapaces
de reírse de sí mismos
tampoco suelen comprender
que otros puedan hacerlo.

i.
Lo que dijo la iguana:
Tridimensionemos multilateralmente
—¿dónde está mi goniómetro?—
la circulatura del cuadro.

j.
Lo que dijo el jilguero:
En el subconsciente solo hay alpiste,
y todo arte en teoría
surgido de él es un triste alpiste.

k.
Lo que el koala dijo:
Intrometarreflexiono yo que
no me libro nunca de aparecer
en todo alfabeto de animalitos,
con mi autenticidad prefabriĸada.

l.
Lo que dijo el loro:
El refrán, lo que tiene
es que, sea como sea, se emplea
solo cuando conviene.

m.
Lo que la mantis dijo:
Cuando todo el mundo
pretende ser diferente,
sucede que todo el mundo
es igual que los demás.

n.
Lo que dijo la nécora:
Mientras cantan las sirenas yo huyo
—¿dónde fue mi melocotón?—
al fondo de los mares silenciosos.

ñ.
Lo que dijo el ñu:
Otro día que fracasa
en su intento de vencerme,
abatirme y devorarme…
Otro día más que pasa.

o.
Lo que la ostra dijo:
El silencio habla más, y más claro,
—¿dónde está mi perla?—
cuanto más quiere ocultar.

p.
Lo que dijo el pulpo:
Hagamos una detenida reflexión acerca
de la circunstancia sincrónica actual.
Y las manitas, quietas.

q.
Lo que dijo la quimera:
El despertar de la utopía
—¿dónde irá mi isla?—
siempre produce monstruos.

r.
Lo que la rana dijo:
Si no recuerdas tus propias palabras
quizá pensarás que lo que te dicen
los demás no son más que tonterías,
pero podrían ser solo respuestas
a tus memeces previas.

s.
Lo que la sanguijuela dijo:
Mientras la desigualdad sea
norma y no excepción, la felicidad
podrán permitírsela solo
los egotistas y los inconscientes.

t.
Lo que dijo el topo:
Lo que entiendes
es lo que ves; lo que no ves
—¿dónde están mis gafas?—
es lo que existe.

u.
Lo que dijo la urraca:
La búsqueda de la belleza puede
llevaros a la estupidez; la búsqueda
de la verdad conduce a la verdad,
y por ende a la belleza.

v.
Lo que la vaca dijo:
No. Y ya me lo han preguntado antes.
Yo no doy leche. Me la quitan.
Que no es lo mismo.

w.
Lo que dijo el wapití:
Imbécil es quien no hace lo que tú
y equivocado quien no piensa como tú;
para otros hay un equivocado imbécil en ti.

x.
Lo que dijo el xifóforo:
Una convergente circunvolución continua
en inmersión horizontal
—¿dónde va mi río?—
es un amor improbable.

y.
Lo que dijo el yacaré:
¿Sueñan los borregos
con androides filósofos?
¿Soñaban los neandertales
con focas verticales?

z.
Lo que la zorra dice:
¿Quién creó al Hombre? No cabe duda:
Dios.
¿Pero quién creó a Dios? No hay duda:
el Hombre.

.
ēgm. 2017

23 de enero de 2017

Los platelmintos


no beben, no se drogan,
no comen dulces y no se preguntan
qué hacen en la vida.

.
ēgm. 2017


6 de enero de 2017

Seis de enero


Me despierto solo
y con una recia resaca.
Al menos no he vomitado.
Abro una cocacola y voy
a buscar el tabaco.
Junto al sofá, mis calcetines
están sobre la estufa.
Vacíos.

Este año me portaré mejor.

.
ēgm. 2018


1 de enero de 2017

Minnegrotte


No de placer se trata:
has de tragar una pócima ingrata
que aunque no mata, ata.

.
ēgm. 2017


14 de diciembre de 2016

Huellas perdidas


1

Lo que se puede ver en el anverso
es una leve figura imprecisa
sobre un fondo difuso:

Un personaje de alguna leyenda
olvidada hace treinta milenios;
en semiperfil, muestra

glúteos protuberantes, los brazos
alzados. La huella de un animal
se diluye en el suelo.


2

El reverso es la canción de los siglos.
La evolución de una idea sencilla
que deviene epopeya.

El héroe transluce el miedo del hombre.
Corazón rígido, lengua agrietada,
ojos anebulados,

manos ensombrecidas, pene ingrávido;
cada enigma transitando una órbita
entre el sueño y la vida.


3

La Humanidad se consume en el mito.
Los dioses se descomponen en lodos
de orgullo y desmemoria.

El tiempo se desintegra y extingue.
Viejos planetas colapsan y caen
hacia el último Cosmos.

En un cráter de un satélite inerte
la huella de un primitivo humanoide
se confunde en el polvo.
.
ēgm. 2016

30 de noviembre de 2016

Compromiso


Es un modo de convivencia ambiguo,
en el que, en cuanto avanza la liturgia,
cada adepto responde

a cada tacto de forma variable;
la combinación de varios individuos
en un vórtex —hallar el flujo puede

ser esencial— exige
un complejo grado de compromiso.
El dragón de sangre, a veces apático,

guarda y suele defender sus valiosos
tesoros; nunca pierde,
aunque no siempre obtenga beneficios.

Cada adicto cree entender qué hace
y quién es, si bien para discernir
su propia identidad

no deja de atravesar los espejos;
el flujo se diluye en la marea,
que vuelve a sus turbias profundidades.

El dragón es paciente
pues sabe que mañana hay otro eclipse.
.
ēgm. 2016

28 de noviembre de 2016

Lo olvidado


La información se daña en las revueltas
de las sinapsis, siempre en movimiento.
Los sucesos se pierden

en ciertas regiones de la memoria
y desaparecen para el cerebro,
se disipan, se esfuman

como algo entrevisto en la carretera
fugazmente desde el coche y que luego
la memoria diluye,

aunque exista allí como el mismo objeto,
quizá similar a lo recordado
o tal vez diferente.

Los hechos se transforman en el tiempo.
De lo real le queda a la memoria
tan solo lo olvidado.

.
ēgm. 2016


26 de noviembre de 2016

Siempre ingenuo,


supuse que sería
el principio de algo, pero fue
el puto fin de nada.

.
ēgm. 2017


23 de noviembre de 2016

Tu dipi


es una cinta de Moebius,
con su misma forma, y el mismo efecto
sobre el espacio y el tiempo.


En caso de que alguna palabra no sea fácilmente comprensible y no figure en los diccionarios de español, se recomienda substituir cada consonante por la consonante anterior, en el orden alfabético, y cada vocal por la posterior (nota del transfuctor).
.
ēgm. 2016

28 de octubre de 2016

Decaigo,


me destropiezo y me yergo,
y, ergo,
vuelvo a excavar sin motivo,
cultivo

una utopía en tu pelo,
revelo
tu resplandor más oculto,
sepulto

mis perversiones contigo,
predigo
que he de volver a estar cuerdo,
recuerdo

que no habrá sol más profundo,
me hundo
en una nube de sarro,
desbarro

donde recaigo y tropiezo
y empiezo
otro poema sin hilo,
vacilo

ante el verdor de tu loto,
rebroto
y entre estas algas arraigo,
y caigo.

.
ēgm. 2016


27 de octubre de 2016

Una gaviota


me llama, dice:
Ve junto a ella;
sabes bien donde,
junto a la arena.

Le digo: Sigue
vuelo, agorera;
vete a graznar
a las bateas,

que aquí la roca
es dura y seca
y las borrascas
no son tan recias.

