3 de marzo de 2020

Manual de inequilibrio


L'anti-philosophie
des acrobaties spontanées.
Tristan Tzara

Brevity, honey, sting.
Brendan Kennelly


1

Allí podrías ver
tan cerca como nunca,
tan lejos como ayer.


2

Sus torres de marfil,
tus castillos de arena,
mis cañones de papel.


33

En la difusa humedad
sordas sierpes susurran
sofismas sobre la verdad.


4+10=0

Toma tu existencia,
súmala a tu arrogancia,
y obtendrás tu intrascendencia.


5º Smº

Simios humanos: sois
tan controlables porque
hiperpredecibles sois.


6

Quizá hoy sea así,
aunque mañana será menos,
y pasado, tararí.


7z*

De rosas y jazmines
y de muy buenas intenziones
están forrados mis cojines.


8 °C

Cree la lluvia, en cada temporal,
que ella empuja al temporal
y no a la lluvia el temporal.


9

Ya no nieva en ti.
¿Hay algo más que saber,
fuera de que es así?


10

Recia es la vejez:
al necio vuelve más necio
y al sabio da estupidez.


11up

... los umpalumpas curtidos
trepaban a las montañas
como melones heridos...


1… 2

El uno sabe —haya o no dios—
que, tarde o temprano,
después de él siempre vendrá el dos.


1313

Cerebro desenhebrado;
renegrida sangre;
alma que se desempalma.


14|02

No me digas, leve colibrí,
que has sido tan torpe
como para enamorarte de mí.


15

Y no me oirás que fue al revés;
aunque solo tenías quince,
no diré que fue un revés.


165 mm

Mirando a Connecticut
igual que a Cuenca
apreciarás la misma penca.


17

La hora es corta;
el lapso importa:
el ansia aborta.


18.06.18

Comeré esta breva de fin
de primavera antes de que el calor
—oh, tiempo— la devore.


3:19 Gn

Piedra, roca, peñón, peñasco austero,
aun serás; —karma— pero
en cieno informe te transmutarás.


20

—Tanto tienes según pagas.
Él solo respondió:
—Me da igual si lo escupes o lo tragas.


XXI

Perverso espasmo
de espantosas aves
tapiando puertas y virando llaves.


22

Yo qué sé si estuvo tal
ni tampoco aquel tal cual;
no viniste: te da igual.


23

Gocé una visión pasmada:
sobre un verdiseco tojo en llamas,
una corriente eléctrica extraviada.


24 (4×6)

Hoy en día la poesía
ya no rima, y aun encima
la ironía causa grima.


2050

Quien quiera negar,
que niegue,
hasta el día en que el mar lo anegue.


26

Luego las aves del verano
huyen bajo la lluvia
y te dejan con el verso en la mano.


027

Ruedan días y, a veces,
al móvil solo caen
torpe-soeces meme/ce/s.


28 (7×4)

Se fue sola a la playa, su tanga
y su toalla; llegó un tiburón raya
y se llevó a la paya.


29

Más allá de antídoto alguno
iba por el áspid mordido;
náufrago en musgos, del verdor perdido.


3.0

Defectibilidad:
Quien ver la luz pretenda,
medite en la oscuridad.


Π

El sabor de la geometría
es solo para aquellos
que aprecian su ambrosía.


32

Las aves de los vientos
se mecen aturdidas
en humos somnolientos.


333

Si me dices que eres un dios
o una diosa, tronaré:
¿Y quién, hoy día, no lo es?


34 µm

Por muy cerca que estés,
por muy terca que,
por tan cerca.


½v=m²

Una media verdad —mira—
equivale cabalmente
al cuadrado de una mentira.


00:00

Ahora sigue habiendo
un ahora, incluso
también después del después.


3/7 DD

Vitalidad del instante:
la antifilosofía
de la acrobacia espontánea.


38 2ºA

Pared. Escucho: Llorando;
en esta casa, en esta cama,
sola, llorando.


39

Ven, amor, y podremos
pudrirnos juntitos
entre inmundicias y detritos.


40 cl

Da igual quien se lo cuente,
y aunque el refrán lo advierta:
la moza lleva el cántaro a la fuente.


4:41 am

Después de la gran jarana,
ardor de estómago de madrugada
y aerofagia por la mañana.


4⇔2

Estaciones:
de primavera a invierno:
trenes y autobuses.


43

Si estás intentando entenderlo,
intenta mejor entender
que no es necesario entender nada.


4●4

En el burdel ignoran
que mi savia
es de verso y mineral.


⌈4,5⌋

Lelo lector, por favor:
No entorpezcas con tu freno
este cruel momento obsceno.


46

La memoria perdida
—lo que ni sabes que has olvidado—
hará el resumen de tu vida.


A7

Espacio, espera;
espiga, espora, espuma;
espasmo, esperma.


48

La reina de las algas
no permite que ninguna
crezca en su peñón.


1-49

Hiéreme con tu primer
aguijón y mátame
con tu último alfiler.


50 g

El miedo es libre,
el arte es miedo; ergo
hornea unas galletas de jengibre.


5115

En otra vida —karma—
fue un gran cerdo y en esta
recoge purines en una granja.


∞52

La combadura del tiempo
va impulsando hacia el futuro
lo que jamás sucederá.


|53|

Tiniebla, irrealidad:
noctiforme espada
de la invisibilidad.


54

Mientras el sol se encharca
el crédulo astronauta
sigue buscando en los montes el arca.


5500 a.C.

Estos caminos
—rancios cariños—
viejos, sabidos y cansinos.


5600 d.C.

Raros pulsos de rayos equis
tajan cada día la Tierra desde
la más irregular de las galaxias.


57

Los locos sois vosotros;
nosotros
navegamos otros potros.


58

Sí, te hará más fuerte
lo que no te aplasta, pero
lo que no te destruye te devasta.


5’ 99

Si vas, rezongan,
y si no vas, rezongan
más: no escaparás.


60"

Bufó el aprendiz de relojero:
Los tiempos están cambiando.
Y no encontraba el minutero.


6 ←1

Fantasía antioxidante:
yo, alud, precipitado
sobre tu faz expectante.


6→ 2

Más vale una buena comida,
rápida pero a conciencia,
que dos pelados meses de abstinencia.


63

Vete en paz, escoria:
yo nunca perdono,
pero es que tengo muy mala memoria.


1564

El bardo: Solo el reflejo
de la sombra de un espectro
es la verdad.


65

Al año matas
millones de aves, mizo;
y te acarician.


666

No fue tu mayor pecado
—masculló el diablo a la beata—
el no haber nunca pecado.


6≠7

Farça: Los que acusan porfiosos
a los demás de hacer trampas
suelen ser los más tramposos.


3·108 m/s

Lo cierto es que la luz de las estrellas
está torcida,
y eso no hay buen dios que lo enderece.


69:

Tú en la cima y yo debajo...
pero quizá carezca de sentido
que tú trabajes mientras yo trabajo.


70

Dogma: Esto es así
y esto es asao;
y esto es la raspa de medio pescao.


171

Oh, mi cantor, perfectos
problemas prosaicos
te impiden cantar otros cantos.


72

Nada vemos ni sabemos;
a ciegas, suponemos;
y aun así creemos.


−73.3 °F

Me asustan porque
me gustan: frías
arpías del averno.


74

Se tensa el aire, la luz se va;
por el reuma
de mis cuernos: lloverá.


5/7/5

Forma y eleva:
La breva cuando breve,
dos veces breva.


76%

El amor es impermanente;
la codicia siempre
permanece inquebrantable.


7 7

Mundo vacío;
pero ella, el universo;
pinos y fresas.




Me detengo, y con motivo,
ante este peligro objetivo
tan absolutamente relativo.


97

Perdóname —sin fingimientos—
por no haber nunca alcanzado
tus tan altos sentimientos.




¿Y de nosotros?
Un insulto, una agarrada
mal recordada; nada.


81

No es sino la ironía
lo que distancia al hombre
de la bestia, fiera mía.


82³³

No vendrá nadie
que no nos diga
que lo más blando del pan es la miga.


83 β

Quien mucho abarca
poco aprieta;
ya sea polla o teta.


84

Juegos incendiados:
chorrea incertidumbre
de entre los dados.


