13 de septiembre de 2017

Relé de tiempo inverso (Balada cuántica)


A
veces solo hablas para no hablar, otoño
en el cerebro y ya medianoche en los yermos
eléctricos, callando lo que sueles callar,

en un cerrar y abrir de mente se revelan
los soles y se ocultan los dioses, esto puede
que sea una venganza o acaso una impotencia,

dónde estás, Galileo, dónde, que no te veo,
decía el agujero negro al fatuo viajero
del tiempo, tan valiente quizá como imprudente,

quiero creer, le dijo el dios al sacerdote,
bullendo entre burbujas de comba espuma cuántica
y sagrados versículos también tergiversables,

los homínidos palpan el terso monolito,
descubren el poder que nunca por sí solos
podrían adquirir, ciencia, ficción, falacia,

en el nodo afeitado se conectan espacios
separados y tiempos diferentes, presiona
rápido la segunda tecla de la derecha,

a
veces la onceava parte de la sinuosa
décima dimensión fluctúa en una órbita
excéntrica, y a eso le llamamos crepúsculo,

ella se plancha el pelo teñido cada viernes
y perfila dos líneas simétricas e idénticas
subrayando el melifluo deseo en su mirada,

aunque el tiempo se arrugue, también a ti te arruga,
dijo el desvergonzado gusano en su agujero,
y a continuación pulsa el tres, el dos y el uno,

para armar sus trilitos en el círculo eterno
los súbditos del sol leían viejos planos
en las planas pantallas del navío espacial,

mitómanos, mitólogos, micólogos, micciómanos,
el tiempo es la escondida meada de una niña
filtrándose a través de estas tres dimensiones,

el clima y la erosión cuartean el peñasco
en formas definidas de ángulos rectángulos,
ahí pretende ver el experto alienólogo

las huellas sintomáticas de los protoastronautas,
pero entre los caprichos de la naturaleza
se encuentra, en abundancia, la fría geometría,

a
veces se enmascara, entre una densa nube
de gases y de estrellas, nuestro agujero negro
predilecto, atrasando, eternizando el tiempo,

en busca de respuestas, y algo de luz, el brioso
viajero fue a encender su mechero neutrónico
pero olvidó que había dejado de fumar,

la respuesta no irradia al final de esta línea,
dijo, condescendiente, a la luna la runa
desde su erecta estela, a la velocidad

de la luz los más ciertos hechos giran deshechos,
los actos, putrefactos, la singularidad
ni siquiera es mentira ni tampoco verdad,

a
veces los obreros que elevan las pirámides
oyen Radio Sumeria, timbal y theremín,
mientras levitan rectos bloques de piedra eterna,

eterno es lo fugaz para el ojo del hombre,
eras como un relámpago bailando en la botella,
eres dúctil y dulce como una golosina

espesando mi venas, dame el trallazo eléctrico
de miel en tu mirada, dijo el viajero audaz
entrando al agujero de gusano sin tique,

el dado por las aguas compró una furgoneta
usada y se pasó casi cuarenta años
cocinando y vendiendo kebab en el desierto,

a
veces es así, pero en el otro extremo
del tiempo irreductible quizá crucificarais
al viejo jipi en una vil barraca de feria

y en su cruz te dejaron agonizante mientras
los vecinos del pueblo y los veraneantes
me tiraban con rifles de aire comprimido

y te lanzaban dardos y pelotas de goma,
pero él resueltamente resucitó al tercer
cuarto de hora en punto, el rey, de entre los tuertos,

así es como se escribe la fría geometría,
luego tus amiguetes le erigieron en líder
supremo del cotarro, y los días de fiesta

las niñas de la escuela con sus vestidos nuevos
bailan ante el retrato de ese señor con barba,
así es como se traza la trigonometría,

a
veces un retrato no es la vera efigie
prodigiosa del dios, ni un trato es un contrato,
oh Romeo, no estás esforzándote nada,

dijo el inca en su trono, ella se desvanece
en la incierta llovizna, y las máquinas son,
al igual que la carne, más bellas cuando nuevas,

señor de los legajos, permíteme siquiera
semialcanzar el post-surrealismo-pop,
perdonen por favor esta prosaicidad,

pulsas la cuarta tecla, y de repente el tiempo
se invierte paulatina aunque violentamente,
te gusta la luz pero no puedes negar que

a
veces en la niebla buscas nieblas oscuras,
siempre un hombre borracho en una calle extrema,
siempre una mujer sola ante una puerta abierta,

murmuraban las musas de calor embriagadas
musitando epitafios por el sol y lagartos
mutilaban las costras de sus labios ardidos,