.
ēgm. 2016


23 de octubre de 2016

El nunca


a

nunca ha habido
ni
lo habrá

no ha mirado
ni
verá

nunca ha oído
y
nunca oirá

nada ha hallado
ni
hallará



b

nunca ha hablado
ni
hablará

no ha venido
ni
vendrá

nunca ha estado
ni
estará

nada ha habido
y
nada habrá



c

nunca ha ido
y
nunca irá

no ha andado
ni
andará

nunca ha ardido
ni
arderá

nada ha hablado
ni
hablará



d

nunca ha amado
ni
amará

no ha querido
ni
querrá

nunca ha atado
ni
atará

nada ha ido
y
nada irá



e

nunca ha sido
ni
será

no se ha alzado
ni
alzará

nunca ha asido
ni
asirá

nada ha amado
ni
amará



f

nunca ha hallado
ni
hallará

no ha tenido
ni
tendrá

nunca ha dado
ni
dará

nada ha sido
ni
será

.
ēgm. 2016


22 de octubre de 2016

El secreto de la esfinge


Finge. La esfinge finge
tener la respuesta al enigma; pero
ella también la ignora.

.
ēgm. 2016


8 de octubre de 2016

Término medio


Nunca he llegado a estar,
quizá, lo suficientemente cuerdo
ni lo bastante loco.

.
ēgm. 2016


3 de octubre de 2016

Once varas


No leas
los poemas del cantante,

no escuches
las canciones del pintor,

no mires
los cuadros del novelista,

no estudies
las novelas del filósofo,

no sigas
los consejos del poeta.

.
ēgm. 2016


30 de septiembre de 2016

Concentración


Un buen poeta
debe tener siempre la mano
en su bragueta.


(To Patti
To me, fucking and masturbation and art is all the same because all it is total concentration. (…) A good artist’s always got his hand in his zipper).
.
ēgm. 2015

26 de septiembre de 2016

Presunción y carencia


Distingo muy bien el acento
del que no ha pisado la hierba
y dice haber creado la humedad;

reconozco la voz equívoca
de quien, aun sabiendo el refrán
es su vana víctima y lo ejecuta.

Suele ser cierto, tantas veces,
que la búsqueda del conocimiento
conduce a la simple estulticia

y que la persistencia en la ignorancia
consolida la necedad.
Sería mucho más fácil contar

que aquella fulana famosa
pasó a diez metros de tus gafas,
sin mirarte, y que aquel político

fulero le encargó al fin el montaje
a alguien que no eras tú.
Las pócimas de los chamanes

mezcladas con los brebajes de bruja,
en la terraza de la playa,
más el espíritu del humo, nunca

resolverían ninguna ecuación.
Tras los muros de la ciudad
el Tiempo con todos salda su deuda

y también los héroes la cobran
—y, una por una, a cada hieródula
paga— y sus perfectos cadáveres

son arrojados al río; a ti
la corriente te ha arrastrado hasta el mar
y te ha abandonado allá,

flotando entre algas, desnudo
de pretensiones y cielos de sílice,
inerte junto a una roca desnuda.
.
ēgm. 2016

25 de agosto de 2016

Silencio


Bajo la cálida oscuridad llueve
y el tiempo es un ciclo renovador.
Ahora la distancia nos conecta.

La noche no podrá llegar a ahogarnos
cuando el semen se funde con el agua
y vuelve a las turbias alcantarillas.

El pacto establecido es no hablar
ni mostrar ningún banal sentimiento
hacia el inhóspito ajeno exterior.

Tibia y exacta lluvia de verano.
Tú quizá crees saber quién soy yo;
yo sé quién tal vez podrías ser tú.

Esta es la gran verdad superior
que resulta necesario aceptar
pero no dar jamás a conocer.

Semen sobre la delgada llovizna
y gritos de borrachos en la calle;
perfecto alimento para las ratas.

Regeneramos los usos antiguos
y sincronizamos nuestros orgasmos
en el cómplice teléfono móvil.

Llueve y va fluyendo la madrugada,
las voces difusas se desvanecen
y desciende esta calma de la lluvia

silenciosa, el rito se consuma,
y en un largo instante multicolor
vira inesperada la hesitación.

Más tarde seremos dos caminantes
que se reconocen lejanamente
en una plazuela al atardecer,

aunque fingiremos no distinguirnos
mientras miramos las flores marchitas
tras los umbríos bancos del jardín.

Todavía llueve por ti y por mí.
Y escampa. Ha transitado otra noche
y el día no será mucho peor.

Neoperros gruñen en los chat-foros,
presuntos poetas paren poéticas;
pero siempre encontraremos, tú y yo,

el secreto resorte del silencio.
Tu madre sale ahora para misa
y por fin yo apago el ordenador.

.
ēgm. 2011/2016


24 de agosto de 2016

Verdegal


Mantis, en los helechos
hace días que me observas, inmóvil,
sin que yo pueda verte.

.
ēgm. 2016


22 de agosto de 2016

El daño hecho


Todo vira un jodido día
y se invierte para siempre,

y el daño hecho es perenne,
ningún salmo lo atempera,

y los recuerdos son estrellas
fugaces sobre la bruma

de los años que se derrumban,
perlas falsas deshiladas

de la memoria en desbandada,
guirnaldas en los abetos

de navidades que vencieron,
turbias sombras en los charcos,

y el presente es suelto sargazo
que el oleaje consume

mientras pájaros grises suben
cielo adentro a refugiarse

de la tormenta que se abate
al corazón de la arena,

y el futuro es fría certeza
mineral, templado mazo,

de que el hoy no aplaca el pasado
ni ha de curvar el mañana,

porque el daño hecho quebranta
crestas, farallones, muros,

y abre abismos que antes el mundo
no temía que existiesen,

pero expuestos quedan, patentes,
y el daño hecho persiste,

no se depura ni redime,
exacto sobre la vida.


(Inspección de Escombros. Informe nº 2011/01/1. Inspector E76512)

.
ēgm. 2011/2016


20 de agosto de 2016

La ley del hombre


1. La ley del aire

En el viento
domo el aire
como el naire
de tu aliento;

no lamento
tal desaire
y al desgaire
ya me oriento:

desde el cielo
vuelo al suelo
con tu amor

y en el humo
libo el zumo
de tu flor.

En el viento
de tu flor.



2. La ley del fuego

Si juego a este juego
o antes o luego
me quemo en el fuego;
no escuches mi ruego
e inflames mi ego,
o pierdo a este juego.

Si pronto o bien luego
me traes tu fuego,
sopesa mi ruego:
espera a que el ego
comience su juego
y aplástalo luego.

Si prendes mi fuego
atiende a mi ruego
pensando en mi ego;
calcula tu juego
y deja que luego
se encienda en el fuego.

Si entiendes mi ruego
devasta mi ego
e inflama tu juego:
incéndiame y luego
abrasa mi fuego,
tan solo te ruego.


Remata mi ego
rompiendo este juego
más pronto que luego.

Sofoca este fuego,
no esperes el ruego
e incendia tu ego.



3. La ley del agua

¿Cuál es el rumbo
y cuál la orilla,
cuál es el viento,
cuál es la playa?
¿Cuál es la fuente
del agua limpia,
cuál el arroyo
del agua clara?

¿Cuál es el río
del agua clara,
cuál es la fuente
del agua limpia?


¿Para buscarme
cuál es el alba,
para olvidarte
cuál es el día?
¿Cuál es el río
del agua clara,
cuál es la fuente
del agua limpia?

¿Cuál es el río
del agua limpia,
cuál es la fuente
del agua clara?


¿Cuál es la trocha,
cuál el camino,
cuál es la línea,
cuál es la raya?
¿Cuál es el río
del agua limpia,
cuál es la fuente
del agua clara?

¿Cuál es la fuente,
cuál es el río
del agua clara,
del agua limpia?


¿De la moneda
cuál es la cara,
cuál es la suerte,
cuál es la vida?
Cuál es la fuente
del agua clara,
cuál es el río
del agua limpia.

¿Cuál es el río,
cuál es la raya
del agua limpia,
del agua clara?


¿Cuál es el arco,
cuál es el tiro,
cuál es la flecha
y cuál la diana?
¿Cuál es la fuente
y cuál el río
del agua limpia,
del agua clara?

¿Cuál es la playa,
cuál es la orilla
del agua pura
que sin luz brilla?



