10 de abril de 2020

Cómo lavarse correctamente las manos


Arremángate
con los antebrazos,
abre el grifo,
enjabónate las manos,
cierra el grifo,
vuelve a enjabonarte las manos,
frótalas bien,
palma y dorso,
nudillos e internudillos,
los dedos uno a uno,
pulgar, índice, medio, anular
y —que no se te olvide,
Enrique—
también el meñique,
lo mismo con la otra mano,
las uñas por encima y por debajo
y, qué carajo,
frótate las manos otra vez,
pasa las manos enjabonadas
y mojadas
por los mandos del grifo
y por el dosificador de jabón,
si lo usas,
y no los limpies,
abre el grifo,
enjuágate las manos,
cierra el grifo,
sécate con una toalla seca,
perdón por la rebumbancia,
y ya puedes…
un momento, espera,
mírate en el espejo,
ese viejo pendejo
parece ser que eres tú,
tanto lavarte las manos
y te has olvidado de afeitarte,
y de al menos peinarte,
olvídalo,
piensa en que habías pensado,
perdón por la rebumbancia,
que necesitas un cambio de mente
y esta es una buena oportunidad,
ah, vale,
has estado mirando en la red
y resulta que algunos recambios
han dejado de fabricarse
—sí, como si ellos
se fabricaran a sí mismos,
cosas de la lenguología—,
y otros, no puedes creerlo,
jamás llegaron a ser fabricados,
más perdón por la rebumbancia,
y ahora ¿qué?
tendrás
que seguir con la misma mente
incompetente,
vaya metralla,
hasta el fin de las vacaciones
en este estrambótico planeta,
bueno, tal vez
puedas dedicarte al montaje
del bricolaje,
por ahí venden
toda clase de herramientas
y materiales
fenomenales,
y te lo llevan prontamente a casa
sin costes añadidos,
por supuesto
a partir de cierta cantidad,
cantidad de superfluidades
es lo que hay, y perdón
por rebumbar en la rebumbancia
—esta es la última—,
en todo caso no olvides
lavarte a menudo las manos
si entras en contacto,
siempre con tacto,
con entes procedentes
del proceloso espacio exterior,
es mejor
pasarse de lavamientos
que aflicciones y lamentos,
y ya puedes
dedicarte a tus quehaceres diarios,
aunque quizá deberás
además
emplear alguna crema hidratante
para tus pobrecitas manos
relavadas,
y sé prudente,
no hagas ningún disparate,
no te masturbes excesivamente
ni abuses del chocolate,
o sea que, en fin
chavalín
—¡viva el ripio!—,
empieza de nuevo por el principio…
arremángate,
abre el grifo…


egm.2020

8 de abril de 2020

Sitio


La luna de abril pasa,
de madrugada pasa,
entre nubes, apenas vista,
pasa,

pasa un coche de policía,
despacio, pasa,
otra noche en silencio
pasa,

y aquí nada más pasa.


egm.2020

6 de abril de 2020

Todo fue lo que nunca podrá ser


In the heat of the jungle, in the heat of the night,
Sat an African princess in the pale moonlight.
Chris Isaak

The world was on fire and no one could save me but you.
Chris Isaak


y ahora solo el rigor nos ampara,
el tiempo, ese remedio aún peor
que la enfermedad, va desmenuzando

lo no contado y lo invisible, lienzo
con puesta de sol, tendido crepúsculo
sin horizonte, el abismo lo hará,

cada error ha de ser penalizado,
ningún virus es tan perverso como
la estupidez, cretinos presidentes,

así como las arañas encuentran
en las cóncavas farolas de ledes
su oculto refugio y trampa perfecta,

luz sin calor que atraiga a los insectos
y protección de la lluvia y el viento,
así el buen prócer atrapa a sus moscas,

y engordan como globos, las arañas,
y brillan en la noche como lunas
diminutas bajando por su hilo,

hasta que otra feliz araña hereda
su vasto patrimonio de estulticia,
así el político engorda en su antro

de brillo reflejo, esfera dorada,
bosquejo maltrazado por un genio
sin finalidad poética, solo

la belleza del dinero amasado
en la artesa antigua de la avaricia,
mortal e impía, despiadada y triste,

átomos, partículas, y genoma,
y enseguida del tamaño del mundo,
ocupándolo todo, como el aire,

el propio aire convertido en virus,
cualquier error será penalizado
por el peso invencible de los hechos,

bailemos alguna danza africana,
o pseudoafricana, bajo el rocío
europeo, en el calor de la jungla

que jamás hemos visto, ni veremos,
para lavarnos la monotonía
del anquilosado cuerpo de nubes,

espero que ustedes estén tan bien
como el jilguero en su jaula, son días
de pesadumbres y melancolías,

bajo la lívida luz de la luna,
en el calor de la jungla, el calor
de la noche africana, sal, bailemos,

mientras la torva caterva de arañas,
sin perdón de su dios ni de su infierno,
atrae a las mosquitas a sus telas,

acumulación de pedazos rotos,
fragmentaria de un vídeo musical
con muchas chicas, machotes y coches,

en estado mental paranormal,
cual si no fuéramos nosotros mismos,
como si miráramos desde afuera,

ahora estamos viendo cosas que
el más temible de los replicantes
no creería, aquí, en este planeta,

muy lejos de la Puerta de Tannhäuser,
y no nos ponemos melodramáticos,
tan solo, como siempre, caminamos

tomados de la mano de la muerte,
tomados de la mano de la muerte
que nos guía y acompaña en la vida,

solo la música puede salvarte,
el mundo estaba ardiendo y solamente…
baila hasta que se derrumbe la cúpula

de los altos astros del firmamento,
en el color de la noche, el temor
de la muerte, el terror de la vida,

después del bombardeo florecieron
los geranios, por la simple razón
de que era primavera, los días

de abatimientos y melancolías
tendrán que irse con los vendavales
claros del tiempo que todo lo cura

pero todo destruye, mal remedio,
el mirlo canta en la plaza vacía,
el petirrojo se niega a olvidar

que el calentamiento global no cesa,
la vida insiste en seguir adelante
tomada de la mano de la muerte,

como siempre, sin melodrama, baila
hasta que se te despegue el tacón,
con el calor de la jungla lejana,

algunas veces sí y otras tampoco,
la Tierra estaba en llamas y solo tú,
algosa entrepresencia de la niebla,

podrías ser quien viniera a perderme,
pasé caminado junto a los muros
de piedra, cubiertos de musgo y hiedra,

después de visitar el jardín pálido,
todo fue lo que nunca podrá ser,
recuerda el presente, aquella mañana

de verano miraste hacia la orilla
y solo dijiste, muy circunspecto:
No hay nada más hermoso que esta lluvia

que cae suave sobre el mar en calma,
mierda. Y orinaste sobre la arena
antes de desmontar el campamento.


egm.2020

Chris Isaak. In the Heat of the Jungle (youtube.com)
Chris Isaak. Wicked Game (youtube.com)

2 de abril de 2020

Es basura reciclada


es el cónclave de las manzanas en el hórreo
es el bailar del mar con el cantar del viento
es el pulso de la niebla en los bajíos

es un intervalo entre el ocaso y el otoño
es la transustanciación del sol en móvil sombra
es el deseo que la cereza siente por el mirlo

es el gorrión que engulle las auroras
es la inercia del bosque retrocediendo hacia el océano
es el oxalis enamorado de la ortiga

es el perro que gruñe a las arañas del garaje
es el birlibirloque del conejo y la sintaxis
es la postrada perplejidad de las mañanas

es basura reciclada

es la pisada del hada sumiéndose en el lodo
es la angustia oculta por las máscaras sardónicas
es el conocimiento sin nubes ni cometas

es un pájaro de vaho posado en la banquisa
es la cárcava de escarcha de dióxido de carbono
es una avispa zumbando en la central eléctrica

es la melodiosa balada del cabrón encabronado
es una brusca y ondulante melodía
es el robo ignominioso de imágenes ajenas

es la inutilidad y utilidad de lo útil e inútil
es la pedante ampulosidad y la frase fofa
es una necesidad necesariamente innecesaria

es basura reciclada

es la aguja de salitre en los rascacielos
es la inquietud de los minutos sumergidos
es la arena que desciende en el reloj atómico