Solotetes, que ama, el enano, en secreto
a doña Clitemnestra, juega a las cartas con
Orestes en un antro del camino de Delfos,

oh, carámbanos, fuck, dice Hamlet y sale
a trincarse a ña Ofelia encendiendo un porrito,
los espía el voyeur caballero de Olmedo,

no se apuestan monedas sino solo los ojos
de las ninfas traviesas de la noche de asfalto,
luego Arturo invitaba a una ronda de ajenjo,

a
veces creo reglas para poder saltármelas,
esculpe un fiero pájaro de arena en el desierto,
y otras sigo normas que no importan ya a nadie,

tal vez piensas que eres el único arrecife
en un planeta obtuso, o el último planeta
en un viejo universo cuyo tiempo implosiona,

hay ritos más antiguos que el mismo ser humano,
creados por instinto por mentes animales
que después ha imitado el bípedo alopécico,

el faraón apaga aburrido la tele,
arrodíllate y rézame, le ordena a cualquier sombra,
teme que la pirámide no esté acabada a tiempo,

tiempo, una vez pulsada la tecla verde el tiempo
ya no es reversible y fluye destrabado,
el mundo nunca ha sido realmente seguro,

Egill compone haikus sobre sangre y batallas,
entrechoque de hierros, Perceval, eremita,
en la gruta del bosque se masturba aturdido,

en los campos sin nombre brotan las amapolas,
vasto mar de espejismos ondeando en el viento,
lisos mares de almas refluyendo en el tiempo,

a
veces el viajero recuerda que hoy es viernes,
lo fugaz es eterno para el pulso del hombre,
esfuérzate, Guillade, la cierva vuelve el agua,

Guigemar, espabila, el bajel va sin velas
y el viajero del tiempo no llega a fin de mes,
y ella, sola, se pinta luz meliflua en los ojos,

el tiempo arruga al tiempo, orín limpio de niña,
el hombre crea al hombre, geometría helada,
Tristán, digiere el filtro, jamás podrás salvarte,

a
veces no te callas, a veces solo hablas
para que no se note que no quieres hablar,
suena Radio Sumeria, theremín y timbal.

.
ēgm. 2017


6 de septiembre de 2017

Cita


La luna
del fin del verano

se alza
al anochecer;

más tarde
te veré, le digo.

.
ēgm. 2017


31 de agosto de 2017

Polaridad negativa


Esos carbones


He dejado salir
a los demonios; ahora no quieren
regresar a mi mente.


Lapso


Sí, tal vez eres tiempo,
y eres infinito, y también instante…
no solo eternidad.


Lazo


Hay trampas para ratones,
para zorzales, gamos y conejos…
y también para lobos.


Reflexión


El espejo no habla
ni mira; tú lo miras y te dices,
dudosa, la verdad.


Don de estilo


Me admiran los poetas
que tienen siempre el mismo estilo; son
realmente admirables.


La verdad de Morel


Escribí tu nombre en clara
caligrafía. A ti no te gustó
como sonaba en voz alta


Don de Erato


Una vida asquerosa
no otorga, poeta, el don de escribir
poesía aceptable.


Alborada


La noche ya no vuelve.
¿Podría importarle a alguien saber
lo que dice el poema?


Mediocritas


Nunca he llegado a estar,
quizá, lo suficientemente cuerdo
ni lo bastante loco.


No haiku


El hecho de tener
tres líneas no convierte a cualquier frase
en un jodido haiku.


Desistencia


Cede, poeta, en tu dolor,
que en la vida hay cosas más importantes,
y dolorosas, que el amor.


Escribanía


Realmente preferiría
no hacerlo. No quisiera, amor, tener
que enamorarme.


Minnegrotte


No de placer ser trata:
has de tragar una pócima ingrata
que aunque no mata, ata.