15 07 85†

Tierra adentro, dijo: Abre
esa ventana, que quiero
ver el mar. Y así se fue la poesía.


86.5

Para atenuar —sin guasa—
el miedo a la muerte
predican: Poca sal y cero grasa.


87- 5/7

Leyes tangentes y lógicas
inversas: niñas perversas
y adultas inocentes.


(8·8)

Cuando llegues a donde yo estoy
podrás ver lo que yo veo.
Le dijo a la ratita el topo feo.


1.789

Su reino no era
realmente de este mundo;
por eso siempre fue republicano.


8,999

Quizá llovió metano líquido
en otros abismos, pero esta vez
aquí el salto ha sido nulo.


091

Le arreó con la porra
en los lomos porque le dijo:
¡Cómeme el madero, madero!


92

Al espantapájaros la Verdad
se revela: es Dios el cuervo
que su cabeza sobrevuela.


93 〈Ez.£〉

Atis …
Pechos breves …
Irrecolecta …


94W

Descifra en podres pergaminos
apenas escuetos restículos
de intrincados textículos.


95 k/m

A dónde vas tan bonico,
pajarico;
el viento te chafará el pico.


96

Decía la abuela: Son más bien seis:
infancia, pubertad, oh juventud,
madurez, vejez... y decrepitud.


9,7·1010

De la guerra, el final;
del amor, el principio
y su bruma irreal.


98

Pues hora es de terminar
y determinar al azar
el puro punto de Niemals.


99,99%

Nadie puede ser
tan mentecato manifiesto
como para haber escrito esto.


00

Te lo he explicado bien despacio,
pero solamente
para que todo fuera más confuso.


1O1

Y si de sí más no da
y el viento se me arrastra,
ya el mar se me traerá.



__________
*No es falta de ortografía; es con toda la intenzión.


egm.2020

2 de marzo de 2020

Canción que hizo doña Violante de Trastámara a ciertos trovadores quejicosos


Todos cuantos llegaban
y de amor plañían,
todos los que venían
y de amor cantaban,
fingían.

Y aquellos que decían
que de amor penaban,
y estos, los que contaban
que de amor sufrían,
burlaban.

Todos los que lloraban
y de amor gemían;
todos cuantos dolían
y de amor rabiaban,
mentían.


egm.2020

27 de febrero de 2020

¡Al diablo!


I need some lovin’
Like an inmate needs a dime
I need some lovin’
Like a poet needs a rhyme
J. N. Osterberg


Tajante, Homero le dijo:
«De todo cuanto había que escribir
ya se escribió antes de mí».
«Pero puede contarse de otros modos»
objetó Shakespeare,
que de eso algo entendía.

Dante se medio-sonreía
mientras Eliot arqueaba una ceja
y Lorca se miraba
en el oscuro filo del día.

Fernando Esquío en el lago
a las aves, amigo, a las aves cantaba.

Él leía en diferentes idiomas,
traducía, buscaba
como un ciego en una chamarilería,
digería —devoraba—
y escribía,
igual que todo aquel que lee versos
intenta escribir poesía.

Pero Meogo bebía
en la fontana fría.

Ofuscado y confundido rodaba
del pentasílabo al octosílabo
y al endecasílabo, como quien
se folla a tres putas en una noche
y va emborrachándose todavía
—pelele del tiempo—,

sin lograr más que algunos versos áridos
en farragosas estrofas,
él, mal charcutero,
que embutir pretendía
el flácido vacío de su vida
con algo tan etéreo como la poesía.

Eanes Solaz —lelia doura— callaba.
¡Que el diablo se lleve
a quien no sabe ed oi lelia doura!


egm.2020

26 de febrero de 2020

Familia política


Mal avenidos parientes,
hijos, primos, hermanos, concuñados,
vivimos en la espalda contra espalda:
nos dan la espalda ellos
y nosotros a ellos se la damos,
o bien la viceversa.

Recuerdos no curados de las guerras
que a otros elevaron, no a nosotros,
fijados permanecen
en la mente del pueblo, que no olvida,
o cree no olvidar.

Próximos aunque extraños,
distancias inasibles nos separan:
Aquí somos Hispania;
allá, ignorada, lejos, Lusitania.


egm.2020

21 de febrero de 2020

Champiñones salteados


Laminé los champiñones,
calenté una sartén
con aceite, no demasiado,
y eché los champiñones,
no añadí sal, los volteé
a golpe de muñeca,
bajé el fuego y los tapé,
dejé que soltaran su agua,
luego que se enfriaran
y los probé.

Qué buenos estaban,
y sin añadir sal.
Es fácil adaptarse
a comer sin sal;
aunque el ser humano
se ha acostumbrado
durante milenios
a la sal, no la necesita
en realidad y,
además, le perjudica.

Lo mismo con dios,
con cada dios;
durante milenios
y milenios, adorando,
rezando, temiendo,
y pagando a sacerdotes,
cuando en realidad
es como la sal:
no se necesita
y además perjudica.


egm.2020

20 de febrero de 2020

Grelos


En el mercadillo la veo —mientras
le compro unos grelos a otra mujer—
al levantar la vista para irme;
ella está mirándome fijamente,
pienso que recordando en mí a mi madre.

La veo, algunos metros más allá,
con las piernas entreabiertas —sentada
en una silla plegable— plasmando
la figura de una reina en su trono
y enteramente vestida de negro.

Mi madre me dijo que ya vendía
verduras a la intemperie en los tiempos
en que el mercadillo era delante
de nuestra primera casa en el pueblo,
en la plaza —repoblada de bares

hoy— de la fuente los cuatro caños,
y aquel niñito moreno —“moreno
de verde luna” decía papá—
lo miraba desde la galería,
recién llegados aquí, hace seis

décadas; y aquella mujer pasaba
ya frío o calor, lluvia y viento, sol…
me comentaba mi madre admirada,
y que últimamente decía ouros
en lugar de euros, quizá con sorna.

Ahora, en la cocina, al preparar
los grelos, la recuerdo bien, mirándome,
no sé si —en fin— recordando a mi madre
y diciéndome: «Yo sí sigo aquí,
otro invierno más… y con este frío».


egm.2020

19 de febrero de 2020

Nocturnas aves


También insomne,
algún pájaro chilla
a la llovizna.



Mirlo en la noche;
alza a la lluvia el canto
para espantarla.



Creciente y luces
nocturnas las mantienen
despiertas: trinan.


egm.2020

18 de febrero de 2020

Senti/miento


Es lo latido
lo que te cuento:
del sacramento
al sinsentido,

del bajo viento
al verso en ruido,
desnudo he ido;
y lo lamento,

disculpas pido,
si no comento
del sentimiento
que no he tenido.

Sí que lo siento;
casi no miento.


egm.2020

17 de febrero de 2020

Infalible


Liba mi bálano
a la sombra del mirobálano.
Hank-Hendrik Henriksen


No viste como un poeta,
ni como un dandi,
no gasta ni tiene
el pelo ni la barba de un poeta,
ni de un asceta,
ni mira con los ojos extraviados
de un poeta,
no recita ni publica
ni juega al juego de la plica,
lleva una vida disoluta
mas no bohemia,
las santas maldiciones
le resbalan los pantalones,
aunque a veces, algo inquieta,
se le queda la mano en la bragueta:
es imposible
                           que sea un poeta.


egm.2020

15 de febrero de 2020

La lanza y la aguja


La discontinuidad no es diáfana,
tampoco mayor ni menor,
como son la aguja y la lanza,

menor o mayor, por lo que
la probabilidad no es mucha,
no menor o mayor, no obstante,

o al menos, en tanto mayor
es lo mayor y es menor
lo menor, no mayor, acaso,

ni menor de lo previsible,
ni es menos el más, ni el más menos,
ni un poco más, ni algo menos,

o nada en absoluto, pero
a veces, tal vez no del todo,
o al menos, quizá, de momento,

y, así, no nos encontraremos,
tal como la lanza y la aguja,
ya menor o mayor, no pueden,

jamás conseguirá la aguja
quebrar la lanza, ni la lanza
clavarse en la aguja, no pueden,

es así que cualquier intento,
cualquier conclusión, serán nulos,
o bien tenderán a infinito,

y es, pues, así, y no de otro modo,
que no podremos encontrarnos
—tú y yo— entre estos laberintos

de estruendo estridencia y estrépito,
o, acaso, tal vez no del todo,
o al menos, quizá, de momento.