es la clepsidra a las nunca menos siempre
es la madreselva en el cúmulo de la escoria del tiempo
es el tiempo decelerando en la losa del dolmen

es la distancia más profunda entre dos puntos
es el punto a punto de caer sobre la i
es la broza y el polvo sobre el futuro devaluado

es la puerta automática del infinito
es la erección del menhir en la lingüística
es un sabido acertijo de física metacuántica

es basura reciclada

es la inconsistencia del cuerpo en los espacios
es la sublimación de la carne en las cloacas del ser
es el dado de los dioses rodando en la materia oscura

es el diluvio después del apocalipsis
es la irrefutable cristalización de lo etéreo
es el dolor del hacha y la piedad de la cuchilla

es la atrición de las mariposas en los túmulos
es el ebrio sarcasmo del enterrador en el bautizo
es el perdón de todas las virtudes

es la letanía del clérigo desengañado
es el aleteo del ángel entre las líneas convexas
es el rosario de las cuentas embrolladas

es basura reciclada

es la dispersión de la exobiología
es la bestia estigmatizada en los suburbios
es la brumosa calma en la tarde de verano

es el silencio en la noche de ventisca
es una duna en cuarto recreciente
es un capuz para la lluvia y también para el rayo

es el hilo cortado en el centro del laberinto
es el mapa de los espejismos del mundo
es la tiniebla que persiste al final del túnel

es el miedo a los astros en la humedad de la caverna
es el verbo que se desliza hacia el delirio
es el primitivo balbuceo en la sabana

es basura reciclada

es la penumbra a través de la luz
es la evanescencia del yo en los calendarios
es el vaivén de desechos y cadáveres en la rompiente

es el perenne romance en los arrecifes
es la golondrina perdida en los pasillos del aire
es la flecha defraudada que regresa a su carcaj

es el lado incandescente del espejo
es la muda respuesta del reflejo en el escaparate
es el dracma que el viejo loco enterró bajo un roble

es la falsa moneda acuñada por el emperador
es la hoja suelta recogida del suelo
es una artera anciana pálida y escuálida

es basura reciclada

es el vino nuevo en el agua tempestuosa
es la gangrena donde el espíritu pincha en hueso
es un irisado ectoplasma fulgurante

es la mentira insigne tras la verdad innoble
es el recuerdo inventado y el sentimiento fingido
es la ruptura radical de las raíces irrompibles

es el extremo del término del límite del borde
es un peñascal de excéntricas astucias
es el chillido cínico de las gaviotas del vertedero

es el batir de alas en una jaula abierta
es la rima en clima y el ripio en participio
es el aguardiente espeso en las tabernas cerradas

es basura reciclada

es un reguero de orina evaporándose
es la última gota que se hiela en el alero
es la llama efímera y la ceniza eterna

es el dragón que devora al fénix incendiado
es la revelación de los secretos infantiles
es el rumor de la nieve en torno a los alerces

es la idea contrahecha en la habitación destruida
es la nostalgia sin ausencia ni pertenencia
es la descomposición de las rosas en las ciénagas

es la prosodia de las algas en la bajamar dormida
es el vago planisferio de un planeta abstracto
es la directa hondada seca y bárbara

es basura reciclada

es un limpiaparabrisas retrasado
es el fluido flujo de las cifras y los códigos
es el sordo estruendo ardiendo en el neocórtex

es la herramienta calibrada de la insensatez
es la intoxicación del enriquecimiento paulatino
es la furia magnífica del solsticio depilado

es la muerte tocando los sintetizadores
es la música que solo escuchan los videntes
es la circunvolución de los circuitos concéntricos

es una rata en un bidón de gasoil
es la encrespada estridencia de los adjetivos
es el fragor fluorescente de la maquinaria

es basura reciclada

es la bilis desbocada del unicornio descornado
es el relámpago de serotonina en el perineo
es un campo de amapolas tras la tormenta

es una corazonada insubsistente
es el severo amargor del amor sincero
es la reverberación de los besos indeseados

es la muchachita en el baile del higo chumbo
es una niña vendiendo flores en el burdel
es un pene pintarrajeado en tu pared

es el brote de la sífilis y la floración de la clamidia
es un gemido obsesivo como un latido
es el condón anudado y lanzado entre las zarzas

es basura reciclada

es la contorsión discordante de la lengua
es la macla polisintética del mineral articulado
es la coma ahogada en el lago de los subjuntivos

es un sudario de monsergas y estertores
es el fraude en los juegos florales intercósmicos
es la colusión siniestra del sujeto y el objeto

es el armamento extenuado en el zulo de la retórica
es el tono mediocre del imitador apático
es el recalcitrante abuso del analfabetismo

es el vertiginoso tobogán de los sintagmas
es la berrea impresa y la ñoñez en las pantallas
es el remedio para la herida de la daga más terrible

es basura reciclada

es la ausencia de eternidad en el vacío
es la contraforma del nervio en la palabra
es el eco de la lágrima en los techos del aeropuerto

es un sauce lluvioso en la ciudad inundada
es la savia y es el semen y es la sangre
es una podrida puta perversa y siempre hermosa

es la lumia abrazada a la eufonía
es el hablar de lo que es y de lo que no habla
es el no es

es una vacua y pretenciosa afición
es una adición y una manía
la poesía


egm.2020

27 de marzo de 2020

Confín


Ahora
la vida,
vencida,
demora.

Se rinde
la calma;
el alma
se escinde.

La risa
se encharca:
la parca
nos pisa.

La Tierra
se encierra.


egm.2020

24 de marzo de 2020

La compra



Piénsalo antes,
piénsalo antes,
piénsalo antes,
elige bien el día y la hora,
equivócate de todos modos,
sal por fin a la calle,
vacía,
las gaviotas aúllan,
camina, mira, observa,
allá el cielo nublado,
aquí cintas de plástico
que clausuran la playa,
llega hasta el súper,
llega hasta el súper,
llega hasta el súper,
han cerrado esta entrada,
vete a la otra,
espera
a que te dejen pasar,
evita
cruzarte de cerca con nadie,
camina de prisa
por entre las estanterías
y los temibles pasillos,
coge lo necesario
sin ni rozar nada más,
haz cola,
mantén la distancia,
mantén la distancia,
mantén la distancia,
espera de nuevo
a que se vaya esa idiota
que se demora en la caja,
coloca tu compra
para que la cajera,
otra simple heroína,
la vaya sumando,
métela en la bolsa tú mismo,
paga con la tarjeta,
ni billetes ni monedas,
vuelve a la calle,
allá el mar
y el cielo nublado,
esquiva a esa señora del perro,
da un rodeo por el asfalto
para sortear a otros dos
que ocupan la acera
hablando juntos de algo
improbablemente importante,
insensatos imbéciles,
vuelve a tu casa,
vuelve a tu casa,
vuelve a tu casa,
la misma calle vacía,
no pasa ni un coche,
carga el peso excesivo
de una compra precipitada
y también indecisa,
a pesar de la lista,
al llegar al portal
empuja el cristal con el codo,
no toques nada,
no toques nada,
no toques nada,
en el ascensor agarra
el tirador con la manga,
no toques nada,
abre tu puerta, ciérrala,
bueno,
ya estas a salvo
en tu refugio blindado,
deja la compra en el suelo,
más tarde la sacarás,
con mucho cuidado,
corre a ducharte,
corre a ducharte,
corre a ducharte,
cuelga la ropa
y ya ni la mires,
gel, agua caliente,
esponja y cepillo,
y más agua caliente,
sécate,
vístete con otra ropa,
échate en el sofá,
bendito sofá,
estás a salvo
quizá de momento,
enciende un pitillo,
un dulce e inocuo pitillo,
al menos mata despacio
y no es infeccioso,
descansa,
fuma y descansa,
estás a salvo,
pero
la guerra solo ha empezado,
solo ha empezado,
solo ha empezado.