Rebuzno


Necesito ignorar
que nada de lo que hago funciona,
para seguir haciéndolo.


Regresión


Viejo lobo en invierno.
Sabe cazar pero el nervio le falla;
la nevada lo cerca.


Tanda de penaltis


Me gusta cada vez
más el fútbol; mientras miro el partido
no pienso en ella.


Salida 16


Tu amor, poeta, es
una mierda de perro en la autopista
a las diez menos cuarto.


Colapsa


Tendrás que desmoronarte
tú sola. Mi locura es suficiente;
no necesito más.


Del escombro


aún puedo reconstruirme,
crujir, despedazarme, y otra vez
volver a equivocarme.


Delayed


Viajo en otro vuelo
que aunque suele salir mucho más tarde
a veces llega antes.


Esta insidia


no es lo que sabes,
sino lo que crees saber,

ni lo que oyes,
sino lo que creees oír;

no lo que dices,
sino lo que crees callar.


Los platelmintos


no beben, no se drogan,
no comen dulces y no se preguntan
qué hacen en la vida.


De la sordera


Quien solo habla una lengua
es mudo; quien entiende un solo idioma
es sordo, y también ciego.


De la ceguera


No hay peor ciego
que el que no quiere oír, ni peor sordo
que el que no quiere ver.


Sostenella


Siempre quien dice
que no se arrepiente de nada tiene
mucho de que arrepentirse.


Óptica política


Suelen en huerto ajeno
ladrar más fuerte los perros rabiosos
que en la casa propia.


Simplicit@s


Hay cosas tan fáciles
de entender que son muchas las personas
que no las comprenden jamás.


Otredad


Intento ser otro,
pero el otro, viejo cabrón astuto,
sigue siendo yo.


Señoritas y caballeros


Quien te llama “señorita”
quiere aparecer como un caballero;
quien quiere parecer un caballero
no lo es, señorita.


Intangibles


He trazado tenues líneas,
líneas a mi alrededor, que no quiero
cruzar ni dejar que crucen.


Tierra húmeda


La chica china habla
en el blog de suicidarse. No sé
si es cierto, o si me importa.


El secreto de la esfinge


Finge. La esfinge finge
tener la respuesta al enigma; pero
ella también la ignora.


Sin regreso,


acaso Aquiles en Ftía
compuso la historia de un vate ciego
y, ebrio, luego la olvidó.


Zeuxo,


nacida del Océano,
criada entre algas y arena: no dejes
que se te seque el mar.


Poeta cuántico


No cree en dios, pero
sí en la física; ella también
le traicionará.


Nostalgia futura


Este hoy que vivo
no es el mañana con el que soñaba
ni el ayer que añoraré.


Curvatura


La luz no necesita
los ojos; existía antes que ellos,
y mucho antes que dios.


Espectro visible


Ah, también el gris
es un color; no solo hay blanco y negro.
Eh, también hay gris.


La cuarta ley


El tiempo no se pasa
ni se gana, ni se pierde o se encuentra:
el tiempo se transforma.


Mente mortal


La mente no ignora
nada de todo cuanto el alma pueda
llegar a sentir.


Cosmogonía


El Universo no existe
para el ser humano, sino que él es
porque existe el Universo.

No está hecho el Universo
a nuestra medida, sino nosotros
lo estamos a la suya.

El Universo no fue creado
para ti, sino que tú solo eres
parte del Universo.


Cotufa del golfo al ron


A arcaicos dioses
en los que no creo rezo en idiomas
que no comprendo.


Teogonía


Otros dioses han muerto
bajo el pútrido cieno de los siglos.
Estos también morirán.


Marea llena


Propósitos para Año
Nuevo: no preguntarme más quién soy,
pasar la resaca.


Los espectros interiores


son tan solo demonios;
aúllan de dolor, pero no pueden
causarte ningún daño.


Hiedra


Aunque no pueda, puedo.
Quiera o no quiera que no quiera, quiero.
Sea o no sea, es.


Zarza


Detrás de las palabras
–llamas que niegan la luz– permanece,
taciturno, el poema.
.
ēgm. 2017

27 de agosto de 2017

Control de plagio (XIII)


121
El tintineo
de mis espuelas de plata
lo han oído muy pocos;
dame a probar
tu dulce vino de fresas
y entenderás mi código.