egm.2020

14 de febrero de 2020

Estoy seguro,


estoy seguro
de que te estás
enamorando;
tan solo deja
que todo fluya,
que cada día
siga su curso;

lo que pensabas
ya es pasado,
aunque en la noche
venga a morderte
como una araña
entre tus sábanas,
estoy seguro;

el sexo es, cómo
decirlo, simple,
pero aún es sexo,
como la vida
es vida y todo
sigue su flujo
de cada día;

la vida es esto:
dejar que el mundo
siga rulando,
dejar que el tiempo
gire su vía,
y el sexo fluya;
estoy seguro.


egm.2020

11 de febrero de 2020

Canal Uno



Veo tanques,
veo tangas,
veo aviones, bombardeos
en la noche,
la miseria y el derroche,
veo lapsos, veo drones,
moscardones,
veo abismos,
chusma hablando ante los micros,
son los mismos, siempre tensos,
muy intensos,
veo himnos y banderas
altaneras,
veo pillos
con lacillos amarillos,
veo tangas de colores,
veo humo,
luego hay fuego,
veo incendios, veo mapas,
veo horribles
chicas guapas,
veo auténticos patriotas
ufanándose de botas
y de armas,
veo alarmas y señales
funerales,
veo espías
levitando letanías,
granaderos
y también agicultores
con furores y rencores,
veo arpías
policías
zarandeando a los abuelos,
negros hielos, eligieron
lo que son,
veo hienas
tan solícitas apenas
como el manso tiburón,
veo incendios,
veo lluvia de agua turbia
en suburbia,
veo tangas de colores,
veo ingentes gentes yentes
y vinientes,
unos niegan lo que hacen,
otros hacen lo que niegan,
y te ciegan,
veo fábulas y mitos,
hieburones
de cartera y comisiones,
veo gritos,
veo insultos y desprecios,
veo cifras, veo precios,
porcentajes
de gaznápiros salvajes,
veo lobos
cepillándose los dientes,
veo santos,
veo vírgenes ardientes,
veo tantos
sacerdotes sin rodillas,
veo fastos y dispendios,
veo incendios,
ambulancias, mascarillas
antiniebla,
veo gases,
veo selvas industriales
y talleres forestales,
y animales
terminales, no te importa,
pichacorta,
tú ni sabes si son aves
bajo pena de extinción,
so mamón,
veo lucha, veo fútbol,
los penaltis
me enardecen, campeón,
veo instantes, veo huellas,
veo astros,
veo evos, veo rastros
veo estrellas,
veo hielo sobre el sol,
veo fuel bajo la nieve,
me conmueve
tanta oferta de chalecos
y corbatas,
veo ratas, veo tetas
e irisadas camisetas,
oh poetas,
veo ansia, veo angustia,
tierra mustia,
veo ascetas,
veo artistas incendiarios
en incendios tabernarios,
veo locos,
veo zocos, veo gangas,
veo tangas de colores,
veo flores
en la orilla del asfalto,
veo el alto
discurrir del ser humano
y me meo
cuando veo
este crónico verano
que lo extingue
entre el pringue
de ignorancia en combustión,
veo lapsos, veo instantes,
veo evos,
viejos, nuevos
los errores redundantes
de cajón,
hoy y antes,
veo espasmos de indolencia,
veo orgasmos de omisión,
veo incendios
—tú no llores—,
veo tangas de colores
en acción…


egm.2022

Canal Dos

10 de febrero de 2020

Perigeo


Amanece en lluvia:
ya no veré
la gran luna de nieve.


egm.2020

8 de febrero de 2020

Flaquera


Siempre a ti mismo en serio —oh poeta
flaco— te tomarás
para que igual lo hagan los demás,
o no chuparás teta.


egm.2020

7 de febrero de 2020

Obra


Miró el escultor su hazaña
y exclamó con grave acento:
«¡Esto no lo iguala el viento
ni la lluvia que se ensaña
con la peña en la montaña;
basta ya de realistas
que no encorvan hierro brusco
ni atormentan al pedrusco
como torpes formalistas
¡y se tienen por artistas!».


egm.2020

4 de febrero de 2020

Tres haikus *zen


Descerebrados
jodiendo tierra y vida:
pilas de piedras.



Apilan piedras:
que el trol los deje al aire
y sin tejados.



Matan reptiles,
plantas, aves e insectos
con sus piedras zen.


egm.2020
El título debiera ser "Tres haikus zen" (tachado), pero blogger, además de otros muchos defectos, no admite formato en los títulos.


3 de febrero de 2020

El muerdo


Lo que me abrió esta brecha
no fue la daga,
lo que causó esta llaga
no fue una flecha;

no fue espada ni lanza
mal prevenida
lo que me abrió esta herida
sin esperanza.

Fue colmillo de perra
que a podre apesta:
herida como esta
jamás se cierra.

Mal haya de aquel muerdo
y su recuerdo.


egm.2020

2 de febrero de 2020

Pluviosidad


Camelias sumidas
en lluvia: orinan
sin pausa las brujas.


egm.2020

1 de febrero de 2020

Lluviana


Se ha ido enero
mojado; siguen
orinando las hadas.


egm.2020

30 de enero de 2020

El orvallo de las hadas


Esta noche he tenido miedo,
rudos monstruos
ensanchaban sus agujeros,
las frías hadas
orvallando desde el cielo,
aunque de cena
solo anacardos sueltos,
colesterol es exterminio,
o sea que llamaremos
dieta a lo que es apenas
endeble angustia de lo eterno,
yo soy un islote,
soy un algoso roquedo
en otra resaca
que se sumerge en el océano,
trato de acostarme pronto
pero no duermo,
pienso, despienso, aúllo,
me estremezco y me revuelvo,
así que aquí me tienes,
ni un parpadeo,
tanto si vas como si vienes,
de la luz reo,
tanteando algún poema
que engañe a mi desasosiego,
cruzando la bahía
entre olas de tungsteno,
nadando solo,
súbito se levanta un viento
que me arrastra a la otra orilla
igual que un tronco muerto,
subo la playa,
estoy calzado y seco,
a dos hombres en un camino
pregunto dónde me encuentro,
responden amigables
un nombre sabido y viejo,
del otro lado de la ría,
que conozco, pero,
atribulado y con prisa,
lo olvido en el momento,
es un suburbio elevado
sobre un tumor de rascacielos,
allá abajo,
espasmo, escoria y espectros,
por las calles
voy buscando un teléfono
para llamar a un buen amigo
que me saque del aprieto,
pero ya no quedan cabinas
ni tengo yo ni un euro,
en no sé qué lugar consigo
llamar por fin, se lo ruego,
al único número
que todavía recuerdo,
me contesta mi madre,
aunque la oigo muy lejos,
lo cual no es nada extraño
porque se marchó hace tiempo
a los bellos jardines
de la quietud y el silencio,
nunca lloro
pero se me apretuja el pecho,
indeciso
salgo a las calles de nuevo,
ando, desando, corro
y me giro y me revuelvo,
en una farmacia
se burlan de mi desconcierto,
oh, más bien es una tienda
de embutidos y quesos,
las correctas batas blancas
me confundieron,
una mujer atractiva
finge auxiliarme, luego
resulta que también quiere
reírse de un sagaz ingenuo,
regresa el de la tienda,
joven muñeco,
le grito desabrido
cualquier rasposo improperio,
más o menos en esas
me despierto,
la almohada aturdida
y las sábanas en un vértigo,
el cerebro quiebra los ciclos
cuando se enmaraña el sueño,
en los cristales sucios
sigue lloviendo,
la resaca de la resaca
retrocediendo,
y yo, roto, exhausto, agobiado
por el futuro incierto,
en las olas de los días
tan perplejo
como si aún esperara
lo que no espero,
no lo hacen por malicia
ni recelo,
es únicamente desidia,
ay, el miedo,
se supone que cada palo
debe arder en su fuego,
te dejan solo
porque no piensan en ello,
soy un islote,
una peña en el océano,
crío algas
como quien cultiva puerros,
lechugas, buenas
para la dieta, o pimientos,
en las calles reales
continúa, sigue lloviendo,
monstruos atroces
mordiscando mi desaliento,
las apáticas hadas
orinando desde el cielo,
siempre, ahora y así,
como cualquier otro día de enero
o incluso abril.


egm.2020

28 de enero de 2020

Admonición a un poeta anciano


Mi poesía
es una mierda fría,
pero eso
—creo—
yo ya lo suponía:

cada dios tiene
su feligresía;
o sea que
tú reza al tuyo
que yo, a la puta mía,

y no me jodas
con tu teoría
que solo es
basura confitada
en otra mierda fría.