4. La ley de la tierra

I
Debajo del volcán,
ignífero volcán,
dormita el Rey Dragón,
ignívomo dragón…

Debajo del volcán
dormita el Rey Dragón
echado en un jergón
de magma y alquitrán;

de pronto, en un amén,
retumba en el confín
del mundo, y en patín
regresa con desdén.

Se duerme el holgazán
y añil semidragón
soñando en un sinfín
de hadas en caftán

de seda. En el colchón
más muelle de su harén
dormita un haragán
dragón bajo volcán.


II
Debajo del volcán
dormita el Rey Dragón
guardando los tesoros
que nunca perderás:

Reflejos de la luna
jugando en el maizal,
la sombra del eclipse,
el rayo en el cristal;

los cuervos en la orilla,
las conchas y la sal,
la playa tras la lluvia
y algares bajo el mar;

la hiedra sobre el muro,
helechos del pinar;
los besos bajo el viento,
cervezas en el bar…

Retazos y fragmentos
que añade cada edad;
trocitos muy pequeños
de la felicidad.


III
Aún duerme el Rey Dragón
debajo del volcán
soñando con sirenas
de ojos de azafrán.

Retama y madreselvas,
medusas en el mar:
los mágicos tesoros
que no te fallarán…

―¡¡Rey Dragón!!
¡¡Corre, lánzate hacia el Cielo,
Rey Dragón!!
Vuela ya detrás del Viento,
Rey Dragón,
que el Tesoro que vigilas,
Rey Dragón,
te lo va a robar el Tiempo!!
¡¡Rey Dragón!!

Ya debajo del volcán
se despierta el Rey Dragón…
El ignífero dragón
del ignívomo volcán.



5. La ley del hielo

Acaso, ¿no hago eso?
Ardo e imploro.
Acaso te busco y duelo…
Rememoro.

En donde se envuelve el viento
me demoro;
por donde se encresta el hielo
grito y lloro.

Acaso, me incendio en fuego
poro a poro;
acaso no entiendo al viento
y me azoro.

Por donde se cierra el hielo
me demoro.
En donde se hiela el hierro
grito y oro.

Acaso, te vivo y sueño
y te añoro.
Acaso me hielo en fuego
poro a poro.


Acaso, ¿no hago eso?
Poro a poro,
por donde me incendia el hielo
me devoro.



6. La ley del tiempo

I
La trampa del tiempo
dibuja espirales. Ondula en el juego
de luces difusas,
te envuelve en las líneas
de brillos oblicuos
tangentes y obtusos
y añade volutas recientes
a ritmos arcaicos.

La trampa del tiempo
te atrapa en los trazos de lazos eternos
—geométrica trama—,
te obliga a rendirte a los ritos antiguos,
usados sabidos manidos,
los viejos arcanos del sexo y los días.

La trampa del tiempo
te encierra en sus líneas quebradas
fugadas revueltas partidas
—zigzag serpentino—,
el cruel laberinto de amor y deseo
que roe los sueños:
La trampa del tiempo.

La trampa, las trampas del tiempo
que son una sola.
Fatal laberinto latiendo en la sangre.
Alzada la lanza.
Lanzada la baza; vendida la vida.
La cíclica duda;
la danza del ave en la selva;
el río de ríos; la lava en el valle…
La trampa del tiempo.

Mendaz remolino
de vueltas y pasos de baile.
Saberes infusos en mentes triviales:
geométrica magia.

El juego ondulante de saltos oblicuos,
la sangre absorbida detrás de la vida,
la búsqueda inútil e inocua
de mitos distintos atroces y nuevos,
de flores perdidas
y antiguos misterios de sexo y de muerte,
de risa y de fuego.

La trampa del tiempo en un vuelo de luna,
tan nítida y clara
geométrica y lene,
abriendo su arcano a la luz de los astros.
Geométrico trazo mintiendo el destino:
geométrica danza.
Tan nítida y leve.
Tan clara.


II
El tiempo te entrampa
jugando en la onda
de luz en la oronda
y hélica rampa;

te entrampa despacio
en vil laberinto
de sexo indistinto,
geométrico y lacio.

El tiempo te alampa
de arcaica rotonda,
renuente al instinto,

cercado en la trampa
rotunda y redonda
de punto y espacio.

El tiempo te entrampa
del sexo en la trampa.


III
La danza del ave en la selva
—geométrico rito—,
la brama del ciervo en el bosque,
el canto del grillo en la hierba,
el perro corriendo los campos
—rituales antiguos—,
la araña pisando indecisa la tela
que nunca ha tejido.

Geométricos, lívidos brillos,
celestes o glaucos,
rosáceos, dorados, violetas, o níveos.
Arcanas volutas,
arcaicos designios,
antiguos dibujos de ansia y de instinto
—geométrica magia—,
cristales sangrantes pulverizados.

Tan clara.
Tan nítida y leve.
La trampa, las trampas del tiempo
que son una sola.



7. La ley del vacío

De anémonas y algas,
tu soledad, la mía;
la soledad del Homo,
la soledad del Globo,
la soledad del Cosmos,
del Universo solo.

(La soledad abstrusa
del Quark y el Homo
y al Universo romo,
la luz confusa).

Y anémonas y algas
medusas y sargazos
meciéndose en el ritmo
del sueño de la espuma
y del inerte viento
de un mar sin sal ni playas…

Y solos en la peña
tan sola en este océano,
y solo un arrecife
en la mitad de un vasto
azul sin continentes
y olas sin arena.

Y solo en este islote
tan solo entre galaxias,
entre materia oscura
y entre los solos soles
sin luz y sin planetas
ni sombras en el Cosmos.

Y solos en la roca
tan sola en nebulosas.
Y solas multitudes
en este viejo y solo
y equívoco Universo
de soledad sedienta.

Y solos y expandientes
entre materia oscura
y lóbrega energía.
Y solos en el tiempo
inalcanzable y calmo,
inextricable y cierto.

(La soledad confusa
del Cosmos romo,
y del Fermión al Homo,
la luz abstrusa).
.
ēgm. 2018

19 de agosto de 2016

Remanso


Yo sé bien donde cazas,
martín pescador. No se lo diré
siquiera a las libélulas.

.
ēgm. 2016


18 de agosto de 2016

Visitante


Un abejorro ha entrado
por la ventana en el salón. Calmoso
inspecciona los cuadros.

.
ēgm. 2016


16 de agosto de 2016

Cavilaciones del Rey Bonsái




一 En mono

El Rey Bonsái reflexiona.
Te he elegido la mejor de las piezas.
Voy hacia ti.

No sabes cómo hacer estimaciones,
pero creo que es superior en mono.
Lo que importa no es el valor.
Así pues, en mono por el momento.

Te lo recortas regularmente.
El precio podría parecer alto,
pero está en lo que suele ser la norma.
Querrías que le gustara. Mucho.

Los acontecimientos van progresando
con una irisación oscilatoria.
Siempre que las bicicletas
sigan yendo hacia el futuro
cada día podría ser el día.

En otras palabras,
es una pena que la mayoría
no sepa apreciar el monoaural.

La mejor pieza. Las estimaciones.

Hay una relación ahí.



二 Futuro

¿Es el futuro suerte?
Los accidentes pueden confundirte.
Tras la curva hay un día después.

Yo estoy esperando
al próximo mes de mayo.
Al parecer los acontecimientos
alcanzan su progreso con facilidad.

O en junio próximo.
La música electrónica también
ayuda a acelerar.

Sigue recortándotelo periódicamente.
El futuro confluye en hoy.

Junio o el siguiente.
Me gusta que te guste que me guste.
La geografía lisa del delta.
Me gusta.

El Rey Bonsái sopesa
la indurabilidad del tiempo
mientras cambia otra vez de marcha.

Oh, lo juro.
Mucho. El futuro.
Estoy deseando que llegue.

Solo eso.



三 La escapada

Ese día fue el día,
pero lo callé ante todo el mundo.

Me compré unas gafas de sol
como las que había visto
en la carrera del día anterior.
Una escapada en plena ascensión.