egm.2024

15 de marzo de 2020

Casualidad


es ensimismamiento,
el proceso es simple,
lo siento cuando te veo,
malévola maravilla,

un corazón
es solo infestación,
mecánica maquinaria
corrompida por los efectos
del uso abstruso

de éter de núcleo hueco,
meramente superficial,
el oráculo esotérico
casi detiene el flujo
del ansia desconcertada,

me tiento tan allí
donde te oí,
esquema incierto,
causalmente el metal
reduce la casualidad

y el jugador
no ha percibido el mecanismo,
neto pensamiento iluso,
es peor pensar
que jamás será mejor,

causa, vuelve a ti,
en los principios últimos
la luz se ha perdido,
instrumento cadencioso,
malévolamente,

la canción que cantan
hablaba apenas de tiempo
—todas las premisas
de tu amor se van contigo—,
y ya no sigo,

ojos de romero y salvia,
el evento propone la pausa,
desprevenido colibrí,
viene de ahí
la causalidad.


egm.2020

14 de marzo de 2020

La contrainvasión


Que pasen as correntes apestadas…
¡Que pasen!… qu'outras virán.
Rosalía de Castro


Cojones, no sabemos ni qué hacer,
ayer no pensábamos, hoy pensamos
que podemos empezar a pensar,
arden las cifras, los próceres creen
que deberíamos desinvadir,

aislamiento, santo recogimiento,
salvaguardados en nosotros mismos
destilaremos nuestra propia sangre
y nos mantendremos de nuestra carne,
comed y embriagaros todos con ellas,

y no te me acerques que no te quiero,
el ataque de los cuarcos mutantes
habrá resultado ser de verdad,
gime, llora, grita, pero no tosas,
o vendrá el coco y se te llevará,

recrece la mascarada del miedo
y nunca se lavaron tantas manos,
las huestes de la humana armada temen
—acaso con razón— al más pequeño
de sus muchos y grandes enemigos,

corren bulos y desinformación,
cuentan, dicen que en la frontera norte
ya los centinelas han divisado
sinuosas columnas inacabables
de orcos babeantes y empalmados,

han prohibido los juegos de los niños,
aislamiento, recogimiento, claman
graves los hechiceros en la radio,
los chamanes por su parte sugieren
seguir sus danzas por televisión,

han sido prestamente suspendidas,
por orden de la superioridad,
las partidas de mus y dominó
en los cafés de la plaza mayor,
ni siquiera sabemos qué saber,

retiro, aislamiento, confinación,
quieto, no te me acerques que te meto,
desconcierto y desorganización,
el portavoz real ha confirmado
que lo que no pasó ya pasará,

llora, rellora, pero no estornudes
tan cerca de mi gin-tonic azul,
rerretiro, recontrarrestricción,
madame leconomí se marea
y muy pronto sufrirá un patatús,

el gran mago aconseja seriamente
no seguir nunca los malos consejos
y el califa que quiere ser califa
en lugar del califa afirma y jura
que él lo hubiera hecho mucho peor,

penúltima deshora, en las almenas
resuenan los cornos y los timbales,
al arma, alarma, al alarma, callados
se quedan el tambán y el zotivar
y el ronco y cadencioso titibul,

refugiados contra nosotros mismos
ya no sabemos ni dónde mear,
agarra mi arma, querida niña,
por fin la corona ha desordenado
que recomience la contrainvasión,

huyen los cobardes, pero ¿quién no
gime? deberemos bajar la frente
y, tranquilos, jodernos y esperar
que pasen las corrientes apestadas,
que pasen... que después otras vendrán.


egm.2020

13 de marzo de 2020

Causalidad


es desentendimiento,
el proceso es doble,
me tiento donde te veo,
mecánica maravilla,

un corazón
es casi interacción,
malévola maquinaria
comprimida por los eventos
y el uso|abuso

de núcleos de éter huero,
raramente insustancial,
el oráculo automático
solo permite el flujo
de la agonía concertada,

me siento tan así
cuando te vi,
sistema incierto,
casualmente el metal
conduce la causalidad

y el pensador
ha retorcido el silogismo,
leso pensamiento impuro,
es mejor creer
que jamás será peor,

pausa, vuelve a mí,
con los últimos principios
la raíz se ha podrido,
instrumento silencioso,
mecánicamente,

la canción que cantaban
habla únicamente de tiempo
—todas las premisas
de ese amor se irán contigo—,
y no te sigo,

ojos de albahaca y menta,
el efecto precede a la causa,
desaprensivo colibrí,
sigues ahí
de casualidad.


egm.2020

12 de marzo de 2020

Aves


Los días flotan,
revolotean,
se balancean,
viran y rotan

como en la ría
mudan los vientos
altos y lentos
sin geometría;

tiemblan y lanzan
su vuelo al filo
del sol en vilo;
los días danzan.

Los días, aves
breves y suaves.


egm.2020

9 de marzo de 2020

Hebdómada


Hoy era lunes,
todos los vasos
de los ocasos
son autoinmunes…

luego fue martes:
moja pastillas
y mascarillas
hasta que te hartes…

miércoles, jueves,
viernes… te infectas
de lluvias rectas
y no te mueves…

sábado activo…
domingo ortivo.


egm.2020

6 de marzo de 2020

Li Bai,


o Li Po, tal vez —o seguramente—
no murió ahogado cuando, según cuentan,
se lanzó al río, borracho, intentando
atrapar la luna, ni mucho menos

le dio por dejarse morir a solas
en la montaña de la evanescencia
después de que las aves, y las nubes,
abandonaran el atardecer;

solo resulta que es más efectivo
que esa necia ramera, la Eufonía,
se pose en las rodillas del poeta:
zorzales convulsionan la luz glauca…

Canta y espera a que salga la luna
mientras el vino te enturbia el sentido.


egm.2020

Hablando de… Xie Tiao, que fue el primero en mirar a la montaña de la poesía… Li Bai (antiguamente conocido como Li Po), que sentado a solas no se cansaba de mirarla… Ezra Pound, que escribió un epitafio para Li Bai… Wallace Stevens, que miró a un mirlo de trece formas diferentes… Hugo Claus, que miró de diez maneras a P. B. Shelley… Franz Wright, que se sentó también en la montaña…

3 de marzo de 2020

Manual de inequilibrio


L'anti-philosophie
des acrobaties spontanées.
Tristan Tzara

Brevity, honey, sting.
Brendan Kennelly


1

Allí podrías ver
tan cerca como nunca,
tan lejos como ayer.


2

Sus torres de marfil,
tus castillos de arena,
mis cañones de papel.


33

En la difusa humedad
sordas sierpes susurran
sofismas sobre la verdad.


4+10=0

Toma tu existencia,
súmala a tu arrogancia,
y obtendrás tu intrascendencia.


5º Smº

Simios humanos: sois
tan controlables porque
hiperpredecibles sois.


6

Quizá hoy sea así,
aunque mañana será menos,
y pasado, tararí.


7z*

De rosas y jazmines
y de muy buenas intenziones
están forrados mis cojines.


8 °C

Cree la lluvia, en cada temporal,
que ella empuja al temporal
y no a la lluvia el temporal.


9

Ya no nieva en ti.
¿Hay algo más que saber,
fuera de que es así?


10

Recia es la vejez:
al necio vuelve más necio
y al sabio da estupidez.


11up

... los umpalumpas curtidos
trepaban a las montañas
como melones heridos...


1… 2

El uno sabe —haya o no dios—
que, tarde o temprano,
después de él siempre vendrá el dos.


1313

Cerebro desenhebrado;
renegrida sangre;
alma que se desempalma.


14|02

No me digas, leve colibrí,
que has sido tan torpe
como para enamorarte de mí.


15

Y no me oirás que fue al revés;
aunque solo tenías quince,
no diré que fue un revés.


165 mm

Mirando a Connecticut
igual que a Cuenca
apreciarás la misma penca.


17

La hora es corta;
el lapso importa:
el ansia aborta.


18.06.18

Comeré esta breva de fin
de primavera antes de que el calor
—oh, tiempo— la devore.


3:19 Gn

Piedra, roca, peñón, peñasco austero,
aun serás; —karma— pero
en cieno informe te transmutarás.


20

—Tanto tienes según pagas.
Él solo respondió:
—Me da igual si lo escupes o lo tragas.


XXI

Perverso espasmo
de espantosas aves
tapiando puertas y virando llaves.


22

Yo qué sé si estuvo tal
ni tampoco aquel tal cual;
no viniste: te da igual.


23

Gocé una visión pasmada:
sobre un verdiseco tojo en llamas,
una corriente eléctrica extraviada.