122
Justo al lado
un camarón bandeado
se instalado como ocupa.

123
El amor
soba su beso,
lo ciega en vicio;
un amor
le vicia el juicio:
sisa su seso.

124
¿Debo
comer ese albaricoque?
¿Debo
pensar que puedo
comer ese melocotón?

125
Pasillos que se bifurcan
y bifurcan,
                { abiertas que cerrar,
puertas {
                { cerradas por abrir.
Cruces, rotondas, calles.
Cuartos. Habitaciones. Cruces.

126
La muerte o el arte,
la chica o el poema;
es –en tal dilema–
mejor masturbarte.

127
La desesperanza
es lo útimo que se encuentra.

128
Todo lo demás
estaba antes creado,
por un dios
o por la física cuántica;
una cosa solo es tuya…
Pero te lo diré otro día.

129
Era antes de estar cuerdo,
por lo que dices:
eran tiempos tan felices
que ni me acuerdo.

130
Verso del tiempo vencido,
esta metáfora llega a su fin.
.
ēgm. 2017

21 de agosto de 2017

Los siete sueños de Heriberto Biosbardos


Las gacelas corren y brincan
por la sabana,
rumor de cigarras y pájaros,
miro desde la distancia, y escucho,
soy un viejo depredador,
fuerte y audaz, avanzo silencioso,
sigiloso, determinado,
atento a los olores,
a la dirección del viento y sus cambios,
atento a la velocidad del tiempo,

una gacela se destaca
de las demás, mis ojos
se fijan, mis músculos se contienen,
la gacela se exhibe,
corretea ante mí como si no
pudiera verme,
yo me encorvo, olfateo el aire,
calculo, mido,
y avanzo sigiloso, silencioso,
determinado,

el tiempo se acelera en mí,
me tenso y me destenso
en una exacta fracción de segundo,
me abalanzo con precisión,
seguro de donde asestar
un golpe único y definitivo,
ágil, la gacela salta hacia un lado,
con un brinco me evita,
mis mandíbulas se derrotan
contra sí mismas,

muerdo el aire, remuerdo el polvo,
me muerde el tiempo…
ágil, grácil, la gacela se va.

Este es el primer sueño.




En el segundo sueño
tú me miras como una hiena hambrienta,
como el águila sobre el viento,
–como el futuro examina el pasado–
como la aullante loba sin manada…
como el tiempo sobre los días.

Yo huyo entre los matorrales
–sombra bajo las sombras,
perseguido por las incertidumbres
y la velocidad del tiempo–
y en la oscuridad de mi madriguera,
sobrecogido, tiemblo.




Una mariposa sin alas
blandía su varita mágica
el hada invocaba a sus vértigos

en el abismo de los dioses
el tiempo crujía en las flores
de los besos funambulescos

fluían ficciones errantes
y musgos de luz y humedades
en el pozo del tercer sueño.




El zorro bate el monte,
entra y sale de los caminos,
dibuja, traza,
rectas, curvas, secantes y tangentes,
triángulos y cuadrículas,
apremiado por los instintos
y el soplo del tiempo en la cola.

En la sombreada ladera
está picoteando la torcaz
sus piñones tranquila;
alza un ojo, ve al zorro que la acecha,
y prosigue picoteando,
picoteando los dulces piñones
que el tiempo ofrece.

Los campos brillan rojos
y amarillo el cielo en el cuarto sueño.
La paloma torcaz sabe,
y con un pequeño vuelo se aparta
y con otro se aleja.
El zorro aún trota tras ella
entre la abdicación y la esperanza.




Sueño y me empeño
en que en el quinto sueño
sepulto mis perversiones contigo,
Zeuxo nacida del Océano,

–sigue vuelo, gaviota–
y brindo, mierda, brindo
por el azul del mar
a través del reflujo de las algas,

un corazón de tiza en tu ventana,
–es el tiempo, Zeuxo– oh Zeuxo,
arena (lluvia) y sal,
dorada coleta, difusas pecas,

–ya no vistes muñecas–
desazón de saliva en el cristal.