Y fuego de iridio.
Hay una relación ahí.

De todos modos, la piel tersa
provoca un tacto suave y excitante.
Tal vez después de una pasada rápida.

Seguía estando allí, en pie
y tan absolutamente delgada
en su pálida desnudez.
Aquel día era el día.

Volví mi atención difusa
a la vibrante carrera ciclista:
decían que la escapada
se produjo en la más dura ascensión.

Alguien llevaba unas gafas de sol.

Y tomar una decisión así
es propio de muy pocos veteranos.
Brillo de iridio.

Lo decidí durante la carrera,
y aquello también fue un gran estímulo.

Ese día
me decidí a huir de la ciudad.

Hay una relación ahí.



四 Montaña rusa

¿Dónde han ido los coches deportivos?
Hablar de coches
es lo que acostumbran a hacer los chicos.

Sin embargo el Rey Bonsái
ya no se presenta a las elecciones
y prefiere ir a las carreras.

Es lo que ocurre cuando se decide
que hay que subvencionar el deporte.
Y las carreras en primer lugar.

Existen también algunas circunstancias
que no figuran en los presupuestos.

Suele
quien acusa a los demás de hacer trampas
acabar resultando el más tramposo.

Por su parte, en realidad a él
le gusta más así. Mucho.
El Rey Bonsái no es ciertamente
un demonio de la velocidad.

Tan solo empieza a creer
que el odio es una montaña rusa,
o un circuito de carreras.

Eso solo.



五 El delta

El Rey Bonsái
ha encontrado lo siguiente:
Lo siguiente es el futuro en el pasado.

Aquel era el día
y ella apenas estaba allí,
tan absolutamente desnuda
en su pálida delgadez.
Lisa la geografía del delta.

La situación siguiente
se ha convertido en ahora.
Y no puede haber habido un futuro
en este momento definitivo.

Aunque acaso no convenga reconsiderar
el sistema de subvenciones actualmente.

Para convertirse en un ahora no hay,
además de decir adiós,
más que pensar que el pasado es cada día.

Ni un junco en el delta.
La absoluta desnudez.

Las bicicletas valen para decir incluso
que no se puede acceder a la parte delantera.
El Rey Bonsái estaba fuera de casa
y la guardó en el maletero.

Solo eso.



六 Una elección

Tú y yo eres uno.
En la vida la fuerza de cada cual es la fricción,
y por fuera los sentimientos del otro yo
se encienden en una luz acogedora.

El rey Bonsái ha elegido
un color personalizado
aunque los modelos más populares
no sean los adecuados para su edad.

Las estimaciones son un proceso
lleno de accidentes e incertidumbre.
Así pues, por el momento,
es bastante mejor en mono.

Aquel día era el día si bien
todo esto no habría sido probablemente
una dificultad tres años antes.

Las gafas de sol fulguran
en frío fuego de iridio.
Cierto que las bicicletas solo sirven
para ir hacia adelante.

Hay respeto. Mucho.

Y una relación ahí.



七 La roca

No desprecia el más inevitable
de los impulsos.
El pasado retransfigura el futuro.
Solo estimaciones. Y accidentes.

Ella sentía el vacío
de su bálano en los labios,
de su dura peña en la boca.
Marisma sin juncos.

El rey Bonsái constata que
la autocensura es
la más penosa de las humillaciones.

Aunque en verano la entrega
puede ser gratuita.

Y él necesitaba sentir su saliva,
su lengua, su garganta, sus dientes
devorando la roca de su debilidad.

Sí, lo juro.
Los acontecimientos han progresado
en una luz acogedora.
Porque las bicicletas
siempre van hacia el futuro.

El rey Bonsái cavila.
He ido hacia ti.

Solo eso.


.
ēgm. 2016

14 de agosto de 2016

七 La roca


No desprecia el más inevitable
de los impulsos.
El pasado retransfigura el futuro.
Solo estimaciones. Y accidentes.

Ella sentía el vacío
de su bálano en los labios,
de su dura peña en la boca.
Marisma sin juncos.

El rey Bonsái constata que
la autocensura es
la más penosa de las humillaciones.

Aunque en verano la entrega
puede ser gratuita.

Y él necesitaba sentir su saliva,
su lengua, su garganta, sus dientes
devorando la roca de su debilidad.

Sí, lo juro.
Los acontecimientos han progresado
en una luz acogedora.
Porque las bicicletas
siempre van hacia el futuro.

El rey Bonsái cavila.
He ido hacia ti.

Solo eso.



(Cavilaciones del Rey Bonsai, 7)

.
ēgm. 2016


6 de agosto de 2016

Ignoro


No sé donde aprendí
lo que sé;
no sé donde olvidé
lo que soy.

.
ēgm. 2016

16 de julio de 2016

Guindas


Brindo, mierda, brindo
por tu jodida sonrisa de ángel
en mi puto cielo.

.
ēgm. 2015


11 de julio de 2016

La actual evolución del clima


Nuestro muy refinado y elegante
sesgo de la belleza primitiva
no reconoce el idioma olvidado

de los exclusivos refinamientos,
de las musas de antaño, la mitad
de todas las veces que hemos ido

por el nuevo texto, pensando fuerte,
danzando lejos, las plantas y flores
en el algo ventoso día azul,

los árboles y nubes con diseño
de hoja de ginkgo, conceptual arte
climático, obteniendo los recursos

cuando sean necesarios, oh chica,
artista contemporánea, este tipo
de ideologías nihilistas son

como un reiterativo interrogante,
roba literalmente cada verso
de una fuente diferente y después

intercala otros al azar desde
los más prestigiosos laboratorios
de mecánica cuántica del mundo,

un debate entre estilos degenera
rápidamente en vanguardia y convierte
a simpáticos y cultos amigos

de larga duración en agrios críticos
que afirman que la creatividad
nunca llega a través de un recorrido

por los sustratos socioculturales
más esquivos y les causa aprensión
dejar sin marco las fotografías,

al final de la obra el alfabeto
nos rechaza y la prosa recupera
un poema que no adelanta al tordo

que reflexiona a la sombra del tilo
que si sigues leyendo al pie del letra
no te curarás tu aversión al verso,

la mitad de las veces —te lo he dicho—
que hemos intentado aproximarnos
el tiempo se rompía en sus urdimbres

—el urdidor del tiempo no descansa
ni tan solo un solo zeptosegundo—
y a pesar del pesimismo climático

la tendencia al consumo es contagiosa
y ahora el clima en la industria artística
evoluciona muy cínicamente.
.
ēgm. 2016

25 de junio de 2016

Al final, la cuenta atrás


Jamás cruzaron de Calais la niebla,
ni pisaron París la inabarcable,
ni Zúrich, Berlín, Venecia,
ni Lisboa, oscura y colorida,
ni Madrid, luminosa y confusa,
pero tampoco deambularon nunca
la multitudinaria Londres,
oh Albión, victoriosa Albión;

ni probaron una hamburguesa,
o gulasch, gazpacho, sauerkraut,
sachertorte ni zabaione,
ni un áspero trago de pálinka,
pero tampoco comieron nunca
pescado frito con patatas
en su inmutable vida, oh falsa
sopa de falsa tortuga, oh Albión.

De esos infortunados paletos,
de esos y otros como ellos,
soberbios engreídos ignorantes,
no necesariamente isleños
pero igualmente hartos de razón,
fermentados en su ignorancia,
depende una vez más la eterna Europa,
ay Albión, victoriosa Albión.

Ay Albión, isla aislada entre islas.
Ejemplo de naciones, extraviada Albión.