24 (4×6)

Hoy en día la poesía
ya no rima, y aun encima
la ironía causa grima.


2050

Quien quiera negar,
que niegue,
hasta el día en que el mar lo anegue.


26

Luego las aves del verano
huyen bajo la lluvia
y te dejan con el verso en la mano.


027

Ruedan días y, a veces,
al móvil solo caen
torpe-soeces meme/ce/s.


28 (7×4)

Se fue sola a la playa, su tanga
y su toalla; llegó un tiburón raya
y se llevó a la paya.


29

Más allá de antídoto alguno
iba por el áspid mordido;
náufrago en musgos, del verdor perdido.


3.0

Defectibilidad:
Quien ver la luz pretenda,
medite en la oscuridad.


Π

El sabor de la geometría
es solo para aquellos
que aprecian su ambrosía.


32

Las aves de los vientos
se mecen aturdidas
en humos somnolientos.


333

Si me dices que eres un dios
o una diosa, tronaré:
¿Y quién, hoy día, no lo es?


34 µm

Por muy cerca que estés,
por muy terca que,
por tan cerca.


½v=m²

Una media verdad —mira—
equivale cabalmente
al cuadrado de una mentira.


00:00

Ahora sigue habiendo
un ahora, incluso
también después del después.


3/7 DD

Vitalidad del instante:
la antifilosofía
de la acrobacia espontánea.


38 2ºA

Pared. Escucho: Llorando;
en esta casa, en esta cama,
sola, llorando.


39

Ven, amor, y podremos
pudrirnos juntitos
entre inmundicias y detritos.


40 cl

Da igual quien se lo cuente,
y aunque el refrán lo advierta:
la moza lleva el cántaro a la fuente.


4:41 am

Después de la gran jarana,
ardor de estómago de madrugada
y aerofagia por la mañana.


4⇔2

Estaciones:
de primavera a invierno:
trenes y autobuses.


43

Si estás intentando entenderlo,
intenta mejor entender
que no es necesario entender nada.


4●4

En el burdel ignoran
que mi savia
es de verso y mineral.


⌈4,5⌋

Lelo lector, por favor:
No entorpezcas con tu freno
este cruel momento obsceno.


46

La memoria perdida
—lo que ni sabes que has olvidado—
hará el resumen de tu vida.


A7

Espacio, espera;
espiga, espora, espuma;
espasmo, esperma.


48

La reina de las algas
no permite que ninguna
crezca en su peñón.


1-49

Hiéreme con tu primer
aguijón y mátame
con tu último alfiler.


50 g

El miedo es libre,
el arte es miedo; ergo
hornea unas galletas de jengibre.


5115

En otra vida —karma—
fue un gran cerdo y en esta
recoge purines en una granja.


∞52

La combadura del tiempo
va impulsando hacia el futuro
lo que jamás sucederá.


|53|

Tiniebla, irrealidad:
noctiforme espada
de la invisibilidad.


54

Mientras el sol se encharca
el crédulo astronauta
sigue buscando en los montes el arca.


5500 a.C.

Estos caminos
—rancios cariños—
viejos, sabidos y cansinos.


5600 d.C.

Raros pulsos de rayos equis
tajan cada día la Tierra desde
la más irregular de las galaxias.


57

Los locos sois vosotros;
nosotros
navegamos otros potros.


58

Sí, te hará más fuerte
lo que no te aplasta, pero
lo que no te destruye te devasta.


5’ 99

Si vas, rezongan,
y si no vas, rezongan
más: no escaparás.


60"

Bufó el aprendiz de relojero:
Los tiempos están cambiando.
Y no encontraba el minutero.


6 ←1

Fantasía antioxidante:
yo, alud, precipitado
sobre tu faz expectante.


6→ 2

Más vale una buena comida,
rápida pero a conciencia,
que dos pelados meses de abstinencia.


63

Vete en paz, escoria:
yo nunca perdono,
pero es que tengo muy mala memoria.


1564

El bardo: Solo el reflejo
de la sombra de un espectro
es la verdad.


65

Al año matas
millones de aves, mizo;
y te acarician.


666

No fue tu mayor pecado
—masculló el diablo a la beata—
el no haber nunca pecado.


6≠7

Farça: Los que acusan porfiosos
a los demás de hacer trampas
suelen ser los más tramposos.


3·108 m/s

Lo cierto es que la luz de las estrellas
está torcida,
y eso no hay buen dios que lo enderece.


69:

Tú en la cima y yo debajo...
pero quizá carezca de sentido
que tú trabajes mientras yo trabajo.


70

Dogma: Esto es así
y esto es asao;
y esto es la raspa de medio pescao.


171

Oh, mi cantor, perfectos
problemas prosaicos
te impiden cantar otros cantos.


72

Nada vemos ni sabemos;
a ciegas, suponemos;
y aun así creemos.


−73.3 °F

Me asustan porque
me gustan: frías
arpías del averno.


74

Se tensa el aire, la luz se va;
por el reuma
de mis cuernos: lloverá.


5/7/5

Forma y eleva:
La breva cuando breve,
dos veces breva.


76%

El amor es impermanente;
la codicia siempre
permanece inquebrantable.


7 7

Mundo vacío;
pero ella, el universo;
pinos y fresas.




Me detengo, y con motivo,
ante este peligro objetivo
tan absolutamente relativo.


97

Perdóname —sin fingimientos—
por no haber nunca alcanzado
tus tan altos sentimientos.




¿Y de nosotros?
Un insulto, una agarrada
mal recordada; nada.


81

No es sino la ironía
lo que distancia al hombre
de la bestia, fiera mía.


82³³

No vendrá nadie
que no nos diga
que lo más blando del pan es la miga.


83 β

Quien mucho abarca
poco aprieta;
ya sea polla o teta.


84

Juegos incendiados:
chorrea incertidumbre
de entre los dados.


15 07 85†

Tierra adentro, dijo: Abre
esa ventana, que quiero
ver el mar. Y así se fue la poesía.


86.5

Para atenuar —sin guasa—
el miedo a la muerte
predican: Poca sal y cero grasa.


87- 5/7

Leyes tangentes y lógicas
inversas: niñas perversas
y adultas inocentes.


(8·8)

Cuando llegues a donde yo estoy
podrás ver lo que yo veo.
Le dijo a la ratita el topo feo.


1.789

Su reino no era
realmente de este mundo;
por eso siempre fue republicano.


8,999

Quizá llovió metano líquido
en otros abismos, pero esta vez
aquí el salto ha sido nulo.


091

Le arreó con la porra
en los lomos porque le dijo:
¡Cómeme el madero, madero!


92

Al espantapájaros la Verdad
se revela: es Dios el cuervo
que su cabeza sobrevuela.


93 〈Ez.£〉

Atis …
Pechos breves …
Irrecolecta …


94W

Descifra en podres pergaminos
apenas escuetos restículos
de intrincados textículos.


95 k/m

A dónde vas tan bonico,
pajarico;
el viento te chafará el pico.


96

Decía la abuela: Son más bien seis:
infancia, pubertad, oh juventud,
madurez, vejez... y decrepitud.


9,7·1010

De la guerra, el final;
del amor, el principio
y su bruma irreal.


98

Pues hora es de terminar
y determinar al azar
el puro punto de Niemals.


99,99%

Nadie puede ser
tan mentecato manifiesto
como para haber escrito esto.


00

Te lo he explicado bien despacio,
pero solamente
para que todo fuera más confuso.


1O1

Y si de sí más no da
y el viento se me arrastra,
ya el mar se me traerá.



__________
*No es falta de ortografía; es con toda la intenzión.


egm.2020

2 de marzo de 2020

Canción que hizo doña Violante de Trastámara a ciertos trovadores quejicosos


Todos cuantos llegaban
y de amor plañían,
todos los que venían
y de amor cantaban,
fingían.

Y aquellos que decían
que de amor penaban,
y estos, los que contaban
que de amor sufrían,
burlaban.

Todos los que lloraban
y de amor gemían;
todos cuantos dolían
y de amor rabiaban,
mentían.


egm.2020

27 de febrero de 2020

¡Al diablo!