Tú traga tu mierda
que yo
me trago la mía
—te juro— hoy
y cada puto día.


egm.2020

27 de enero de 2020

La balada del cabrón encabronado


Ni una puta
me amilana,
ni fulana
me disputa;

no hay ramera
que me corra
ni tal zorra
que me hiera:

ni buscona
se me rumia,
ni esa lumia
me encabrona.

Ni esa perra
que me emperra.


egm.2020

25 de enero de 2020

El amor, el tiempo y el caos


El desorden se incrementa con el tiempo porque nosotros medimos
el tiempo en la misma dirección en la que se incrementa el desorden.
Stephen Hawking


Nunca, aquí, mañana o lejos
mira el tiempo su momento
abstrayéndose avariento
un segundo en los espejos;

lejos, hoy, jamás o cerca
gira el tiempo en un segundo
abstraído en lo profundo
del instante que se acerca;

cerca, ayer, tal vez o nunca
vira el tiempo cada instante
abstrayendo el caos ante
el momento que se trunca.

Aunque ahora el tiempo ignora
cada hora y su deshora.



egm.2020

24 de enero de 2020

Apuesta segura

(De la cuasi-trivialidad de la segunda ley de la termodinámica según S. Hawking)


Con el tiempo
—que en los limos
nos acecha—
siempre el caos,
día a día,
solo aumenta

porque el tiempo
lo medimos
en la flecha
donde el caos
—la entropía—
se incrementa.


egm.2020

“Nuestro sentido subjetivo de la dirección del tiempo, la flecha psicológica del tiempo, está determinado por tanto dentro de nuestro cerebro por la flecha termodinámica del tiempo. Exactamente igual que un ordenador, debemos recordar las cosas en el orden en que la entropía aumenta. Esto hace que la segunda ley de la termodinámica sea casi trivial. El desorden aumenta con el tiempo porque nosotros medimos el tiempo en la dirección en la que el desorden crece. ¡No se puede hacer una apuesta más segura que ésta!”
Stephen Hawking, Historia del Tiempo
PDF, p. 132

23 de enero de 2020

Desplome térmico


De madrugada repintan las líneas
blancas y los pasos de peatones
de las calles sin tráfico y yo vuelvo

a la playa con mi fusil de asalto,
me siento en la arena, apoyo la espalda
en el muro del paseo y espero

a que mis fantasmas vayan brotando
de las profundidades del océano
—en el sueño de un diente de león—,

disparo cuando debo disparar,
y ha sido un buen minuto: por ahora
ni cedo ni me oriento en mi desnorte:

la filosofía del pescador
furtivo empapado antes del alba,
como la del mariscador noctívago

que va en busca de sus nasas perdidas
por los bares de la costa —reflejos
de luces rojas junto a la autopista—,

nunca transgreden los concisos límites
de la banalidad establecida
—oh floración de las palabras liana—,

hasta que todos los conflictos quedan
nada más que en medidos compromisos,
algunas explosiones controladas

en tu campo de minas —considéralo—,
al relente escuchaba a una gaviota
que chiaba acedamente, ave aciaga,

pero ha pasado el otoño y advierte
el parte meteorológico que
se avecina un serio desplome térmico:

encláustrate en tu castillo, reclúyete
hasta el advenimiento irrevocable
de la radiante primavera eterna,

liquen mi alimento, y cianobacterias,
y tú la resurrección de la carne
en el sueño del diente de león,

no seas tan poética, bonita,
todo está ya demasiado podrido:
hay que acelerar el cambio climático:

dejemos de jugar con el azar,
multipliquemos el daño por diez
y acabemos con esto de una vez,

quememos la tierra, ahoguemos el mar,
porque ahora es la hora de morder
la mano que nos daba de comer,

y que esta mierda se vaya a la mierda:
las nieblas de la duna, las llamadas
de las hadas, los besos de la luna,

corales que son huesos gangrenados
y perlas que jamás serán los ojos
de un rey, escucha el grito de las aves:

los que tienen hambre se saciarán
de podredumbre, los que tienen sed
se atiborrarán de ponzoña, y tú,

que buscas la verdad y la belleza,
sigue —pasa de largo— tu camino:
aquí no encontrarás la redención.

Pintan de madrugada en la autopista
confusos manchones serpenteantes;
las chicas beben solas bajo las luces rojas.


egm.2020

20 de enero de 2020

Ay, los ríos


Cual las lluvias a los ríos
y los ríos van al mar
para morir

tal me arrastran los bravíos
remolinos del azar
y el devenir

y allá van mis desvaríos
derechos a se acabar
y consumir,

tal se van los sueños míos
directos a naufragar
y sucumbir.

Nuestras vidas —¡ay!—, los ríos
que van a dar en la mar,
que es el morir.


egm.2020

19 de enero de 2020

El augurio de Akhmatova


[Apropiación indebida]


¿En qué esta era es peor que las pasadas?
¿Quizá en que, criaturas irreflexivas,
hemos causado la más negra herida
a la Tierra y no sabemos curarla?

De Oriente a Occidente brillan soberbias
ciudades, pero la Huesuda ha estado
marcando cada puerta y convocando
a los buitres. Y los buitres ya vuelan.
.
ēgm. 2020

Sobre un poema de Anna Akhmatova, ¿En qué es peor este siglo que los anteriores?, escrito en 1919 y publicado en 1921, del que he encontrado dos traducciones al español y una al inglés (o viceversa):



¿En qué este siglo ha sido peor que los anteriores?
Quizá en que un tufo de aflicción y de ansiedad
rozó la llaga más negra
pero no pudo curarla.
En el oeste aun brilla el sol de la tierra
y bajo sus rayos destellan los techos de las ciudades.
Pero aquí, el blanco de las casas está marcado con cruces
y llaman a los cuervos y los cuervos vienen volando.

(Traducción de María Fernanda Palacios)



¿En qué es peor que sus precedentes este siglo?
¿Acaso porque, en las tinieblas de angustias y penas,
a pesar de llegar a tocar su llaga más negra,
no pudo curarla ni darle alivio?
En occidente todavía el terrestre sol destella
y en ciudades los tejados con sus rayos resplandecen.
Pero aquí, la dama blanca con cruces las casas sella
y a los cuervos llama y los cuervos comparecen.

(Traducción de Ester Rabasco Macías, 2014)


Why is this age worse than earlier ages?
In a stupor of grief and dread
have we not fingered the foulest wounds
and left them unhealed by our hands?
In the west the falling light still glows,
and the clustered housetops glitter in the sun,
but here Death is already chalking the doors with crosses,
and calling the ravens, and the ravens are flying in.

(Traducción de Stanley Kunitz y Max Hayward, 1990.
¿Por qué esta edad es peor que las anteriores?
En un estupor de pena y temor,
¿no hemos tocado las heridas más sucias
dejándolas sin curar por nuestras manos?
En el oeste la luz que cae todavía brilla
y los tejados agrupados lucen al sol,
pero aquí la Muerte va marcando las puertas con cruces
y llamando a los cuervos, y los cuervos están volando
.)




Чем хуже этот век предшествующих? 


Чем хуже этот век предшествующих? Разве
Тем, что в чаду печали и тревог
Он к самой черной прикоснулся язве,
Но исцелить ее не мог.
Еще на западе земное солнце светит
И кровли городов в его лучах блестят,
А здесь уж белая дома крестами метит
И кличет воронов, и вороны летят.

18 de enero de 2020

Muy mal pájaro me hirió

(Cantiga)


Cazando con mi ballesta
las aves, en la floresta
un mal pájaro me hirió
que en el pecho me alcanzó.