En el lago del sexto sueño
de juncos de luz y humedades
fluían ficciones mutantes

con los densos besos espesos
el tiempo rujía en el dolmen
desde el vórtice de los dioses

el hada evitaba sus vértigos
cernía su varita mágica
la azul mariposa sin alas.




El tiempo se deceleraba
en la puerta del dolmen,
entremos, bailemos, dice el vencejo,
las retamas se mecen
al ritmo del tiempo en sus flores,

el cielo amarillea
sobre los rojeantes campos,
pájaros y cigarras escuchaban
su propio rumor en el polvo,
la luna disimula,

en lo hondo del bosque
el chamán recibía al visitante
llegado de otros infiernos,
desde su nido en el magnolio
ella te espía,

tibio es el sabor de estos días
en que rebrota el cuarzo,
tomaste mi acento como un mordisco
y yo tu dentellada como un beso,
en la arena y la sal,

como una hiena ella te miraba,
como la loba olisqueando
la remota velocidad del tiempo,
cedió la luna a los designios
del sueño séptimo,

armé mi débil cuerpo
de infinidades, y mi espíritu
volátil de hierro y cuero, la noche
de vidrios húmedos,
oliendo a algas,

entremos, decía el vencejo,
–vuelo del tiempo–
bailemos la dulce danza del miedo
en el séptimo sueño,
solos y eternos.

.
ēgm. 2017


8 de agosto de 2017

Control de plagio (XII)


111
—El mundo está ardiendo de pronto
y solo puede salvarme el deseo…
—Es así como creo
que ya te has convertido en un tonto.

112
Diversas emociones
animales
causan algunas de las mutaciones
más letales

113
¿Cuál es
–un lugar en ti mismo–
el más, cuál es
–una mancha en el tiempo–
el menos?

114
Todo lo que aprendí de cada uno
de mis errores
es a nunca reconocer ninguno
de mis errores.

115
Cuando empezaste este juego, ni el dado
ni yo éramos quien somos; ahora
incluso el nombre del juego ha cambiado.

116
No me gusta
la gente
(tampoco); solo
–también–
la necesito.

117
Los ríos son los portales
por donde los materiales
se adentran en el océano

118
Prefiero
la charla sin sustancia,
las frases sin sentido,
las palabras
sin significado.

119
—Canta en mi vaso,
–reciente luna– blanca, la sed;
solo el malvís,
que al aire enflauta, sabe qué sed.
—Amante: en tu vaso
derramo mi sed.

120
¡Quién se pudiera enredar
en la densa hiedra…
y de nuevo tropezar
en la misma piedra!


(continuará)
.
ēgm. 2017

1 de agosto de 2017

Brizna de hierba en la niebla,


yo sé donde el viejo loco
enterró su tesoro,

hay campos  cultivados,
aunque jamás lo tocaré,

hay un camino que va
y otro que viene,

pero no son el mismo,
hay árboles, pinos, robles,

espían los cuervos la tarde,
eucaliptos, laureles,

hay un puentecillo de piedra
y otro de madera donde

el río se une al río
que va, pasa, y nunca vuelve,

el mirlo mide las sombras,
los líquenes duermen la piedra,

umbría y humedad, libélulas
y algún martín pescador,

yo soy una brizna bajo la niebla,
–la niebla me alimenta y me devora–

no sé por qué el viejo loco
escondió aquí su tesoro.

.
ēgm. 2017


30 de julio de 2017

Control de plagio (XI)


101
Necesito amor
como un preso una rima,
o, aun mejor,
necesito tanto amor
como un poeta una lima.

102
Sexo en la playa;
focas grises enamoradas.
El objetivo es
engendrar la cría perfecta

103
Oh dulce, deseable, bello objeto:
un pequeño cerebro
no te hubiera sentado nada mal.

104
Nunca me desanimo,
–¡vida cabrona!–
nada me decepciona:
es todo limo.

105
Aunque las putas derrotas
–lucharemos hasta morir;
moriremos hasta vencer–
sean jodidamente eternas.

106
Poeta
a tiempo completo:
prometo
no entrar en tu treta.

107
La araña saltadora
es una hábil depredadora;
esta extraña   araña
es digna de ver

108
Me hiciste soñar,
y me despertaste
–¡oh, Zeuxo!–
con un petardo
bajo la almohada.

109
Estoy más allá
de lo que haya más allá
de los límites del tiempo;
el espacio, simplemente,
jamás me encontrará.

110
En el pecado está la recompensa
y en la virtud, la penitencia.


(continuará)
.
ēgm. 2017

22 de julio de 2017

Marooning


Yo-ho-ho, and a bottle of rum!
Robert Louis Stevenson

Quedan quince hombres con vida
en un islote funesto,
–¡dale, dale!– cada uno
con su botella de ron.