I need some lovin’
Like an inmate needs a dime
I need some lovin’
Like a poet needs a rhyme
J. N. Osterberg


Tajante, Homero le dijo:
«De todo cuanto había que escribir
ya se escribió antes de mí».
«Pero puede contarse de otros modos»
objetó Shakespeare,
que de eso algo entendía.

Dante se medio-sonreía
mientras Eliot arqueaba una ceja
y Lorca se miraba
en el oscuro filo del día.

Fernando Esquío en el lago
a las aves, amigo, a las aves cantaba.

Él leía en diferentes idiomas,
traducía, buscaba
como un ciego en una chamarilería,
digería —devoraba—
y escribía,
igual que todo aquel que lee versos
intenta escribir poesía.

Pero Meogo bebía
en la fontana fría.

Ofuscado y confundido rodaba
del pentasílabo al octosílabo
y al endecasílabo, como quien
se folla a tres putas en una noche
y va emborrachándose todavía
—pelele del tiempo—,

sin lograr más que algunos versos áridos
en farragosas estrofas,
él, mal charcutero,
que embutir pretendía
el flácido vacío de su vida
con algo tan etéreo como la poesía.

Eanes Solaz —lelia doura— callaba.
¡Que el diablo se lleve
a quien no sabe ed oi lelia doura!


egm.2020

26 de febrero de 2020

Familia política


Mal avenidos parientes,
hijos, primos, hermanos, concuñados,
vivimos en la espalda contra espalda:
nos dan la espalda ellos
y nosotros a ellos se la damos,
o bien la viceversa.

Recuerdos no curados de las guerras
que a otros elevaron, no a nosotros,
fijados permanecen
en la mente del pueblo, que no olvida,
o cree no olvidar.

Próximos aunque extraños,
distancias inasibles nos separan:
Aquí somos Hispania;
allá, ignorada, lejos, Lusitania.


egm.2020

21 de febrero de 2020

Champiñones salteados


Laminé los champiñones,
calenté una sartén
con aceite, no demasiado,
y eché los champiñones,
no añadí sal, los volteé
a golpe de muñeca,
bajé el fuego y los tapé,
dejé que soltaran su agua,
luego que se enfriaran
y los probé.

Qué buenos estaban,
y sin añadir sal.
Es fácil adaptarse
a comer sin sal;
aunque el ser humano
se ha acostumbrado
durante milenios
a la sal, no la necesita
en realidad y,
además, le perjudica.

Lo mismo con dios,
con cada dios;
durante milenios
y milenios, adorando,
rezando, temiendo,
y pagando a sacerdotes,
cuando en realidad
es como la sal:
no se necesita
y además perjudica.


egm.2020

20 de febrero de 2020

Grelos


En el mercadillo la veo —mientras
le compro unos grelos a otra mujer—
al levantar la vista para irme;
ella está mirándome fijamente,
pienso que recordando en mí a mi madre.

La veo, algunos metros más allá,
con las piernas entreabiertas —sentada
en una silla plegable— plasmando
la figura de una reina en su trono
y enteramente vestida de negro.

Mi madre me dijo que ya vendía
verduras a la intemperie en los tiempos
en que el mercadillo era delante
de nuestra primera casa en el pueblo,
en la plaza —repoblada de bares

hoy— de la fuente los cuatro caños,
y aquel niñito moreno —“moreno
de verde luna” decía papá—
lo miraba desde la galería,
recién llegados aquí, hace seis

décadas; y aquella mujer pasaba
ya frío o calor, lluvia y viento, sol…
me comentaba mi madre admirada,
y que últimamente decía ouros
en lugar de euros, quizá con sorna.

Ahora, en la cocina, al preparar
los grelos, la recuerdo bien, mirándome,
no sé si —en fin— recordando a mi madre
y diciéndome: «Yo sí sigo aquí,
otro invierno más… y con este frío».


egm.2020

19 de febrero de 2020

Nocturnas aves


También insomne,
algún pájaro chilla
a la llovizna.



Mirlo en la noche;
alza a la lluvia el canto
para espantarla.



Creciente y luces
nocturnas las mantienen
despiertas: trinan.


egm.2020

18 de febrero de 2020

Senti/miento


Es lo latido
lo que te cuento:
del sacramento
al sinsentido,

del bajo viento
al verso en ruido,
desnudo he ido;
y lo lamento,

disculpas pido,
si no comento
del sentimiento
que no he tenido.

Sí que lo siento;
casi no miento.


egm.2020

17 de febrero de 2020

Infalible


Liba mi bálano
a la sombra del mirobálano.
Hank-Hendrik Henriksen


No viste como un poeta,
ni como un dandi,
no gasta ni tiene
el pelo ni la barba de un poeta,
ni de un asceta,
ni mira con los ojos extraviados
de un poeta,
no recita ni publica
ni juega al juego de la plica,
lleva una vida disoluta
mas no bohemia,
las santas maldiciones
le resbalan los pantalones,
aunque a veces, algo inquieta,
se le queda la mano en la bragueta:
es imposible
                           que sea un poeta.


egm.2020

15 de febrero de 2020

La lanza y la aguja


La discontinuidad no es diáfana,
tampoco mayor ni menor,
como son la aguja y la lanza,

menor o mayor, por lo que
la probabilidad no es mucha,
no menor o mayor, no obstante,

o al menos, en tanto mayor
es lo mayor y es menor
lo menor, no mayor, acaso,

ni menor de lo previsible,
ni es menos el más, ni el más menos,
ni un poco más, ni algo menos,

o nada en absoluto, pero
a veces, tal vez no del todo,
o al menos, quizá, de momento,

y, así, no nos encontraremos,
tal como la lanza y la aguja,
ya menor o mayor, no pueden,

jamás conseguirá la aguja
quebrar la lanza, ni la lanza
clavarse en la aguja, no pueden,

es así que cualquier intento,
cualquier conclusión, serán nulos,
o bien tenderán a infinito,

y es, pues, así, y no de otro modo,
que no podremos encontrarnos
—tú y yo— entre estos laberintos

de estruendo estridencia y estrépito,
o, acaso, tal vez no del todo,
o al menos, quizá, de momento.


egm.2020

14 de febrero de 2020

Estoy seguro,


estoy seguro
de que te estás
enamorando;
tan solo deja
que todo fluya,
que cada día
siga su curso;

lo que pensabas
ya es pasado,
aunque en la noche
venga a morderte
como una araña
entre tus sábanas,
estoy seguro;

el sexo es, cómo
decirlo, simple,
pero aún es sexo,
como la vida
es vida y todo
sigue su flujo
de cada día;

la vida es esto:
dejar que el mundo
siga rulando,
dejar que el tiempo
gire su vía,
y el sexo fluya;
estoy seguro.


egm.2020

11 de febrero de 2020

Canal Uno



Veo tanques,
veo tangas,
veo aviones, bombardeos
en la noche,
la miseria y el derroche,
veo lapsos, veo drones,
moscardones,
veo abismos,
chusma hablando ante los micros,
son los mismos, siempre tensos,
muy intensos,
veo himnos y banderas
altaneras,
veo pillos
con lacillos amarillos,
veo tangas de colores,
veo humo,
luego hay fuego,
veo incendios, veo mapas,
veo horribles
chicas guapas,
veo auténticos patriotas
ufanándose de botas
y de armas,
veo alarmas y señales
funerales,
veo espías
levitando letanías,
granaderos
y también agicultores
con furores y rencores,
veo arpías
policías
zarandeando a los abuelos,
negros hielos, eligieron
lo que son,
veo hienas
tan solícitas apenas
como el manso tiburón,
veo incendios,
veo lluvia de agua turbia
en suburbia,
veo tangas de colores,
veo ingentes gentes yentes
y vinientes,
unos niegan lo que hacen,
otros hacen lo que niegan,
y te ciegan,
veo fábulas y mitos,
hieburones
de cartera y comisiones,
veo gritos,
veo insultos y desprecios,
veo cifras, veo precios,
porcentajes
de gaznápiros salvajes,
veo lobos
cepillándose los dientes,
veo santos,
veo vírgenes ardientes,
veo tantos
sacerdotes sin rodillas,
veo fastos y dispendios,
veo incendios,
ambulancias, mascarillas
antiniebla,
veo gases,
veo selvas industriales
y talleres forestales,
y animales
terminales, no te importa,
pichacorta,
tú ni sabes si son aves
bajo pena de extinción,
so mamón,
veo lucha, veo fútbol,
los penaltis
me enardecen, campeón,
veo instantes, veo huellas,
veo astros,
veo evos, veo rastros
veo estrellas,
veo hielo sobre el sol,
veo fuel bajo la nieve,
me conmueve
tanta oferta de chalecos
y corbatas,
veo ratas, veo tetas
e irisadas camisetas,
oh poetas,
veo ansia, veo angustia,
tierra mustia,
veo ascetas,
veo artistas incendiarios
en incendios tabernarios,
veo locos,
veo zocos, veo gangas,
veo tangas de colores,
veo flores
en la orilla del asfalto,
veo el alto
discurrir del ser humano
y me meo
cuando veo
este crónico verano
que lo extingue
entre el pringue
de ignorancia en combustión,
veo lapsos, veo instantes,
veo evos,
viejos, nuevos
los errores redundantes
de cajón,
hoy y antes,
veo espasmos de indolencia,
veo orgasmos de omisión,
veo incendios
—tú no llores—,
veo tangas de colores
en acción…