Cazando en la espesa fronda
las aves, con piedra y honda
qué mal pájaro me hirió
que de un golpe me aturdió.

Cazando entre aquel follaje
las aves, bicho salvaje,
muy mal pájaro me hirió
que en el suelo me tumbó.

Cazando por la espesura
las aves, rapaz oscura,
tan mal pájaro me hirió
que sin plumas me dejó.


egm.2020

16 de enero de 2020

Anales


Enero renegaba de diciembre,
febrero se aburría con enero,

a marzo le cargaba ya febrero,
abril no digería más a marzo,

a mayo no agradaba mucho abril
y junio no quería nada a mayo,

a julio le importaba un bledo junio,
agosto aborrecía a tope a julio,

septiembre se irritaba con agosto
y a octubre le caía mal septiembre,

noviembre se ciscaba en todo octubre,
diciembre se jodía con noviembre.

Y vuelta con los cíclicos anales
retozos para hinchar los genitales.


egm.2020

15 de enero de 2020

Melfa:


Apodrecidas melfas da Ría
indefensas no berce das airexas!
Manuel Antonio


flor de agua:
espectro acuoso: mal del mar:

aguamala:

luz e intangibilidad hecha
de intangibilidad y luz:

melifluidad:

invisibilidad o
gelatinosa luminiscencia:

aguamar:

en el fondo arenoso sombra
sin objeto: nebulosa

perplejidad.


egm.2020

"Las medusas, o más bien sus picaduras, son los mensajeros más evidentes
de la situación de degradación a la que hemos sometido al medio marino".

Josep María Gili, El Mundo, Planeta Inteligente, julio 2019

14 de enero de 2020

Subacuático el mundo,


                                                las sirenas
lucen largas melenas rubias, muy
rara vez morenas o pelirrojas,
tienen finas cejas y lindos pechos
y carecen de ombligo, las sirenas

mordisquean la carne blanda y lívida
de los desventurados que ellas antes
han hecho ahogar, y dicen, ay caray,
que empiezan a comerlos por el pene,
y las medusas alrededor, luego

roen todos sus huesos, sin dejar
ni fibra, y después de saciarse reptan
las olas, nadan furtivas y salen
a vomitar los jugos del ahogado
a alguna playita apartada, cantan

las sirenas sobre los arrecifes
de la orilla, en las noches vaporosas
—cualquiera junto al mar puede escucharlas—
las sirenas nos llaman, ay caray,
y las medusas alrededor, cuentan

también, subacuático el mundo, que
un pescador de la ría vio encima
de una peña a una sirena preciosa,
y además morenita, pero cuando
ella alzó la mano para atraerlo

y embobarlo, él se dio cuenta de
que no veía que tuviera ombligo
y le huyó veloz, remando hacia tierra
más ligero que un mújol, uy caray,
y las medusas alrededor, jóvenes

mueren todas las sirenas, y no
tienen huesos, cartílago ni espinas,
ni queda de ellas una sola escama
en el frío fondo del mar, y es
subacuático el mundo, recaray.


egm.2020

13 de enero de 2020

Playa hoy


[Apropiación indebida]


Arena y conchas
con despojos de plástico
baten las olas.


egm.2020

Sobre un haiku de Matsuo Bashō que, en Oku no hosomichi, escribió

波の間や 小貝にまじる 萩の塵
(Nami no ma ya Ogai ni majiru Hagi no chiri)

traducido por O. Paz y E. Hayashiya, en 1957 (Sendas de Oku) como


La ola se retira:
tréboles en pedazos,
conchas rojas, despojos.

y por A. Cabezas en 1993 (Senda hacia tierras hondas) así


Pausa entre olas.
Mezcladas con las conchas
hay lespedezas.

aclarando en el Glosario de neologismos que lespedeza es, en japonés hagi (Lespedeza bicolor), un arbusto de florecillas rojas y rosadas.


12 de enero de 2020

Fusquividencia


Cuando joven,
pollo inmaturo,
veía
lo que los demás
no veían
ni imaginaban:
no un don
ni una maldición,
era
el trozo de tarta
que me ha tocado morder;

ahora,
raposo rancio,

lo que los otros
no pueden
saber ni suponer:
ningún don
ni maldición,
es
el cacho de hueso
que me ha tocado roer.

Nadie ha visto tanto
como el que jamás quiso ver.


egm.2020

11 de enero de 2020

Aquí, en invierno,


qué bonita era
la primavera;
qué bonita fuera
si me quisiera

esa jodida lamia del infierno.


egm.2020

10 de enero de 2020

La urraca


Juega la urraca
con un rayo de sol
que olvidó la niebla.
.
ēgm. 2020

8 de enero de 2020

Tornillería


Puesto que el apocalipsis no exige
una planificación rigurosa
te invito a
los helechos de luz,
como una respuesta irrefutable
—el tonto mira—,
si mañana no estuviéramos muertos
te invito, amore,
a un spritz en el paseo marítimo,
la tornillería
no se puede controlar,
donde haya una ley, halla la trampa,
no se puede comprobar,
pensé en ti,
girándula giróvaga,
pero no en mí,
así
es y siempre ha sido,
hablamos de supervivencia,
no de conseguir un mundo más bello,
más justo y más humano,
¿humano?
probablemente el ser humano
—los paleo-psicólogos dirán—
mentía ya antes
de comenzar a hablar,
esto es,
los primitivos homininos ya
mentían,
con gestos, señas, ademanes,
para alcanzar
sus pequeños objetivos vitales
habituales,
comer, placer, poder,
así
es y desde siempre ha sido,
desde que la primera garra
pudo aferrar con fuerza un palo,
sin comprobantes
ni colorantes,
luego el mecánico engaña al taxista
—tornillos—, el taxista al abogado,
el abogado al dentista
y el dentista al mecánico,
y a todos engaña el político
—y, a los que se dejan, el sacerdote—,
y todos engañan al fisco,
que debiéramos ser todos,
y todas
y todos engañan a todos,
y todas,
así
es y seguirá siendo
así
hasta que la marejada de plásticos,
de metales pesados
e inacción e indiferencia
—el tonto mira—
por fin nos devuelva,
así,
desengañados,
a las huecas tinieblas para siempre,
desenlazados
átomos de carbono, entre
helechos de luz y aire
ofrécete a la Virgen de Ipanema
moça do corpo dourado—,
corre,
perrita, córrete,
que los últimos serán los postreros,
¿ves?
¿no ves? ¿qué ves, si ves?
¿no encuentras?
nada es como tú crees,
nada es como lo ves,
¿es?
mi linda cabecita de chorlito,
¿no es? ¿qué es,
si es?
mentiras como puños,
verdades como truños
flotando en la marea alta
junto a los plásticos decolorados,
dudo ergo existo,
la blondette
et le neodeconceptualisme,
y mientras
buscas a ver si te encuentras,
lees el periódico
de ayer como si fuera el de mañana,
evaluando
el tamaño del aire
y la luz en los helechos,
todos los tornillos sin tuerca,
todas las tuercas sin tornillo,
girando y transmutando intrascendencias,
imbécil,
los tontos son los únicos
—él solo mira—
que lo saben, ellos
se saben tontos y lo aceptan,
pero todos los demás,
las cretinas, los idiotas,
las memas,
los gilipollas, las estúpidas,
los neodesconceptualistas,
siempre ignorarán que lo son,
y así
es como esta mierda
se va decididamente a la mierda,
en casa, a solas,
a veces oyes voces en la noche,
pero es solo —tranqui—
la tele de los vecinos,
series
de retroficción,
deshechos de luz,
en las que las gentes se aman
y se matan, pero
apenas comen, no defecan
ni orinan,
ni se preocupan
de su propia sobrevivencia
ni la de su tierra
—su Tierra—, como
si las más simples funciones vitales
habituales
humanas no existieran,
como un chorlito sin cabeza,
ay, así,
giróvaga girándula,
pensé en ti —oxidados
tornillos—, atibórrate
de martini seco sin lima, amore,
aquí no saben
ni preparar un campari con soda,
ni quieren,
deshechos del aire,
en otro canal los extraterrestres
están invadiendo la Tierra,
hora era,
ira,
te diré exactamente cómo
—entre plásticos,
monóxidos, deshielo, lluvia ácida
y algún tornillo—
se nos devorará el apocalipsis:

mientras
el cosmos gira
y el mundo expira,
el tonto mira.


egm.2020

7 de enero de 2020

Penumbra


Ya ondulan
las grutas
dïurnas;

las brujas
se azufran
la vulva.