¡Ron, ron, ron,
la botella de ron!


Allí el diablo y la bebida
bien se encargaron del resto,
–¡dale, dale!– y ninguno
sin su botella de ron.

¡Ron, ron, ron,
la botella de ron!


Ni cuchillo ni pistola
para matar o matarme,
–¡dame, dame!– solo quiero
una botella de ron.
.
ēgm. 2017

20 de julio de 2017

Control de plagio (X)


91
Oh, anteayer sufrí
un eclipse total de corazón.
¡Oh, qué hermoso espectáculo
fulgurando sobre mi petulancia,
mi enorme presunción!

92
La relación termina ahí,
y el tiburón macho se aleja
en busca de otra pareja

93
Colapso
(en un –otro– universo…)
de la función
(…no me he equivocado)
de onda.

94
No buscaré tu corazón
desamorado:
en algún rincón un ratón
lo ha devorado.

95
—Lo que no saben los ultracatólicos
es que el demonio en el infierno tiene
un lugar especial tan solo para ellos.
—Ah, ¿pero tú crees en esas cosas?
—Yo no. Pero ellos sí.

96
Deberé llenarte el culo
y lloverte el coño,
pero no lavarte el coño
ni lamerte el culo.

97
Todos los sospechosos reconocen
haberse acostado con ella, pero
todos negaron haberla matado;
incluso el señor párroco

98
Aunque no pueda, puedo;
quiera o no quiera que no quiera, quiero:
sea o no sea, es.

99
Yo no existo, pues ahí veo
a otro estar donde yo estoy,
y él no tiene más deseo
que no ser sino quien soy.

100
Y con toda   la lencería,
que se joda   tu poesía.


(continuará)

.
ēgm. 2017

18 de julio de 2017

Adiós, reina de las hadas,


Hoje sou verdadeiramente um poeta menor.
Álvaro de Campos

no volveremos a amarnos:
tus alas eran de luna
y mis pasos son de barro.

Dejadme, pues, seguir
con mis banales bromas,
sin pretensión ni sentido,
sin sueño de trascendencia:

cuanto pudiera yo quizá
escribir sobre mí en serio
lo dejó ya escrito antes
algún heterónimo de Pessoa,

algún gran poeta menor
–¡para y por siempre adiós,
oh reina de las hadas!–
en la turbia fiebre de un mal resfriado.
.
ēgm. 2017

14 de julio de 2017

Control de plagio (IX)


81
Agujas y alfileres
donde te veo
y un frío cosquilleo
cuando más hieres.

82
≈ La mayor amenaza para
una manada de lobos
es el ataque de otros lobos

83
Puente en madera;
oculto, el mirlo canta
a las libélulas.

84
En verdad, rogad
por este Gutiérrez,
ávido de fuerza
y velocidad.

85
Un beso verbal
endulza el terror,
escrita erección
alivia el error;
el zumo glacial
contempla un sabor.
Rompió la estación:
me tienta el dolor.

86
Nací vestido
de sangre y llanto;
muero desnudo
en voz y canto.

87
≈ Si el aguijón   del escorpión
atraviesa la armadura,
la muerte es segura,
y también la digestión

88
Si comprendieras
igual que huyes,
no dividieras
como destruyes.

89
Punzada y cosquilleo
con que me hieres
de agujas y alfileres
cuando te veo.

90
Toda mentira es solo una verdad
que ha llegado a su caducidad.


(continuará)

.
ēgm. 2017

10 de julio de 2017

Control de plagio (VIII)


71
Suelta a tu animal:
–ya cede el sol–
compra más alcohol
y sexo anal.

72
La vida de surfera
le ha durado poco
a la foca cangrejera

73
Chuminante: no hay chumino,
se hace chumino al chingar;
al chingar se hace el chumino,
y al echar la churra atrás
se ve el chumino que nunca
se ha de volver a chingar.
Chuminante: hay más chumino
y más chungas sin chingar.