egm.2022

Canal Dos

10 de febrero de 2020

Perigeo


Amanece en lluvia:
ya no veré
la gran luna de nieve.


egm.2020

8 de febrero de 2020

Flaquera


Siempre a ti mismo en serio —oh poeta
flaco— te tomarás
para que igual lo hagan los demás,
o no chuparás teta.


egm.2020

7 de febrero de 2020

Obra


Miró el escultor su hazaña
y exclamó con grave acento:
«¡Esto no lo iguala el viento
ni la lluvia que se ensaña
con la peña en la montaña;
basta ya de realistas
que no encorvan hierro brusco
ni atormentan al pedrusco
como torpes formalistas
¡y se tienen por artistas!».


egm.2020

4 de febrero de 2020

Tres haikus *zen


Descerebrados
jodiendo tierra y vida:
pilas de piedras.



Apilan piedras:
que el trol los deje al aire
y sin tejados.



Matan reptiles,
plantas, aves e insectos
con sus piedras zen.


egm.2020
El título debiera ser "Tres haikus zen" (tachado), pero blogger, además de otros muchos defectos, no admite formato en los títulos.


3 de febrero de 2020

El muerdo


Lo que me abrió esta brecha
no fue la daga,
lo que causó esta llaga
no fue una flecha;

no fue espada ni lanza
mal prevenida
lo que me abrió esta herida
sin esperanza.

Fue colmillo de perra
que a podre apesta:
herida como esta
jamás se cierra.

Mal haya de aquel muerdo
y su recuerdo.


egm.2020

2 de febrero de 2020

Pluviosidad


Camelias sumidas
en lluvia: orinan
sin pausa las brujas.


egm.2020

1 de febrero de 2020

Lluviana


Se ha ido enero
mojado; siguen
orinando las hadas.


egm.2020

30 de enero de 2020

El orvallo de las hadas


Esta noche he tenido miedo,
rudos monstruos
ensanchaban sus agujeros,
las frías hadas
orvallando desde el cielo,
aunque de cena
solo anacardos sueltos,
colesterol es exterminio,
o sea que llamaremos
dieta a lo que es apenas
endeble angustia de lo eterno,
yo soy un islote,
soy un algoso roquedo
en otra resaca
que se sumerge en el océano,
trato de acostarme pronto
pero no duermo,
pienso, despienso, aúllo,
me estremezco y me revuelvo,
así que aquí me tienes,
ni un parpadeo,
tanto si vas como si vienes,
de la luz reo,
tanteando algún poema
que engañe a mi desasosiego,
cruzando la bahía
entre olas de tungsteno,
nadando solo,
súbito se levanta un viento
que me arrastra a la otra orilla
igual que un tronco muerto,
subo la playa,
estoy calzado y seco,
a dos hombres en un camino
pregunto dónde me encuentro,
responden amigables
un nombre sabido y viejo,
del otro lado de la ría,
que conozco, pero,
atribulado y con prisa,
lo olvido en el momento,
es un suburbio elevado
sobre un tumor de rascacielos,
allá abajo,
espasmo, escoria y espectros,
por las calles
voy buscando un teléfono
para llamar a un buen amigo
que me saque del aprieto,
pero ya no quedan cabinas
ni tengo yo ni un euro,
en no sé qué lugar consigo
llamar por fin, se lo ruego,
al único número
que todavía recuerdo,
me contesta mi madre,
aunque la oigo muy lejos,
lo cual no es nada extraño
porque se marchó hace tiempo
a los bellos jardines
de la quietud y el silencio,
nunca lloro
pero se me apretuja el pecho,
indeciso
salgo a las calles de nuevo,
ando, desando, corro
y me giro y me revuelvo,
en una farmacia
se burlan de mi desconcierto,
oh, más bien es una tienda
de embutidos y quesos,
las correctas batas blancas
me confundieron,
una mujer atractiva
finge auxiliarme, luego
resulta que también quiere
reírse de un sagaz ingenuo,
regresa el de la tienda,
joven muñeco,
le grito desabrido
cualquier rasposo improperio,
más o menos en esas
me despierto,
la almohada aturdida
y las sábanas en un vértigo,
el cerebro quiebra los ciclos
cuando se enmaraña el sueño,
en los cristales sucios
sigue lloviendo,
la resaca de la resaca
retrocediendo,
y yo, roto, exhausto, agobiado
por el futuro incierto,
en las olas de los días
tan perplejo
como si aún esperara
lo que no espero,
no lo hacen por malicia
ni recelo,
es únicamente desidia,
ay, el miedo,
se supone que cada palo
debe arder en su fuego,
te dejan solo
porque no piensan en ello,
soy un islote,
una peña en el océano,
crío algas
como quien cultiva puerros,
lechugas, buenas
para la dieta, o pimientos,
en las calles reales
continúa, sigue lloviendo,
monstruos atroces
mordiscando mi desaliento,
las apáticas hadas
orinando desde el cielo,
siempre, ahora y así,
como cualquier otro día de enero
o incluso abril.


egm.2020

28 de enero de 2020

Admonición a un poeta anciano


Mi poesía
es una mierda fría,
pero eso
—creo—
yo ya lo suponía:

cada dios tiene
su feligresía;
o sea que
tú reza al tuyo
que yo, a la puta mía,

y no me jodas
con tu teoría
que solo es
basura confitada
en otra mierda fría.

Tú traga tu mierda
que yo
me trago la mía
—te juro— hoy
y cada puto día.


egm.2020

27 de enero de 2020

La balada del cabrón encabronado


Ni una puta
me amilana,
ni fulana
me disputa;

no hay ramera
que me corra
ni tal zorra
que me hiera:

ni buscona
se me rumia,
ni esa lumia
me encabrona.

Ni esa perra
que me emperra.


egm.2020

25 de enero de 2020

El amor, el tiempo y el caos


El desorden se incrementa con el tiempo porque nosotros medimos
el tiempo en la misma dirección en la que se incrementa el desorden.
Stephen Hawking


Nunca, aquí, mañana o lejos
mira el tiempo su momento
abstrayéndose avariento
un segundo en los espejos;

lejos, hoy, jamás o cerca
gira el tiempo en un segundo
abstraído en lo profundo
del instante que se acerca;

cerca, ayer, tal vez o nunca
vira el tiempo cada instante
abstrayendo el caos ante
el momento que se trunca.