Europa,  25 de junio de 2016

.
ēgm. 2016

2 de junio de 2016

Los niños en la orilla


Este es el este,
donde termina el sueño
y el alba descubre,
un nunca bien, un algo mal,
los crímenes convexos de la noche,

el barquito de papel
intenta remontar la realidad,
cristales,
pero en el río zozobraba,
los niños contemplan desde la orilla,

espumas,
espejos,
la niebla que condensa
los mansos prados y el sendero,
el río, salta el río,

espejo inextinguible,
redibujando la realidad,
bruma lánguida y viscosa
que al barquito arrebataba
en vahos de lasciva levedad,

sin reacción ni redención,
hay demasiada pimienta en el aire,
lábil amnesia,
y es imposible transmitir el sueño,
serpiente oblicua,

ni la vivencia del ensueño, ni
la fulguración de la vida,
arena arisca, solos,
coletas,
ah, Ariene!

secretas pecas,
no lo alcanzo, no sé qué es,
la niebla ahoga las orillas
con la inercia de un pensamiento obsceno,
desde la muralla espío

los cadáveres que pasan flotando,
hilos aéreos,
y apresa el valle como una crecida,
cristales,
densa, láctea, nebulosa,

que después de desleír en sí misma
pasiones, toscos afanes,
no entenderás qué fue,
niña risueña,
anhelo de tedio sin riesgo,

se desvanece arrebatando el tiempo
en el frío fulgor del remolino,
sabías que mi amor era de cuarzo,
feldespato y, a veces, mica,
el hilo es,

oblicuas piernas,
patrimonio de la araña,
ven a bailar,
niña radiante,
al cíclico círculo intemporal,

dame un spritz, y tu lívida sal,
o tal vez una escala en Monastirion,
a veces concreto un nuevo teorema,
no es fácil evitar la gravedad,
a veces bajo a la más lacia trampa,

olor de las algas,
salor de la sal, exacto
como que el viento solar es un plasma
y los epilobios florecen
en todos los planetas con anillos

de este brazo de la Galaxia
y los dados siguen rodando
más allá del confín del universo,
donde rechina nítida
la reconocible arpa del grillo,

coletas,
lo que ocurre es
que no sabes casi nada de nada,
brumoso albor de otro universo,
lentos millones de años llovió,

nuestra vida va en las hojas
que por el río se van,
arboleda mental,
pero debo regresar al revólver,
sin imaginación nunca

podrías comprender la realidad,
deja que el caos ocupe su espacio
en el crítico vórtice
del centro del vacío universal,
hoy solo es otro día lúbrico

junto a las dunas extendidas,
pino, aulagas, cardos marinos, crambe,
creemos,
no es el mapa lo que está equivocado,
hay siempre una trampa en la oscuridad,

linda rubita cobriza,
frágil amnesia eventual,
es el imán quien no cree en la brújula,
suben las algas al calmo arrecife
y un pétalo de semen en tu espalda

reconfigura las sombras
y el reflejo de las olas
en la ondulación de la arena
revierte la flecha del tiempo,
desde ahora mismo hacia casi jamás,

minerales, metales
y bismuto fundido y enfriado
lentamente para formar
hermosos cristales iridiscentes,
confusión es el signo de esta edad,

no sospecháis
lo muchitito que ignoráis,
confusión será mi simple epitafio,
la inútil mentira en la que creemos,
creemos,

rendez-nous la lumière, danos la luz,
helada geometría
de serpientes entrelazadas,
rendez-nous la beauté, y la belleza,
metales, minerales,

pequeños emblemas de eternidad,
el eco de los agujeros negros
canta ante el caos,
meteoritos,
cada planeta retorna a su órbita

y cada estrella busca su rincón
en la mente del ser,
más bebo y menos duermo,
noche en nieve,
la luna despierta a los criminales

y a los raptores de orquídeas,
amnesia circunstancial,
y danza el tordo,
el futuro determina el presente
y el presente modifica el pasado,

dejad que la bala vuelva al revólver
y que el caos encuentre su lugar,
dedo, saliva, amor en el cristal,
y cada delito es cometido
a la hora y en el sitio oportunos,

ponme otro spritz
y unas croquetas de champán,
dame sexo intersideral,
vibra el agua en el labio de la ninfa,
linda coleta, bonitas pecas,

whisky und cervezas,
un corazón de tiza en tu ventana
y otro en el tercer magnolio
con negro indeleble rotulador,
y cada ser humano

es amado por algún ser humano
a la hora y en el sitio precisos,
watusi!
en la plaza y en la playa,
a la luz de la luna o los ledes

o en los descorazonados desiertos
o en la perversa banquisa,
a las siete de la mañana,
obsesióname,
Ah, Geneviève, ma petite mordonnante!

dame el ardor,
aun creemos
que el futuro siempre ha existido,
que el pasado siempre ha de existir
en la mente del ser,

dame cuanto tú quieras darme,
cede al dolor,
dame la lluvia que me quieras dar,
violáceas noches mil,
qué me da más,

como epilobios en flor,
porque todo lo que piensas tú,
qué más me da,
tú nunca elegiste ser quien yo soy,
flujos de sal,

como medusa en el mar,
como es el océano prisionero en la Tierra,
sí, Perceval,
cual un cometa de hielo y vacío,
como un guijarro en el lodo del río

se deja llevar,
mil noches violáceas
reidealizan la realidad,
antes yo nunca me hacía preguntas,
si no estuviera conectado

ni siquiera sangraría,
ahora apenas intuyo respuestas,
virus arbóreo,
qué más me da, son ilusiones,
con mis fermiones la danza va,

wah watusi!
el oleaje te impide ver el mar,
arboleda viral,
son ilusiones y así nací,
con los bosones baila,

echaré mis fatigosas metáforas
en una bolsa del supermercado,
toma el ardor,
rompe este enésimo trozo de mí,
baila watusi, mi amor!

no detengas la crecida,
si caminas lo suficiente
a alguna parte llegarás,
la eternidad no es tan larga,
lácteo fluir

de aves marinas tras el viento,
realineando la realidad
el barquito de papel
detrás del crepúsculo se asumió,
el pasado se licuó con el río

la tarde de la niebla inconsistente
y no quiso más volver,
olvida todo el tiempo contra el tiempo,
recuerda que el ayer nunca ocurrió,
efímera amnesia local,

no es tan larga la eternidad,
uy, Perceval,
si puedes aguantar hasta el final,
los pájaros saben algo
que el viento sabe ignorar,

el futuro está bajando las dunas
dando al badajo,
con mi ritmo y con mi rima
con mi áspera línea de bajo,
por arriba y por debajo,

por abajo y por encima,
din, don, el badajo,
dumb, dub, dumb, con el bajo,
se yergue la incorpórea
mientras cambia el sabor de las estrellas,

el futuro falsifica el pasado
en la mente del ser,
bajando la alegría del desierto
muere y renace el cauce
de alguna indubitable hesitación,

no oculta la roca sus grietas
ni tampoco quiere la coccinela
el trazo y la cantidad de sus motas
redelinear ni variar,
medusas,

sobre el río ramas rotas arrastran,
la garza,
junto a la niebla, esa bruma,
los sucios derrelictos del pasado,
para entregarlos a la bajamar,

todo lo que no tienes que saber
es lo que yo he olvidado,
con las inmundicias de la marea,
redes, plásticos,
y en la ribera los chopos susurran,

gaviotas,
que un grito reduce a otro grito,
cerezas,
que un beso disuelve a otro beso,
aullidos,

que un lobo reemplaza a otro lobo
en la jerarquía de la manada,
a qué dios rezar,
en qué templo orar
por la reina de las algas,

los niños atraviesan en la orilla
lientas reviviscencias fantasmáticas,
rubio escamaje,
este es el este,
donde la sierpe habita, la incorpórea,

chubasco en el páramo
contra la madrugada nueva,
donde se abisma el sueño,
en el primer amanecer
de la sabana, tan vasta y extraña,

pasa el silencio sobre el agua,
duerme el león,
el presente se integra en el pasado
transfigurando el futuro
y al bonito barquito de papel

se lo comió un fermión,
¿eres acaso el mismo que ayer eras?
¡baila y rebaila, mi amor!
¿acaso quizá la misma?
no en este ni en otro infierno,

coletas, rubita,
mi amor,
la niebla
entre la inflorescencia del crepúsculo,
vencejos,

pía el agapornis,
vagando la vaga planicie,
anuncia
que un día devora a otro día
como un rey destrona a otro rey,

los hilos,
y una araña substituye a otra araña
entretejiendo su ardid en el risco
en el que el vencejo cazó,
sin razón ni reducción,

coloca otra bolsa del súper
en el roto cubo de la basura,
wah-watusi,
ay, chiquilla en minifalda
a las siete de la mañana,

y acuérdate de seguir olvidando
el polvo y los derelictos del tiempo,
olvida que el futuro ya no existe,
cristales,
recuerda que el pasado no existió
.
ēgm. 2016

12 de mayo de 2016

Voy


como medusa en el mar,
cual un cometa de hielo y vacío,
como un guijarro en el lodo del río
se deja llevar.
.
ēgm. 2016

1 de mayo de 2016

Mayo perdido (Cada cual olvida lo que quiere olvidar)


Because nothing grows
you may be tempted to count the stars.
Anne Sexton


¿Mayo? Mayo se perdió,
largo y florido,
en algún lugar entre

los refranes populares
—maduran los albaricoques
y los pepinos— y

la superstición religiosa
—las serpientes blanquean,
y las perdices—.