74
Pronto;
el tiempo finge.
Yo sé los días.
Pronto
ya será tarde.

75
No recojas del suelo
el poema
que alguien perdió.
Déjalo estar
–déjalo ir–. Alguien
lo encontrará.

76
Clara como una luz
quiero yo verte.
Clara, quiero lloverte
como un alud.

77
Cuando dos elefantes se pelean,
el gran perjudicado es
el suelo bajo sus pies

78
Hasta la puta entraña
te comería
si no fuera por la lasaña
de a mediodía.

79
El sistema solo falla
a aquellos que se tragan su quincalla;
las desilusiones son
para los que se mean de ilusión.

80
Es solo al regresar
cuando brilla   la maravilla
que no volverás a encontrar.


(continuará)

.
ēgm. 2017

8 de julio de 2017

Naiara Abigail


murió a los ocho años
tras una paliza y una metódica
e inhumana tortura.

Su peso fue leve para la tierra
y su vida, inapreciable al tiempo,
como la primera gota de lluvia
en un sereno estanque.

Recuerda a Naiara cuando medites,
inconsolable, sobre
tu triste e infortunada situación.

.
ēgm. 2017


elpais.com

7 de julio de 2017

Materia oscura


Es demasiado inmensa.

Y cuanto logras vislumbrar
de ella es apenas
una mínima parte, en los idiomas
que puedes conocer,

y otra parte, más escasa aún,
en traducciones –tantas veces
tan desleales– a las pocas lenguas
que puedas entender.

Y todo lo demás es invisible,
solo materia oscura
–inabarcablemente inmensa–
que jamás alcanzarás a leer.

.
ēgm. 2017


6 de julio de 2017

Control de plagio (VII)


61
En sueños
bebo contigo,
en sueños
nunca eres mía;
en sueños
sueñas conmigo,
en sueños
no hay otro día.

62
Y había más pastizales
y más manadas de animales

63
Mañana en ceño,
el día muerde;
de tarde ardiendo:
la noche es mucha.

64
¿A qué dios rezar,
a qué demonio invocar?
¿En qué idioma orar,
en qué lengua blasfemar?
¿A qué chamán oír?
¿A qué dios maldecir?

65
Nidio, croa el cenagal,
y es antigua la bebida:
sabes que te haces banal
en la rima y la medida.

66
Cuando se fue la becaria
puse en su silla un melón
y trasplanté la muscaria
del balcón.

67
Buscar el lado salvaje
te hace sentir más libre
Y las chicas negras van:
du-du, du-du, du-du da-da-du.

68
No me gusta, niña lista,
–porque soy coleccionista–
que falten cromos en tu lista.

69
Nadie me lee,
nadie me escucha;
nadie se cree
que escribo en la ducha.

70
Pero nunca es tarde
mientras el cirio arde.


(continuará)

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ēgm. 2017

3 de julio de 2017

Control de plagio (VI)


51
Tabas serán mis huesos,
mi cráneo, el nido de un ratón,
cuando termine el tiroteo,
cuando la bala regrese al tambor.

52
No es su superviencia
sino la de su descendencia
la que el cocodrilo asegurará

53
Insectos, abyectos;
reptiles, febriles;
veloces rapaces, feroces;
y simios eximios,
tan nimios.

54
Avanza y te invade con calma,
y casi sin dolor,
pero una vez dentro del alma,
te sojuzga, el amor.

55
He escuchado
–sí–
cantar a las sirenas,
–yo huía alzando
mis dentadas pinzas–
y no una a otra:
sí,
cantaban para mí.

56
Liara, gozosa Liara:
no es que no te quiera, es que eres
una putita demasiado cara.

57
Un destello de color
es el preludio del dolor;
es la defensa letal
de la víbora nauyaca

58
Si todo has de probar,
–sin avidez–
al menos una vez
prueba a chupar.

59
Nunca entiendo una mierda
cuando leo algo de lo que escribes.
Ya me lo imaginaba;
es mejor no implicarse demasiado.

60
Escribir poesía: inevitable;
leer poesía: inexplicable.


(continuará)
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ēgm. 2017

2 de julio de 2017

Control de plagio (V)


41
Sólo en el desierto –en voz alta– digo
mi verdadero nombre,
porque aquí no hay nadie –mujer o hombre–
que pueda arder conmigo.