Aunque ahora el tiempo ignora
cada hora y su deshora.



egm.2020

24 de enero de 2020

Apuesta segura

(De la cuasi-trivialidad de la segunda ley de la termodinámica según S. Hawking)


Con el tiempo
—que en los limos
nos acecha—
siempre el caos,
día a día,
solo aumenta

porque el tiempo
lo medimos
en la flecha
donde el caos
—la entropía—
se incrementa.


egm.2020

“Nuestro sentido subjetivo de la dirección del tiempo, la flecha psicológica del tiempo, está determinado por tanto dentro de nuestro cerebro por la flecha termodinámica del tiempo. Exactamente igual que un ordenador, debemos recordar las cosas en el orden en que la entropía aumenta. Esto hace que la segunda ley de la termodinámica sea casi trivial. El desorden aumenta con el tiempo porque nosotros medimos el tiempo en la dirección en la que el desorden crece. ¡No se puede hacer una apuesta más segura que ésta!”
Stephen Hawking, Historia del Tiempo
PDF, p. 132

23 de enero de 2020

Desplome térmico


De madrugada repintan las líneas
blancas y los pasos de peatones
de las calles sin tráfico y yo vuelvo

a la playa con mi fusil de asalto,
me siento en la arena, apoyo la espalda
en el muro del paseo y espero

a que mis fantasmas vayan brotando
de las profundidades del océano
—en el sueño de un diente de león—,

disparo cuando debo disparar,
y ha sido un buen minuto: por ahora
ni cedo ni me oriento en mi desnorte:

la filosofía del pescador
furtivo empapado antes del alba,
como la del mariscador noctívago

que va en busca de sus nasas perdidas
por los bares de la costa —reflejos
de luces rojas junto a la autopista—,

nunca transgreden los concisos límites
de la banalidad establecida
—oh floración de las palabras liana—,

hasta que todos los conflictos quedan
nada más que en medidos compromisos,
algunas explosiones controladas

en tu campo de minas —considéralo—,
al relente escuchaba a una gaviota
que chiaba acedamente, ave aciaga,

pero ha pasado el otoño y advierte
el parte meteorológico que
se avecina un serio desplome térmico:

encláustrate en tu castillo, reclúyete
hasta el advenimiento irrevocable
de la radiante primavera eterna,

liquen mi alimento, y cianobacterias,
y tú la resurrección de la carne
en el sueño del diente de león,

no seas tan poética, bonita,
todo está ya demasiado podrido:
hay que acelerar el cambio climático:

dejemos de jugar con el azar,
multipliquemos el daño por diez
y acabemos con esto de una vez,

quememos la tierra, ahoguemos el mar,
porque ahora es la hora de morder
la mano que nos daba de comer,

y que esta mierda se vaya a la mierda:
las nieblas de la duna, las llamadas
de las hadas, los besos de la luna,

corales que son huesos gangrenados
y perlas que jamás serán los ojos
de un rey, escucha el grito de las aves:

los que tienen hambre se saciarán
de podredumbre, los que tienen sed
se atiborrarán de ponzoña, y tú,

que buscas la verdad y la belleza,
sigue —pasa de largo— tu camino:
aquí no encontrarás la redención.

Pintan de madrugada en la autopista
confusos manchones serpenteantes;
las chicas beben solas bajo las luces rojas.


egm.2020

20 de enero de 2020

Ay, los ríos


Cual las lluvias a los ríos
y los ríos van al mar
para morir

tal me arrastran los bravíos
remolinos del azar
y el devenir

y allá van mis desvaríos
derechos a se acabar
y consumir,

tal se van los sueños míos
directos a naufragar
y sucumbir.

Nuestras vidas —¡ay!—, los ríos
que van a dar en la mar,
que es el morir.


egm.2020

19 de enero de 2020

El augurio de Akhmatova


[Apropiación indebida]


¿En qué esta era es peor que las pasadas?
¿Quizá en que, criaturas irreflexivas,
hemos causado la más negra herida
a la Tierra y no sabemos curarla?

De Oriente a Occidente brillan soberbias
ciudades, pero la Huesuda ha estado
marcando cada puerta y convocando
a los buitres. Y los buitres ya vuelan.
.
ēgm. 2020

Sobre un poema de Anna Akhmatova, ¿En qué es peor este siglo que los anteriores?, escrito en 1919 y publicado en 1921, del que he encontrado dos traducciones al español y una al inglés (o viceversa):



¿En qué este siglo ha sido peor que los anteriores?
Quizá en que un tufo de aflicción y de ansiedad
rozó la llaga más negra
pero no pudo curarla.
En el oeste aun brilla el sol de la tierra
y bajo sus rayos destellan los techos de las ciudades.
Pero aquí, el blanco de las casas está marcado con cruces
y llaman a los cuervos y los cuervos vienen volando.

(Traducción de María Fernanda Palacios)



¿En qué es peor que sus precedentes este siglo?
¿Acaso porque, en las tinieblas de angustias y penas,
a pesar de llegar a tocar su llaga más negra,
no pudo curarla ni darle alivio?
En occidente todavía el terrestre sol destella
y en ciudades los tejados con sus rayos resplandecen.
Pero aquí, la dama blanca con cruces las casas sella
y a los cuervos llama y los cuervos comparecen.

(Traducción de Ester Rabasco Macías, 2014)


Why is this age worse than earlier ages?
In a stupor of grief and dread
have we not fingered the foulest wounds
and left them unhealed by our hands?
In the west the falling light still glows,
and the clustered housetops glitter in the sun,
but here Death is already chalking the doors with crosses,
and calling the ravens, and the ravens are flying in.

(Traducción de Stanley Kunitz y Max Hayward, 1990.
¿Por qué esta edad es peor que las anteriores?
En un estupor de pena y temor,
¿no hemos tocado las heridas más sucias
dejándolas sin curar por nuestras manos?
En el oeste la luz que cae todavía brilla
y los tejados agrupados lucen al sol,
pero aquí la Muerte va marcando las puertas con cruces
y llamando a los cuervos, y los cuervos están volando
.)




Чем хуже этот век предшествующих? 


Чем хуже этот век предшествующих? Разве
Тем, что в чаду печали и тревог
Он к самой черной прикоснулся язве,
Но исцелить ее не мог.
Еще на западе земное солнце светит
И кровли городов в его лучах блестят,
А здесь уж белая дома крестами метит
И кличет воронов, и вороны летят.

18 de enero de 2020

Muy mal pájaro me hirió

(Cantiga)


Cazando con mi ballesta
las aves, en la floresta
un mal pájaro me hirió
que en el pecho me alcanzó.

Cazando en la espesa fronda
las aves, con piedra y honda
qué mal pájaro me hirió
que de un golpe me aturdió.

Cazando entre aquel follaje
las aves, bicho salvaje,
muy mal pájaro me hirió
que en el suelo me tumbó.

Cazando por la espesura
las aves, rapaz oscura,
tan mal pájaro me hirió
que sin plumas me dejó.


egm.2020

16 de enero de 2020

Anales


Enero renegaba de diciembre,
febrero se aburría con enero,

a marzo le cargaba ya febrero,
abril no digería más a marzo,

a mayo no agradaba mucho abril
y junio no quería nada a mayo,

a julio le importaba un bledo junio,
agosto aborrecía a tope a julio,

septiembre se irritaba con agosto
y a octubre le caía mal septiembre,

noviembre se ciscaba en todo octubre,
diciembre se jodía con noviembre.

Y vuelta con los cíclicos anales
retozos para hinchar los genitales.


egm.2020

15 de enero de 2020

Melfa:


Apodrecidas melfas da Ría
indefensas no berce das airexas!
Manuel Antonio


flor de agua:
espectro acuoso: mal del mar:

aguamala:

luz e intangibilidad hecha
de intangibilidad y luz:

melifluidad:

invisibilidad o
gelatinosa luminiscencia:

aguamar:

en el fondo arenoso sombra
sin objeto: nebulosa

perplejidad.


egm.2020

"Las medusas, o más bien sus picaduras, son los mensajeros más evidentes
de la situación de degradación a la que hemos sometido al medio marino".