(Si cuentas las estrellas
puedes encontrar algún día
que quizá falte alguna).

Mayo, mayo perdido,
se esquivó en el tiempo,
fresco y florido.

.
ēgm. 2016

17 de abril de 2016

Sostenella


Siempre quien dice
que no se arrepiente de nada tiene
mucho de que arrepentirse.

.
ēgm. 2016


18 de marzo de 2016

Reducción de la teoría de la expansión acelerada del universo


Vibra un límite más allá
de los límites de la comprensión,
entre el tiempo del espacio

y la velocidad del tiempo.
Porque he aquí que la luz
tiene un límite en su velocidad,

y vale que la velocidad
tiene un límite en la luz;
el espacio, sin embargo,

puede dilatarse infinitamente
a una velocidad superior
a la velocidad de la luz.

Hay así una velocidad,
en el límite del discernimiento,
que supera los límites

de toda posible velocidad.
No se trata siquiera de física
ni de poesía cuántica,

sino que se trata de comprender
que la comprensión no es suficiente
para imaginar el cosmos.
.
ēgm. 2016

17 de marzo de 2016

Cara lumia


Le das la incoherencia de tu pecho
y tu angustia absoluta

pero la poesía es una puta
con el culito estrecho.
.
ēgm. 2016

9 de marzo de 2016

Carcassonne


On dit qu'on y voit des châteaux
Grands comme ceux de Babylone.
Gustave Nadaud


Jamás verás Carcasona.
Patearás la Tierra entera
y aún volverás al barrio;

conocerás las ciudades famosas
que aparecen en las películas,
visitarás rancios museos

y grandes parques temáticos,
te dorarás al sol de playas
exóticas entre tetas morenas

y bíceps como tus piernas;
acudirás con tu bandera para
ver la final de la copa del mundo

al mismísimo fin del mundo,
un día helado de verano
pisarás la deshelada cima

de cualquier pisado ochomil,
y dejarás tu salud y tu alma
en alguna selva turística…

Y putearás la Tierra entera…
pero tú, tampoco,
jamás verás Carcassonne.

.
ēgm. 2018


8 de marzo de 2016

Reina de las algas


En las blancas olas
y el azul del mar
hay una sirena
que me quiere ahogar.

Si la tarde amaina
la oigo cantar
su canción salada,
reina del algar.

Con un espumoso
—leve— aletear
de rubias escamas
me viene a llamar.

He de ir con ella
y me he de ahogar
en las negras olas,
en la sal del mar.
.
ēgm. 2016

25 de febrero de 2016

Flores pa puercos

 

Bebo
aguardiente de guindas,
fumo

suave tabaco virginia
en el balcón mientras,
solo,

espero a la luna,
oigo
en la noche tranquila

un rumor sostenido,
reconozco
un avión supersónico,

por tanto
un avión de combate,
busco

el poema en los otros,
fumo
esperando a la luna,

escupo
la nicotina a las plantas,
versos de agria ponzoña,

escribo
torcidamente en el texto,
me importa

una mierda perderlo,
miro
como pasa la luz

intermitente del caza,
busco
el poema en mí mismo,

me jode
el silencio ignorante,
bebo

rojo aguardiente de guindas
que solo yo bebo,
traduzco

flores pa puercos,
me importa
cuatro pelos de coño

afeitados a prisa,
escucho
el zumbido lejano,

fumo
en el balcón de la celda
mientras espero a la luna,

pasa
el azor de la guerra,
veo

su oscura estela en la noche,
espero
la turbidez de la luna,

busco
el poema en el mundo,
escucho

las canciones del cielo,
escupo
mis flores pa puercos.

.
ēgm. 2016


22 de febrero de 2016

Onte

 

Onte ela veu quente
e hoxe eu vou doente.

.
ēgm. 2016


18 de febrero de 2016

Antisistemáticamente


Estoy contra el sistema
y estoy contra los que
están con el sistema

y estoy con los que están
contra el sistema y
estoy con el sistema

de estar contra el sistema
y estoy contra el sistema
de estar contra el sistema

y estoy contra los que
están contra el sistema
y estoy con los que están

con el sistema, y no
sé cómo ha sido, pero
estoy en el sistema.

.
ēgm. 2016


16 de febrero de 2016

Perlas



Perlas pa’ los puercos.
.
ēgm. 2016

5 de febrero de 2016

¿Soy


yo dadā?

Soy la depilación del plancton,

soy la mordisqueada aleta del tiburón que remuerde los ojos de los serenos cerebros misericordiosos mamándola arrodillados en la isla de las reglas del negocio de las hembras secas en cada etapa de las pruebas de la histeria deportiva,

soy el responsable de la miseria y el descontento,

soy la sombra de los edificios en las carreteras de los parajes realmente bonitos de verdad por las pequeñas calles de los diminutos lugares encantadores sin apenas fallos detectados y de infinitas posibilidades únicas,

soy el responsable de las pintadas en tu puerta,

soy el sutil ser querido pensando en la red de túneles para el regreso al poder,

soy el muro abrumado por el feliz estreno de las opiniones más recientes sobre la más reciente memez reciente,

soy el miedo a lo agotado en los años podridos de la vertiginosa pendiente de los coños depilados,

soy la rana en los cojones afeitados de los revolucionarios involucionados por las nuevas banderas de la vieja causa de la libertad de embutirse las cuentas invisibles con la bilis de los manifestantes multitudinarios en las multitudinarias avenidas de los grandes países pequeños autodecididos a autodecidirse suicidando a los demás pero nunca a nosotros mismos,

soy el responsable de que mires hacia atrás por la noche al bajar del autobús escolar,

soy la hostia atragantada en la circunspección del sacerdote pajillero,

soy la alergia de las narices confiadas en las comidas naturales elaboradas por las impolutas factorías contaminantes de tu hermoso país de mierda,

soy el selfi explícito de la novia de tu amigo en tu teléfono resquebrajado,

soy el honor de tu conciencia de flaco burgués vegano reclamando los desechos del congreso de los rechonchos burgueses grasientos al borde del absoluto infarto definitivo,

soy el responsable del desconcierto y la miseria,

soy el polvo en los cristales de tus gafas multirreflectantes,

soy la meditación del plancton en las profundidades de tu estómago en indigestión continua,

soy el semen verduzco que eyacula el buey sofista sobre los lomos de la reina emérita,

soy el mediocre poema enfático que escupes cada madrugada,

soy el responsable de las meadas en tu puerta,

soy el único caníbal de la tribu,

soy la marca de moda en el programa político de moda después de la serie de moda en la que el comentarista de moda con sus tirantes de moda recita sus comentarios de moda susurrados en un susurrante audífono por sus guionistas de moda,

soy la publicidad después de los anuncios,

soy el virus de la verdad supuesta que infecta los yogures desnatados,

soy el máximo postor en la subasta de tus injertos de pecho tras tu funeral en la capilla de las sagradas hienas pardas succionadoras de pollas,

soy el hueco que horada tu vacío,

soy el responsable de todo cuanto soy responsable pero no de tu ingenuidad irresponsable,

soy la luz del tiempo irreflectante en la oscuridad del espacio,

soy el alcohólico chamán de la tribu,

soy el caníbal de la familia,

soy cuanto digo ser o callo.