42
El cadáver de un venado
ha sido arrastrado   a lo alto de un árbol:
es la presa de un leopardo
de Sri Lanka


43
El chamán concibió a los dioses,
y uno de ellos pensó al Hombre.
Ahora es el Hombre quien cree
que fue él quien creó a Dios.

44
Nadie me lee,
nadie me escucha;
nadie se mete
conmigo en la ducha.

45
Tengo, ahora, un plan diferente:
consiste en seguir haciendo lo mismo
para que todo siga siendo igual.

46
¿Qué es poesía?, dices, mientras juntas
y abres tus piernas arqueando una ceja.
¿Qué es poesía? ¿Y tú me lo preguntas?
Poesía es… tu almeja.

47
Y así las sepias usan su sifón
para crear propulsión


48
Deja que los días vengan, olvida
que los días se van:
no podrás (ni) sospechar de tu vida
–si es que lo hay– el plan.

49
Las bicicletas son
–eh– para todo el año;
el amor, el amor
sí es para el verano.

50
Mitad torero, mitad cowboy:
eso era lo que era,
por eso aún soy quien soy.


(continuará)
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ēgm. 2017

29 de junio de 2017

Control de plagio (IV)


31
Llega llena de vapores
de arco iris;
todo el aire es de colores;
toda ella es risa y flores,
y arcoíris.

32
La víbora se desliza
por las húmedas ramas y parece
que desaparece…


33
Yo te quería,
penuria mía,
y me dejaste la caña vacía
y el alma fría.
Hambrienta harpía.

34
Anotaba en un cuaderno los nombres
de todos sus amantes. Junto al mío
puso: «Podría haber sido peor…
o peor que peor».

35
Caparazones de crustáceos crujen
–gamuza, tules–
estrujados bajo mis pies azules.

36
Danza el rodezno en la rueda
de tu molino;
nunca pagó mi moneda
grano tan fino.

37
La pantera nebulosa
parecía peligrosa
pero es una madre amorosa…


38
Yo la llevé a la playa
creyéndome que era un tío,
y resultó que era paya,
pero igual se apuntó al trío.

39
Despoetizan los pohetas
que escritan para sus exposas,
sus arnantes o sus novietas.

40
(Aún) espero algo;
cada día vuelvo, bebo, salgo,
porque espero algo.


(continuará)
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ēgm. 2017

23 de junio de 2017

Control de plagio (III)


21
Tal como la noche al día
decolora,
el día a la noche ahora
invadía.

22
Las abejas asan al avispón
sin clavar ningún aguijón…


23
El poema revela,
al ser publicado, un sentido
diferente al que tuvo al ser escrito;
su verdadero –y oculto– sentido.

24
El mirlo celebra el atardecer.
Yo escucho… y callo;
yo no sé nada que no sepa el mirlo.

25
Inalcanzable, su pelo
de ondas leves,
–inquieta– sus pechos breves,
anhelo.

26
Cuando me haga viejo
y me disperse loco,
dejadme, ebrio, bajo un tejo,
dejadme solo ante mi espejo,
donde al averno invoco.

27
Sembrando la destrucción total,
las hormigas marabunta
no tienen rival en el reino animal…


28
Si alguna vez fui ducho en amores,
Dolores,
lo aprendí de tus labios –reidores–
mayores.

29
El día a la noche en hora
dividía,
igual que la noche al día
ya devora.

30
Llega San Juan y aún arde
el mismo leño en la misma hoguera.


(continuará)

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ēgm. 2017

22 de junio de 2017

Chillido


A dónde vas, gaviota,
chillando en esta noche
ardiente; ella
duerme ahora su sueño
sin desmemoria
y yo estoy demasiado
borracho para
ni recordar sus ojos.
Ni recordar sus ojos.

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ēgm. 2017