Josep María Gili, El Mundo, Planeta Inteligente, julio 2019

14 de enero de 2020

Subacuático el mundo,


                                                las sirenas
lucen largas melenas rubias, muy
rara vez morenas o pelirrojas,
tienen finas cejas y lindos pechos
y carecen de ombligo, las sirenas

mordisquean la carne blanda y lívida
de los desventurados que ellas antes
han hecho ahogar, y dicen, ay caray,
que empiezan a comerlos por el pene,
y las medusas alrededor, luego

roen todos sus huesos, sin dejar
ni fibra, y después de saciarse reptan
las olas, nadan furtivas y salen
a vomitar los jugos del ahogado
a alguna playita apartada, cantan

las sirenas sobre los arrecifes
de la orilla, en las noches vaporosas
—cualquiera junto al mar puede escucharlas—
las sirenas nos llaman, ay caray,
y las medusas alrededor, cuentan

también, subacuático el mundo, que
un pescador de la ría vio encima
de una peña a una sirena preciosa,
y además morenita, pero cuando
ella alzó la mano para atraerlo

y embobarlo, él se dio cuenta de
que no veía que tuviera ombligo
y le huyó veloz, remando hacia tierra
más ligero que un mújol, uy caray,
y las medusas alrededor, jóvenes

mueren todas las sirenas, y no
tienen huesos, cartílago ni espinas,
ni queda de ellas una sola escama
en el frío fondo del mar, y es
subacuático el mundo, recaray.


egm.2020

13 de enero de 2020

Playa hoy


[Apropiación indebida]


Arena y conchas
con despojos de plástico
baten las olas.


egm.2020

Sobre un haiku de Matsuo Bashō que, en Oku no hosomichi, escribió

波の間や 小貝にまじる 萩の塵
(Nami no ma ya Ogai ni majiru Hagi no chiri)

traducido por O. Paz y E. Hayashiya, en 1957 (Sendas de Oku) como


La ola se retira:
tréboles en pedazos,
conchas rojas, despojos.

y por A. Cabezas en 1993 (Senda hacia tierras hondas) así


Pausa entre olas.
Mezcladas con las conchas
hay lespedezas.

aclarando en el Glosario de neologismos que lespedeza es, en japonés hagi (Lespedeza bicolor), un arbusto de florecillas rojas y rosadas.


12 de enero de 2020

Fusquividencia


Cuando joven,
pollo inmaturo,
veía
lo que los demás
no veían
ni imaginaban:
no un don
ni una maldición,
era
el trozo de tarta
que me ha tocado morder;

ahora,
raposo rancio,

lo que los otros
no pueden
saber ni suponer:
ningún don
ni maldición,
es
el cacho de hueso
que me ha tocado roer.

Nadie ha visto tanto
como el que jamás quiso ver.


egm.2020

11 de enero de 2020

Aquí, en invierno,


qué bonita era
la primavera;
qué bonita fuera
si me quisiera

esa jodida lamia del infierno.


egm.2020

10 de enero de 2020

La urraca


Juega la urraca
con un rayo de sol
que olvidó la niebla.
.
ēgm. 2020

8 de enero de 2020

Tornillería


Puesto que el apocalipsis no exige
una planificación rigurosa
te invito a
los helechos de luz,
como una respuesta irrefutable
—el tonto mira—,
si mañana no estuviéramos muertos
te invito, amore,
a un spritz en el paseo marítimo,
la tornillería
no se puede controlar,
donde haya una ley, halla la trampa,
no se puede comprobar,
pensé en ti,
girándula giróvaga,
pero no en mí,
así
es y siempre ha sido,
hablamos de supervivencia,
no de conseguir un mundo más bello,
más justo y más humano,
¿humano?
probablemente el ser humano
—los paleo-psicólogos dirán—
mentía ya antes
de comenzar a hablar,
esto es,
los primitivos homininos ya
mentían,
con gestos, señas, ademanes,
para alcanzar
sus pequeños objetivos vitales
habituales,
comer, placer, poder,
así
es y desde siempre ha sido,
desde que la primera garra
pudo aferrar con fuerza un palo,
sin comprobantes
ni colorantes,
luego el mecánico engaña al taxista
—tornillos—, el taxista al abogado,
el abogado al dentista
y el dentista al mecánico,
y a todos engaña el político
—y, a los que se dejan, el sacerdote—,
y todos engañan al fisco,
que debiéramos ser todos,
y todas
y todos engañan a todos,
y todas,
así
es y seguirá siendo
así
hasta que la marejada de plásticos,
de metales pesados
e inacción e indiferencia
—el tonto mira—
por fin nos devuelva,
así,
desengañados,
a las huecas tinieblas para siempre,
desenlazados
átomos de carbono, entre
helechos de luz y aire
ofrécete a la Virgen de Ipanema
moça do corpo dourado—,
corre,
perrita, córrete,
que los últimos serán los postreros,
¿ves?
¿no ves? ¿qué ves, si ves?
¿no encuentras?
nada es como tú crees,
nada es como lo ves,
¿es?
mi linda cabecita de chorlito,
¿no es? ¿qué es,
si es?
mentiras como puños,
verdades como truños
flotando en la marea alta
junto a los plásticos decolorados,
dudo ergo existo,
la blondette
et le neodeconceptualisme,
y mientras
buscas a ver si te encuentras,
lees el periódico
de ayer como si fuera el de mañana,
evaluando
el tamaño del aire
y la luz en los helechos,
todos los tornillos sin tuerca,
todas las tuercas sin tornillo,
girando y transmutando intrascendencias,
imbécil,
los tontos son los únicos
—él solo mira—
que lo saben, ellos
se saben tontos y lo aceptan,
pero todos los demás,
las cretinas, los idiotas,
las memas,
los gilipollas, las estúpidas,
los neodesconceptualistas,
siempre ignorarán que lo son,
y así
es como esta mierda
se va decididamente a la mierda,
en casa, a solas,
a veces oyes voces en la noche,
pero es solo —tranqui—
la tele de los vecinos,
series
de retroficción,
deshechos de luz,
en las que las gentes se aman
y se matan, pero
apenas comen, no defecan
ni orinan,
ni se preocupan
de su propia sobrevivencia
ni la de su tierra
—su Tierra—, como
si las más simples funciones vitales
habituales
humanas no existieran,
como un chorlito sin cabeza,
ay, así,
giróvaga girándula,
pensé en ti —oxidados
tornillos—, atibórrate
de martini seco sin lima, amore,
aquí no saben
ni preparar un campari con soda,
ni quieren,
deshechos del aire,
en otro canal los extraterrestres
están invadiendo la Tierra,
hora era,
ira,
te diré exactamente cómo
—entre plásticos,
monóxidos, deshielo, lluvia ácida
y algún tornillo—
se nos devorará el apocalipsis:

mientras
el cosmos gira
y el mundo expira,
el tonto mira.


egm.2020

7 de enero de 2020

Penumbra


Ya ondulan
las grutas
dïurnas;

las brujas
se azufran
la vulva.

Ven, busca
mi espuma
sin dudas:

las lumias
tan chungas
me azuzan.


egm.2020

6 de enero de 2020

Senda hacia tierras mondas


a. Humo en el puente


Sobre el puente entablado,
un cigarrillo;
un cuervo grazna, abajo
rezonga el río.


Versión de Miranda Gertz



b. Humo en el camino de la desintegración de los sentidos


Na ponte de tábuas
fumo — gralha um corvo
e rosna o rio.

(En el puente de tablas
fumo; grazna un cuervo
y gruñe el río).



Versión de Henrique Taboada

El poeta Samayō Engumi se entretiene fumando sobre un antiguo puente de madera mientras su compañero de camino, el monje Jōchō, pesca en el río; este, al verle fumar, le recrimina su actitud indolente y degradada. (Extracto del diario de viaje de Samayō conocido como Senda hacia tierras mondas o Sendas de Kansō (Kansō no Hosomichi).



egm.2020

3 de enero de 2020

e. g. m.


e.

Enrique por el mundo de las camas
—el mundo sin tejados—
y los periódicos abandonados;
Enrique por las ramas.


g.

Pero ahora rogad
por este otro Gutiérrez, y su berza,
siempre ávido —sí— de fuerza
y de velocidad.


m.

Y más aún, Miranda;
pero, ¿cómo es que eso persiste
en tu mente? ¿qué viste
en el abismo que el tiempo desanda?


egm.2020

F. García Lorca, Fábula y rueda de los tres amigos
T. S. Eliot, Animula
W. Shakespeare, The Tempest, Act I, Scene 2, 142-4

2 de enero de 2020

Anquises, camelado,


[Apropiación indebida]


por voluntad de los dioses y el hado,
él, que era mortal,
se encamó con una diosa inmortal
sin haberse coscado.

egm.2020

A partir del Himno homérico a Afrodita V, 166-7 

1 de enero de 2020

Aninovo


Que el año nuevo llene
de lo que el tiempo no nos da
lo que jamás será,
y que tan pronto como viene
igual se marche ya.


egm.2020

31 de octubre de 2019

Mañana de otoño


Llueve a las nueve;
ella está sola: mueve
sus dedos. Llueve.
.
ēgm. 2019