Es por tales afirmaciones cargadas de reflexiones concluyentes y concisas como balines en escopeta de feria de aldea que resulta que yo no soy dadā,
y,

por tanto,

irreflectantemente,

yo soy dadā.
.
ēgm. 2016

30 de enero de 2016

Intacto

 

It would have

Es un error
recortar
el poema

been wrong

ajeno;
descontextualizado,
traicionarlo;

not to leave

mutilado,
privarlo
de su existencia.

this poem

Solo vive
el poema
intacto.

intact

.
ēgm. 2016


28 de enero de 2016

Los pensamientos son más largos que el tiempo


Pensando en el susurro de los sauces
pienso en los signos maliciosos
con que el viento escribe en la arena,

polvo de azufre rodando en las dunas,
pienso que lo que no se hace hoy
jamás podrá ser hecho, pienso

que si el río nunca es el río,
el tiempo no es el tiempo, no es el tiempo,
pienso en la lluvia que aún vuelve

y en los charcos de escarcha entre la hierba,
pienso en los jugos sobre el cojín verde,
cerveza y piel blanca en la playa,

pienso en la mano insegura que baja
hasta el vello leve del pubis
donde es detenida por otra mano

aún más insegura, aun pienso
en aquel mar tan silencioso,
pienso en el muchacho que piensa

que solo él piensa en el mundo
—el bigote incipiente y la duda consciente—,
pienso en la sal y en el vino dorado,

pienso en el futuro inalcanzable,
y en la reina de las algas buscando
furtivamente el mar en su ventana,

pienso en los bares trastornados
y en las calles desorientadas desde
que tú no estás, ojoazurea,

tú no estás, tú no estás, ni yo estoy,
pienso en las conchas rotas de la playa,
y pienso en la tarjeta de memoria

perdida en un bosque remoto,
pienso en los cuervos danzando en la nieve,
pienso en la bruma callada que escucha,

pienso en la mirada del cierzo,
pienso en el viento sin nombre que aturde
los desfiladeros de mi cerebro,

y pienso en el caballo en la sabana,
huesos de aire y olvido, pienso
en el lobo hambriento mordisqueando

roja corteza de pino en invierno,
pienso en correr tras las nubes
mientras la luna se aleja en la niebla,

pienso en el musgo trepando a los robles
y la madreselva a las zarzas,
pienso en que... # sí, espera un momento,

estoy escribiendo un poema, luego
te llamo, o te mando un guasapi,
sí, un largo y precioso poema # ... pienso

que hay quien, cuando encuentra una grieta,
la sella, y que hay quien la grapa
para que no siga extendiéndose,

y también que hay quien escarba en ella
hasta que el edificio se derrumba
sobre sus ensueños de imbécil,

pienso que de entre el polvo y los escombros
solo pueden surgir espectros,
pienso en la lluvia que vendría

y en el polen de las aceras, pienso,
pienso en la savia en tu malva profunda,
birra y chocolate en la biblioteca,

pienso en los juegos de las algas,
y pienso en la chica del nattō
absorta succionando mientras

muy suavemente la fotografío,
pienso en el mar desnortado,
pienso en el hombre que piensa

que solo él piensa en el mundo
—una barba exultante, una duda constante—,
pienso que pienso en el hombre

que cambia de nombre y de identidad
y de mente en cada ciudad,
pienso en el sabor de mi nombre,

pienso en lo poco que importa quién soy
o no soy, sino tan solo —acaso—
lo que parezco, y quizá a quién

quizá me parezco, pienso en correr
y correr, corriendo tras el
frío susurro del sauce en la niebla

cuando la luna devora a la noche
escupiendo sus tripas a las nubes,
pienso en el cuarzo refulgente

en hondos despeñaderos sombríos,
pienso en el néctar en la piel morena
y pienso en la lluvia que no ha venido,

pienso en la vecinita melancólica
con su peinado de actriz glamurosa,
pienso que a veces la oigo masturbarse

allá, en la otra orilla de la pared,
pienso en aquel mar macilento,
pienso en el anciano que piensa

que solo él piensa en el mundo
—ya el pelo raleante, otra duda expectante—,
pienso en las flores de las tumbas,

pienso en la vivisección del abismo
y, en la mitad del camino del vado,
pienso en el dulce amargor del oxalis,

pienso en el ojo que no habla
y en la boca que me mira, ay pienso,
pienso en mi tenaz corazón de estroncio

ardiendo lentamente bajo tierra,
pienso en la sima profunda en la que
mis restos permanecen sepultados

junto a mi hacha y mi cuchillo
desde hace más de un millón de años,
pienso en cien mil millones de galaxias

y en los neutrinos indecisos
viajando de mi mente a tu cerebro
mientras cambia el sabor de las estrellas,

pienso en el peso del mundo, pienso en
el niño que todavía no piensa
que está solo en el universo, pienso

en los océanos de años luz,
pienso que el río no es río ni tiempo,
pienso en que pienso que pienso

un pensamiento de hiedra y veneno
que no es suficiente para existir,
aun pienso en los lirios de semen,

pienso en la lluvia que no vuelve,
pienso en la nínfula sodomizada,
pienso en el pasado irrecuperable,

pienso en seguir la fiesta el Valhalla.

.
ēgm. 2016


25 de enero de 2016

Nocturno con bicicleta


Las noches de domingo son tranquilas,
aunque una brisa suave
remueve los papeles en la calle,

no han barrido hoy,
no hay tráfico.
pasa un hombre en bicicleta

mirando el teléfono móvil,
sosteniéndolo en una mano mientras
con la otra sujeta el manillar,

no hay ruido,
yo apago el cigarrillo
y lo lanzo en exquisita parábola

sobre el viento, hacia el asfalto,
las noches de domingo son tranquilas,
no hay vida.

.
ēgm. 2016


17 de enero de 2016

自动翻译


Montañas neblinosas, huesos
de animales extintos, nieve,
árboles exóticos, hiedra

pulsada por el viento sobre
recónditas ruinas sagradas;
los caracteres chinos son

en sí mismos bellos, cual sea
su significado, si bien,
de todos modos, yo utilizo,

huesos extintos en la hiedra,
cualquier traductor automático
–por ejemplo en chrome, clic derecho–

y a veces logro entender algo:
nieves animales con pulsos
neblinosos, ruinas arbóreas,

hiedra extinta sobre los huesos.
.
ēgm. 2016

15 de enero de 2016

La mía es más larga


No sé si me importa
tenerla tan corta;

quizá no me amarga
gastarla tan larga:

tan corta prudencia,
tan larga indolencia.

.
ēgm. 2016


8 de enero de 2016

Sin mí


No sé
si huir,

qué sal
sentir
,

quizá
fingir,

qué luz
hundir
,

tal vez
reír,

qué mar
seguir
,

o bien
por fin,

qué sol
hendir
,

correr,
salir,

qué mal
servir
,

de aquí
sin mí.

.
ēgm. 2016


5 de enero de 2016

Banquisa


No oriento
sendero
en el hielo;

me envuelvo
de un juego
sin tiempo,

un viento
de acero
en el gesto.

.
ēgm. 2016


4 de enero de 2016

Señoritas y caballeros

 

Quien te llama “señorita”
quiere aparecer como un caballero;
quien quiere parecer un caballero
no lo es, señorita.

.
ēgm. 2016


3 de enero de 2016

Escribo

 

una frase,
repito la frase;

después
repito la frase,
repito esa frase
con una variante;

luego
repito esa frase,
repito la frase
con otra variante…

repito
repito
repito

y digo que es un poema.

Repito:
es un poema.