Ven, busca
mi espuma
sin dudas:

las lumias
tan chungas
me azuzan.


egm.2020

6 de enero de 2020

Senda hacia tierras mondas


a. Humo en el puente


Sobre el puente entablado,
un cigarrillo;
un cuervo grazna, abajo
rezonga el río.


Versión de Miranda Gertz



b. Humo en el camino de la desintegración de los sentidos


Na ponte de tábuas
fumo — gralha um corvo
e rosna o rio.

(En el puente de tablas
fumo; grazna un cuervo
y gruñe el río).



Versión de Henrique Taboada

El poeta Samayō Engumi se entretiene fumando sobre un antiguo puente de madera mientras su compañero de camino, el monje Jōchō, pesca en el río; este, al verle fumar, le recrimina su actitud indolente y degradada. (Extracto del diario de viaje de Samayō conocido como Senda hacia tierras mondas o Sendas de Kansō (Kansō no Hosomichi).



egm.2020

3 de enero de 2020

e. g. m.


e.

Enrique por el mundo de las camas
—el mundo sin tejados—
y los periódicos abandonados;
Enrique por las ramas.


g.

Pero ahora rogad
por este otro Gutiérrez, y su berza,
siempre ávido —sí— de fuerza
y de velocidad.


m.

Y más aún, Miranda;
pero, ¿cómo es que eso persiste
en tu mente? ¿qué viste
en el abismo que el tiempo desanda?


egm.2020

F. García Lorca, Fábula y rueda de los tres amigos
T. S. Eliot, Animula
W. Shakespeare, The Tempest, Act I, Scene 2, 142-4

2 de enero de 2020

Anquises, camelado,


[Apropiación indebida]


por voluntad de los dioses y el hado,
él, que era mortal,
se encamó con una diosa inmortal
sin haberse coscado.

egm.2020

A partir del Himno homérico a Afrodita V, 166-7 

1 de enero de 2020

Aninovo


Que el año nuevo llene
de lo que el tiempo no nos da
lo que jamás será,
y que tan pronto como viene
igual se marche ya.


egm.2020

31 de octubre de 2019

Mañana de otoño


Llueve a las nueve;
ella está sola: mueve
sus dedos. Llueve.
.
ēgm. 2019

31 de agosto de 2019

Ligeras ondulaciones en el tejido del espacio-tiempo


El éter quema,
se ahoga el ponto;
el orbe es flema,
el ser, un tonto.

El tiempo es largo,
la vida es corta;
el día, amargo,
la hora, absorta.

El alba arde,
la noche es poca;
el día es tarde,
la mente aloca.

La hora rige,
el día cruje:
la vida aflige,
el tiempo ruje.

La Tierra es yerma,
el aire es recio,
el mar enferma:
el ser es necio.

La hora aflige,
el día ruje;
la vida rige,
el tiempo cruje.

El alba es tarde,
la noche aloca;
el día arde,
la mente es poca.

La hora es larga,
el día es corto;
la vida amarga;
el tiempo, absorto.

La Especie es lerda,
la Tierra, abrojo;
el mar es mierda:
Mundo-despojo.

.
ēgm. 2019


22 de agosto de 2019

Triatlón en Tokio


Stupidity is the ultimate sophistication.
Richard G. Jaggers, (I Can't Set No) Sophistication

Desayunas cola sin cafeína,
agua carbonatada y colorantes,
la prueba comenzada,

la mañana convergiendo en el sol,
el día prometiendo
todo lo que la noche retorcía,

sonrisas despintadas en la acera
de los ralos redundantes naranjos,
iridio y piernas largas,

el tráfico es intenso pero fluido,
el grupo se dispersa
después de una caída inesperada,

la trampa más antigua,
mi corindón era un malabarista
borracho a media tarde

comprándole delirios a una estrella
envuelta de fulgores fluorescentes
en la playa nublada,

bajo el iridio, el bikini, y debajo,
la luna envejecida y moribunda
reniega de su eclipse,

el viernes lloverá, y también ayer,
bébelo, Alicia, todos están viendo
el pronóstico del tiempo pasado,

el Rey Bonsái cavila,
nada, primero, y después pedalea
como aquel poeta, en su bicicleta,

en el circuito urbano
con una irisación oscilatoria,
la sangre tan volátil como el éter,

velella veleando,
soberbia, pero morirá en la arena,
anuncian las anémonas

que si el futuro es incierto, el presente
es borroso, y el pasado está aún
acabando de reconfigurarse,

crecía el mediodía
y todos los pájaros disparaban
al mismo cazador,

el pajador pajado,
es cierto que el pasado nunca vuelve
pero también que tampoco se va,

vira la marejada,
debería poner algo de música,
no demasiado alta,

recuerdo que el recuerdo aún existía,
el cántico sonaba
a un cosmos de futuros devaluados,

escucha la tiniebla fulgurante
que trae incluso al plancton el deseo,
no sabía que era tan obtuso

hasta que te encontré,
la oscuridad siempre es gratuita, pero
la luz hay que pagarla,

el grupo se reagrupa,
después, la transición de bici a a pie,
por, y como los otros animales,

caminos desiguales,
imprescindibles las gafas de sol,
frío fuego de iridio,

me espesan los ejércitos de Atila,
la curva de tu falda me aniquila,
el amor solo es plancton,

esta fue la gota que agota el caso,
y ¿qué sucede? nada
el pececito en su pecera, nada

el pólipo en el éter,
fulgores fluorescentes en la niebla
de la playa nudista,

necesito otro clavo
que me arranque de una vez este clavo,
el Rey Bonsái opina

que casi siempre es mejor no opinar,
llueve más aún y
seguimos anegados por el fuego,

escucha, te lo ruego,
somos una tragedia humanitaria
retransmitida en directo en la red,

me asedian los ejércitos de Estultia,
la curva de tu falda
arrasa con los nervios de mi espalda,

pero las promesas del día son
los huecos de la noche
rellenos de hojarasca y paja húmeda,

agua carbonatada
con un débil sabor a caramelo
en la dura garganta,

sigues cayendo firme
en la abismada trampa del deseo,
de pronto la marea me marea

—sofisticadamente—,
esto es tan insensato y tan sencillo
como disputar un triatlón en Tokio

y llegar a la meta
las dos agarraditas de la mano
para ser luego descalificadas…

recuerdo que el futuro aún existía,
la música nadaba
un cosmos de pasados incumplidos.
.
ēgm. 2019

15 de julio de 2019

No aspiro al verso, tía,


ni a nada profundo ni bello;
yo me conformaría
con una sola línea de poesía
que colgar de tu cuello.

.
ēgm. 2019


3 de julio de 2019

El zote


Qu’on peut appeler, ce me semble,
La Belle Dame sans Merci.
Alain Chartier


Perdí mi edén barato,
busqué nueva ansiedad;
royendo incertidumbres
contemplo, mudo, el mar.

Tiniebla fulgurante,
esencia elemental:
deseo en puro plancton,
eclipse sobre el mar.

Cosiendo un suave ensalmo
—oh dama sin piedad—,
princesa de las algas,
me abriste todo el mar.

Titán de pies de yeso
—oh zote sin rival—,
privando ante la ría
me trago entero el mar.

Vendí ilusión barata,
compré banal verdad;
mascando pesadumbres
escucho, ciego, el mar.
.
ēgm. 2019

23 de junio de 2019

¡Ay, San Juan!


Cantaremos y reiremos,
comeremos, beberemos
y pondremos crisantemos
con las hierbas de San Juan.
¡Ay, San Juan!