.
ēgm. 2016


2 de enero de 2016

Curvatura

 

La luz no necesita
los ojos; existía antes que ellos,
y mucho antes que Dios.

.
ēgm. 2016


1 de enero de 2016

Marea llena

 

Propósitos para Año
Nuevo: no preguntarme más quién soy,
superar la resaca.

.
ēgm. 2016


31 de diciembre de 2015

Espectro visible

 

Ah, también el gris
es un color; no solo hay blanco y negro.
Eh, también hay gris.

.
ēgm. 2015


30 de diciembre de 2015

etcétera


Una noche de tormenta salí
al balcón a fumar el último
cigarrillo que me quedaba;

el viento me lo arrancó de la boca
y un canalón roto soltó
una metálica cruel carcajada.

Los espejismos así, y las quimeras
del final de…

etc. etc.

.
ēgm. 2016


29 de diciembre de 2015

Intangibles,


he trazado endebles, tenues
líneas a mi alrededor que no debo
cruzar ni dejar que cruces.

.
ēgm. 2016


28 de diciembre de 2015

Un libro


Como aquel libro viejo,
descubierto en la cueva de un trapero
entre añejas fotonovelas

y junto a extenuadas revistas porno,
ya deteriorado
y al que le faltan las tapas

y parte del principio y del final,
no podrás leer nunca
las primeras páginas de tu tiempo,

las que cuentan lo ocurrido
antes de tu nacimiento
y tus remotos años infantiles,

—apenas sabes lo que te han dicho
de vez en cuando los abuelos—
ni llegarás a conocer siquiera,

si la memoria te falla,
o bien la agotada razón,
como serán los postreros,

ni puedes vislumbrar
qué sucederá después del momento
en que tu cuerpo vencido,

rechazado por la vida,
se retuerza en un último temblor.
¿Arderás en un incendio

en la autopista, un día de niebla,
te pudrirás en el cieno de un río
o entre las algas profundas,

en los brazos de una torva sirena,
o serás inhumado
con los ritos funerarios propicios?

Ese viejo tomo incoherente
que solo tú entiendes —y solo en parte—
y nadie más ha leído

permanecerá por siempre incompleto
para todos, y, sí,
inacabado también para ti.

.
ēgm. 2016


23 de diciembre de 2015

Retrasado

 

Viajo en otro vuelo
que aunque suele salir mucho más tarde
a veces llega antes.

.
ēgm. 2015


21 de diciembre de 2015

Algo sabes


Improviso un verso liso,
fluctuante,
sin contornos ni figuras,

juego a un juego donde el todo
busca el modo
de agarrarse a las fisuras

inseguras de la vida
mareante y dividida,
volitante,

juego al juego,
nado en esta vaga nada
vagilante

donde nadie
juega a nada,
sé que alguien sabe algo

de las algas,
de la arena y las mareas
volitantes,

mido en brazas
la profundidad del viento
inextenso,

yo no sé si intuyes algo,
frío brasas
en aceite frío y denso

mientras miro el tiro y pienso
que me abrasas
si me abrazas,

quizá alguien sepa algo
de los túneles hadales
abisales,

pierdo el juego,
yo no sé si sabes algo
de las nalgas,

de sus órbitas fluctuantes,
de los lóbregos algares
irrigantes,

por si hay caso
eyaculo un verso inverso,
terso y laso,

sin arrugas ni verrugas,
nado en ángstroms,
mido en micras

las corrientes subcutáneas,
trazo líneas tangenciales
y abismadas,

lanzo lanzas erectantes,
deleznantes,
crasa espuma,

a tus labios vagimales,
quizá alguien sepa algo,
juego al fuego,

timo rimas arrimadas
a los límites adversos
de los versos,

juego a un juego
en que nadie paga nada
de hadal modo,

pero el todo es todo el pero
que asegura la fisura
tersa y dura

de la vida revivida,
erectante y desabrida,
volitante,

pierdo en pársecs
la altitud de tu reflujo,
especulo,

vuelvo y salgo,
sé que tú sabías algo,
eyaculo

versos tersos,
volitantes, erectantes,
indiversos

en tus labios expectantes,
algo intuyes,
vaginantes,

aunque no es nada moderno
—sabes algo—
ni tan tierno.

.
ēgm. 2016


16 de diciembre de 2015

También

 

Quien solo habla una lengua
es mudo; quien entiende un solo idioma
es sordo, y también ciego.

.
ēgm. 2016


15 de diciembre de 2015

Rebuzno


Necesito ignorar
que nada de lo que hago funciona
para seguir haciéndolo.

.
ēgm. 2016


26 de noviembre de 2015

La quinta ley


El tiempo no se pasa
ni se gana, ni se pierde o se encuentra:
el tiempo se transforma.

.
ēgm. 2015


14 de noviembre de 2015

Don de estilo


Me admiran los poetas
que tienen siempre el mismo estilo; son
realmente admirables.

.
ēgm. 2016


12 de noviembre de 2015

Autorretrato con cola erecta


Anomalías en la galería
del coprocesador, en la película
inepta la niña radiante divierte

a sus adictos con la flor del hielo,
círculo desfigurado, meandros
en la noche, laberintos lunares

escudriñados desde la terraza,
le disparo a mi amante en un estudio
de la periferia con vistas previas

y rosas rosas, luego en el museo
algunos mirlos son más saltarines
que otros tras ver la poda en el triángulo

de juncos, ahora, a precio imbatible,
manganita sobre rodocrosita,
mermelada de moras por mis venas,

y la nube gigante de compuestos
congelados, mira, virando gira
hasta que las neuronas se refresquen,

como monalisa quien, como allí,
deliciosa lamida luminosa,
columpiándose en la lívida rueda

la hemimorfita cimbra finos haces
de rayos con curvas guías de onda,
falsos impactos de publicidad

falsa, bella aceituna de sí misma,
algunas orquídeas igual son más
coloridas que otras, yo soy solo

un trivial espectador inocente
de las floraciones de los insectos
que alcanzan niveles tóxicos antes

del acoplamiento, triángulo rosa,
vértice fresa, porque en este vuelo
ellos marcan el auténtico trazo,

boceto preliminar de un ambiguo
retrato realista en actitud
paralizada, colas columpiándose

en la tela, germinan minotauros
de una mota solar tapada por
la forma de los días indecisos

y raíces azules hacia el suelo,
hay días en que soy flor en lo más
superfluo de la corteza terrestre,

aunque acaso en estos resisto bajo
la lluvia de la que los trilobites
brotan, gusano primitivo con

prolongación caudal y anteojeras
en un otro eclipse de impenetrable
amnesia y tubos de neón tostado,

confitura de fresa en mis arterias,
soy collage sobre papel de liar,
fusión cerebral sin ensambladuras,

columpios aflorados en la noche,
creo que erais de color orquídea,
saturada de calma y penetrante,

deletérea nube evasiva que
llama agave a la boca, investigando
el pornoarte con finalidades

profundas y purpúreos pensamientos,
transfiguro, coproceso a la oruga
en flor de hielo, rosas rosas, moras,

fresas, por favor, no pierdas la rima
cuando circunnavegues, y me quedo
mirando al mirlo con la cola erecta.

.
ēgm. 2016


9 de noviembre de 2015

Análisis del placer


[Apropiación indebida]


plátano frito y sabor

plátano frito como un pequeño trozo de heces
no me gusta la mierda
pero sabes que también hay un placer anal


de brazos y pezones aunque el sabio

cerca del fin de la vida no puedo lamer tus pezones, hermanita
solo quiero probar tu propio gusto
lamerte el brazo
tiene buen sabor


cree mejor cuidar el vientre

los colores ciegan el ojo…
los sabores empalagan el paladar…
por eso el Sabio cuida del vientre y no del ojo

• • •

Plátano frito y sabor
de brazos y pezones; aunque el sabio
cree mejor cuidar el vientre.
.
ēgm. 2016

A partir de → Chun Xia Tao, Plátano frito (炸香蕉) / Sabor (口感) y Lao Tse, El Sabio cuida del vientre y no del ojo