Bailaremos, saltaremos,
amaremos, follaremos
y arderemos como memos
en la hoguera de San Juan.
¡Ay, San Juan!
.
ēgm. 2019

12 de junio de 2019

Romance de las lentejas tristes



Lentejas, lentejas tristes,
lentejas sin alegría,
no se vieron en las lumbres
de Aragón ni de Castilla,
ni en las Asturias de Oviedo
ni en León ni Andalucía,
lentejas tan sin sustancia,
tan cansadas y vencidas.
Os guisaban sin tajada
de chorizo ni morcilla,
sin un algo de tocino,
de jamón ni de costilla;
lentejas, lentejas tristes,
lentejas sin alegría.
Os echaban a la olla
remojadas y escurridas,
donde antes en aceite
las verduras sofreían:
mal picado un triste puerro
tristemente allí caía,
la zanahoria en rodajas,
el pimiento en tristes tiras,
la cebolla muy picada
sollozando le añadían,
y picado un diente de ajo
al aceite triste iba;
de unas setas de los montes
tristes trozos le traían,
además de, con gran saña,
agregar media guindilla,
y después de hecho el sofrito
en tan triste compañía,
aún encima le regaban
más de un litro de agua fría.
Allí os echaban, lentejas,
pues el tiempo ya os venía
de cocer a fuego lento
una hora bien cumplida,
cuece triste que te cuece
en tan triste compañía;
lentejas, lentejas tristes,
lentejas sin alegría.
Mientras el guiso en el fuego,
ya caliente, aún no hervía,
por poner alguna cosa
unas algas le ponían,
como espaguetis de mar
en la tierra conocidas,
con las manos troceadas,
con los dedos mal partidas,
también dos dientes de ajo
con sus pieles le añadían,
y un ramín de perejil,
de laurel triste una hojita,
y después de pimentón
triste una cucharadita
y, por terminar el duelo,
un quebranto de sal fina,
y allí os dejaban al fuego
malcociendo de tal guisa,
lentejas, lentejas tristes,
con muy gran melancolía.
No se vieran en Navarra
ni en Aragón ni en Castilla,
ni en los puertos de Vizcaya
ni en las rías de Galicia,
ni en las huertas de Valencia
ni en la mora Andalucía,
lentejas tan sin sustancia,
lentejas tan chuchurrías,
ni se viera allí gran chef
con tan grande valentía,
sin deconstrucción que valga
ni reducción ni pamplina,
que entre el pecho y las espaldas
comistrajo así metía.
Ay, lentejas sin ventura,
desgraciadas a porfía,
mal haya quien os guisaba,
mal haya quien os comía,
mal haya quien os hallaba
y un romance tal paría.


egm.2024

8 de junio de 2019

Falsa pared


Ah, sometimes I grow so tired,
But I know I've got one thing I got to do:
Ramble on.
J. Page / R. Plant


1
Prepárate para huir. Advierte
a los pájaros —respetuosamente—
antes de adentrarte en el bosque.

2
Te contaré las cosas como nunca
fueron para que parezcan verdad
y así puedas creerme.

3
Salí a pasear por si me encontraba,
casualmente, a mi rubia preferida
de entre todas las morenas.

4
El sol olvida nuestros cuerpos
sobre la playa húmeda.
El mar está cambiando de color.

5
Previsión a corto y difuso plazo:
el universo apesta y no recuerdo
haber dormido esta noche.

6
El Góllum era un niño acurrucado
sobre una piedra junto al camino
mirando su flaca cara en un charco.

7
Nada suele ser rojo ni amarillo.
La esperanza de luz
es lo que nos mantiene en las tinieblas.

8
Algo me quedaba, mientras seguía
deambulando, divagando, mientras
keep rambling, baby— algo me quemaba.

9
Aquel día había un orco lascivo
en lo profundo del glaciar.
La próxima vez acércate más.

10
Quemando cosas es como lo hacemos
durar, generalmente; sin embargo
ya no necesitamos fuego.

11
Esto no tiene vuelta atrás
ni va a ninguna parte;
tú, ella y yo lo sabemos muy bien.

12
Ni valiente ni cobarde,
sé un refrán: más vale buey atollado
que caballo despeñado.

13
En algún lugar de tu mente siempre
estaré yo, igual que tú en la mía;
ya sabes, siempre estorbando y jodiendo.

14
Y también una linda adivinanza:
Más bajita que un guisante
y más larga que un gigante, ¿qué es?

15
Escucha, hacia el fondo del bosque, escucha
la dulce y melodiosa
balada del cabrón encabronado.

16
Reconocer que lo hemos perdido
todo es la única manera
de que aún podamos conservar algo.

17
Tientas a veces cosas demasiado
complicadas para tus cortos
conocimientos reales. Desiste.

18
Estamos vivos y no lo estamos,
y no lo estamos sin dejar de estarlo;
y no es eso lo que nos obsesiona.

19
¿Qué roerá tu cuerpo? ¿Quién
poseerá tu alma? Desiste
y sal a ligotear con las amigas.

20
Vagar, divagar el mundo buscando
la estrella Polar hacia el mediodía,
las Pléyades en Adviento.

21
Perdido en la fragosa lobreguez,
como al bosque los árboles
los vellos no te dejan ver el coño.

22
Pregúntate qué parte de ti
puedes decir que es libre de opinar
sobre las opiniones ajenas.

23
Sigue la forma del río y haz olas
—agua— sobre la playa desolada.
Sé océano y rambla. Y sigue moviéndote.

24
Mucho esmalte de uñas negro
y tangas de hilo de nícrom
en el último baile sin disfraces.

25
Pregúntate, Góllum, qué parte
de ti no se debe a la educación,
la ignorancia o el adoctrinamiento.

26
Pero —hablando y bebiendo—, ¿somos
la luz del atardecer o
la noche que va devorando el sueño?

27
Memorizo el nombre de cada calle
donde te encuentro y te pierdo, solo
para poder olvidarte antes.

28
Levántate, tropiézate otra vez
con la misma falsa pared:
cabalga el unicornio descornado.

29
Sé río, laguna, riada, mar, poza,
alternativamente; yo,
arena y lodo. Nos duele parar.

30
En el suelo hojas de roble —secas—
y vivas flores de eucalipto:
sabes que no sabemos quién es nadie.

31
Deja ya de buscar los Silmarils
y dile a Perceval que se duche
y se acerque a tomar unos cacharros.

32
El mar está cambiando de color;
bien, recordemos tan solo el presente
intentando obviar lo que es obvio.

33
No me admitieron en urgencias
y se formó gangrena allí
donde el espíritu pinchó en el hueso.

34
Ahora el cielo es azul hacia el norte;
no es que me importe, pero quizá
podamos echar un último pulvis.

35
La que al alba zanquea tras de ti
y en el ocaso se alza a tu encuentro:
La Sombra, es la respuesta al acertijo.

36
Divagando, deambulando; el bosque
y los pájaros te susurran
que no sabes lo mucho que no sabes.

37
Busca a alguien que crea en el arte
y confiésale tu amor
por los viejos tebeos y el lowbrow.

38
Vacío es el sonido que emitimos
tras el éxtasis en la playa húmeda;
el amanecer nos expulsa al día.

39
Pregúntate, aún, qué parte de ti
es libre; o si alguna parte de ti
alguna vez lo ha sido. Pregúntate.

40
Sméagol era un anciano borracho
junto al camino esquivando su cara
deforme en un charco fangoso.
.
ēgm. 2018

Ilusoria red
Ramble On (wikipedia)

27 de mayo de 2019

Espaguetis a la pavisca



Primero, lava las manos,
y evitas virus y gérmenes
y otros bichejos insanos.

Pon agua y sal a la lumbre
y hierve los espaguetis
como tienes por costumbre.

En aceite suave luego
fríes el ajo picado
y lo separas del fuego.

Mientras que la pasta cueces
preparas un picadillo
con el fiambre y las nueces.

Cuando en su punto ya estén,
los ’paguetis escurríos
los vuelcas en la sartén.

Añades el picadillo
aquel de nueces y pavo
y de salvia un pellizquillo.

Lo remueves con cuidado,
lo pasas al plato y rallas
el queso, si no es rallado.

Y con un vaso de vino
te metes un sano plato
bueno, barato y muy fino.


egm.2019

26 de abril de 2019

Pronto


Este año las begonias
han florecido, con lo mal
que las cuido, pero, sabes,

han talado aquel rododendro
que daba sombra al banco
del jardín, supongo

que por alguna enfermedad,
y las palmeras, pobres,
se están muriendo, todas

las palmeras de por aquí
se ponen amarillas
y se secan, por una plaga

de absurdos escarabajos,
y la que tu mirabas desde
la ventana para ver

si hacía viento o no,
la que crecía salvaje
y sin podas, selvática,

también se está volviendo
amarilla, pobre, ya sé
que te haría sentir muy triste,

como a mí, hoy la he visto
agitándose violenta
bajo el breve temporal, pero,

con lo mal que las cuido,
las begonias han florecido
este año, aunque no

la grande del salón
que aún sigue colgando
tan majestuosa, bueno,

es primavera y los geranios
también lo dicen, abril
se está ciñendo a su refrán

y estoy constipado, y por eso
me retraso, pero iré
pronto al que es ahora

tu jardín de los mármoles transidos.

.
ēgm. 2019


16 de abril de 2019

El camino


Albores, amores, ardores
que en los flujos residuales fluctúan
con heces y palabras,
sombras a la luz del huevo isotrópico

y mohos, algas y nematelmintos,
del átomo hasta el vómito,
la deflagración del infierno
en ácidas llamaradas que excretan

deidades —y otros mitos—
hinchándose cual calabazas
repletas de gusanos
donde la verdad se miente a sí misma,

es eso lo que somos,
con todo esto, todo cuanto
era nada, pero también la psique,
aunque solo un destello

en el cénit del laberinto,
la psique embaucada por el deseo,
galaxias, cosmos y universos,
con todo cuanto era,

todo lo que hemos visto,
o todo lo que hemos temido
o amado, recomido por la lluvia,
desbaratado por el viento

de cada infinito momento,
flores en los montículos
—falsos reflejos en nuestras pupilas—
de la escoria del tiempo,

jadeos y silencios
nos traerán a la oscuridad
y, perdidos, seremos solo olvido,
caminaremos solos

y encontraremos solo
—no hay otro— el camino hacia el olvido
mientras abandonamos
también nuestras almas perecederas.


Detritus del gran huevo subatómico
con heces y palabras
que al flujo residual confluyen
somos; y ardores, y albores, y amores.
.
ēgm. 2019

8 de abril de 2019

Lengua en salsa de nueces



Manos, mis manos, las manos,
antes de lo primero,
lo primero siempre fue lo primero,
lo primero es lavarse las manos,
lo primero,
pero

por qué lo llaman sexo oral cuando
quieren decir bucal,
oh la lengua, qué indiscreta es,
por si acaso echa dos o tres litros de agua fría
en una olla,
hola olla,
y luego ponla al fuego,
la profundidad del fuego,
el ego del juego,
mírame desnudo, solo en mi jaula,
mi lengua es mi universo,
y en la olla la zanahoria
y media cebolla y apio y perejil
y ajo carajo,
mi multiverso,
y pimienta y enebro y canela,
y la lengua,
háblame en tu lengua exótica,
yo miraré la curva de tus piernas,
de tus nalgas,
de las dunas de tus playas
reducidas a la geometría absoluta del abismo,
ah la lengua,
y ahí que cueza una hora,
oh señor, soy un formulador,
intrusos contra el templo de este abismo,
una hora por cada kilo,
oh esplendor del fuego de la tierra,
desentrañas el tiempo de esta entraña,
en mi jaula,

apaga el fuego,
retira la verdura,
deja que se enfríe la lengua dentro del agua,
en la olla,
oh la olla,
cuando esté tibia quita la piel a la lengua,
la piel de mi lengua,
la dermis de una duna,
los hondos tesoros que el mar encubre,
por la libertad,
oh hombre,
los calmos abismos que el cielo ignora,
la larga sombra
de la bestia en el desierto,
deja mientras tanto la lengua despellejada
en el agua tibia de la cocción,
el ocre hostil del desierto,
en mi jaula,

mírame aquí,
yo también puedo mirarte,
aceite en la sartén,
lucha de universos en el vacío,
dos cucharadas,
dos cucharadas de cebolla picada también,
póchala,
setas, hongos de la profundidad del bosque,
donde la humedad gime
hacia la curva de tus dunas,
donde la humedad repta, playas,
playas, veo tus playas,
troceadas,
cuando empiecen a dorarse echa un poco de harina,
para espesar,
y un chorro de vino, de vino aromático, quizá,
serenidad,

después medio litro del agua de la cocción,
serenidad,
sosiego, y el gran río de arena,
agua que mana de sí misma,
inundando el hondo abismo, distancias,
salpimienta,
mídeme, mírame, en mi universo, solo,
en mi jaula,

mírame,
a veces, del volcán surge la vida,
tritura las nueces con las avellanas,
pareces,
y échalas,
mi lengua, mi universo,
a veces,
mi propia meteorología,
en la sartén,
te doy mi lluvia sobre tus dunas y tus junglas,
a veces,
bosque brumoso,
desierto acechante, el cuarto
de una hora,
por qué lo llaman tiempo,
profundamente dentro,
y cinco minutos más de reposo,
no mires,
no lo llames por su nombre,

por qué lo llaman lengua,
mi universo,
la dermis de mi tiempo, tú,
tu tiempo,
córtala en lonchas,
el pequeño trozo de tu universo
que puedo ser capaz de capturar,
de un medio centímetro,
incendios hallarán la hierba seca,
gritando cantaré,
comprenderé,
disponlas en los platos,
la sombra del tornado en los bajíos,
y cúbrelas con la salsa de nueces, con setas,
rojiza mancha hostil,
la salsa de setas con nueces,
en mi jaula,

en mi jaula,
la entraña de tu tiempo
desentrañas,
la tierra bajo el fuego en esplendor,
abismo de geometría absoluta,
reducción de tus dunas en mis playas,
desnudo
solo puedes ver tu máscara,
desnuda
puedo ver mi plenitud,

mírame,
marídame esta deconstrucción,
deconstrúyeme este maridaje,
desnudo
en mi jaula,
emplátame esta tonta estupidez,
mírame a los ojos y no
a lo oscuro,

serenidad,
las curvas absolutas del abismo,
la lluvia traerá sosiego
a aquel hondo abismo de profunda indolencia,
oh hombre,
la lengua de mi lengua.


egm.2019

27 de marzo de 2019

Distracción



Si en el metro,
o en la calle o en una iglesia,
una mujer comienza a desnudarse
—no puede ser—
todos mirarán hacia ella;

tú mira alrededor,
mira hacia adelante y hacia atrás,
observa todo lo que se mueva
y lo que permanezca inmóvil,
remira arriba y abajo,

echa un vistazo
a la mujer que se desnuda,
piensa un poco en por qué y cómo,
y sigue mirando a tu alrededor,
delante y detrás,

arriba y abajo,
lo que está y lo que no está,
y no dejes de pensar
que lo que no puede ser,
no puede ser por alguna razón.
.
ēgm. 2019

19 de marzo de 2019

En su casa las tres brujas pelujas,


la viejuja madre con sus dos hijas
—la una guapilla y la otra astuta—,
colgaron un día de la ventana
un amuleto contra los hechizos
de las brujas pelujas repelujas
para así hacer pensar a quien pasara
ante su cuevicasa que temían
a las brujas perujas
y, por tanto, no eran ellas brujas.

El hijo repijo de la maestra,
el que tonteaba a la más guapuja
de las brujas pelujas reperujas,
se quedó contemplando el amuleto
y decidió hacerse inmediatamente
con otro igualito para ahuyentar
a las rebrujas perujas pelujas
y evitar sus hechizos,
por lo que mal pudiera suceder.

Allí en su casicueva las tres brujas,
la madre viejija con las dos hijas,
la una guapita y la otra astuta
—pero ninguna puta—,
se recosen las bragas sin agujas.
.
ēgm. 2019

3 de marzo de 2019

Jade



Como el jaguar ataca, o como corza huye
y se agazapa exhausta, como marea crece
y pronto retrocede, ya furia, ya sosiego,

como una fiebre inflama, como la lluvia empapa,
como un alud abate, como la riada anega,
como el incendio arrasa, como un tornado asola,

como la brisa calma, como la luz serena
tras la noche intranquila, como jaguar descansa,
o como corza ensueña, como el silencio hechiza

en la quietud del sauce o en el refluir del río,
como cautiva el ave que llama en la maleza
hablan tus abisales ojos de jade negro.


egm.2025